Iusacell suspenderá servicio de deuda por 300 mdd, gestiona Hill Street Capital y meta proteger servicio a clientes
Alberto Aguilar
Lío fiscal de Banamex y Bancomer vs SAT y 6 mil mdp en juego; rechazan tenedores oferta de reestructura a Codusa; disgusta a calificadoras posible apoyo a Cemex; interviene DGAC y gestión línea por línea con Cobus
Tras la caída del Índice Global de la Actividad Económica (IGAE) del 9.48 por ciento en enero, que la semana pasada dio a conocer el INEGI de Eduardo Sojo y que fue más pesimista de lo que preveían los analistas, hay quien asegura que el PIB en 2008 bien podría caer hasta 4 por ciento.
Sucede que ese indicador recoge el comportamiento no sólo de las manufacturas, muy impactadas por la recesión de EU, sino también construcción, comercio y servicios.
Hasta ahora justo estos dos últimos rubros habían logrado resistir los efectos de la coyuntura, pero los expertos no descartan que su deterioro se profundice, afectando al resto de la actividad económica.
En las crisis hay rubros que logran resistir mejor el impacto, por ejemplo alimentos, medicina básica e incluso algunos servicios indispensables como agua o energía eléctrica.
En cambio los bienes duraderos casi de entrada se ven afectados como es el rubro automotriz, maquinaria y equipo, computadoras, viajes, moda, etcétera.
Un negocio que igual se cree podrá defenderse es el de la telefonía celular conformado por Telcel de Daniel Hajj, Movistar que preside Francisco Gil Díaz, Iusacell-Unefon de Ricardo Salinas y ahora Nextel de Peter Foyo.
En este 2009 se va a crecer a un ritmo menor que el del año pasado, pero aun así no se descarta llegar a unos 85 millones de aparatos.
Un factor que ayuda es el aspiracional para acceder a la mejor tecnología, no sólo en voz, sino también en transmisión de datos y los propios equipos que además ofrecen por el mismo precio cámara, MP3, juegos, despertador, entre otras aplicaciones. Aun así, no crea que para este rubro todo va a ser miel sobre hojuelas. En el año, los números de las telefónicas se han visto afectados, puesto que sus ingresos son en pesos y parte de sus egresos en dólares.
Para aquellas con pasivos, la devaluación de la moneda de alrededor del 40 por ciento tampoco ha sido fácil de asimilar, como es el caso específico de Iusacell.
Esta telefónica que dirige Gustavo Guzmán fue adquirida por Grupo Salinas en 2003 con una onerosa deuda que fue necesario reprogramar y que hoy se ubica en unos 900 millones de dólares.
Bueno pues fíjese que Iusacell está por anunciar que en definitiva no podrá servir la deuda en dólares de una de sus subsidiarias, por el impacto que la depreciación de la moneda ocasionó en sus finanzas.
Se va a optar por cumplir a cabalidad toda la deuda que la telefónica tiene en pesos, incluida por supuesto la de los proveedores y salvaguardar la viabilidad de la empresa y el servicio a sus 3.3 millones de clientes.
Desde hace algunos días Iusacell contrató a la firma de asesoría financiera Hill Street Capital para renegociar a 18 meses el principal y el servicio de su deuda en dólares que implica unos 300 millones de dólares.
Aunque ese pasivo está muy concentrado en algunos inversionistas institucionales, es de anticipar que no será una gestión fácil, puesto que se conoce que en los primeros contactos algunos de ellos se mostraron reticentes.
Quizá como resultado de esas gestiones hubo rumores respecto a la posibilidad de que Iusacell optara por un concurso mercantil, que como le anticipé no era el caso, aunque ahora se sabe de las gestiones para reestructurar su deuda en dólares de su subsidiaria Grupo Iusacell Celular.
Vale señalar que el grueso de esa deuda se asumió al momento de la compra de la telefónica y hasta ahora su servicio se había cubierto en el contexto de una economía en crecimiento, con un peso fuerte y crédito, factor que hoy para nada abunda.
Se espera concluir las negociaciones este mismo año, cuando con todo y todo Iusacell podrá crecer entre 12 y 13 por ciento frente al 2008.
Ayer, como se anticipaba, la SHCP logró la aprobación de la reforma al artículo 107 Constitucional para acotar lo referente al amparo fiscal. El cabildeo de la dependencia y en concreto del procurador Javier Laynez fue impecable pues 335 diputados de todas las fuerzas políticas avalaron el tema. Se cree que en el Senado pueda darse algo parecido, pese a las advertencias de juristas en cuanto a mermar la defensa del ciudadano. En ese contexto fíjese que hay una controversia contra Banamex de Enrique Zorrilla y BBVA Bancomer de Ignacio Deschamps. Es un tema gordo, puesto que el SAT de Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena exige una devolución global a ambas instituciones por 6 mil millones de pesos. Aparentemente es por un asunto de transferencia de recursos a sus matrices.
Y la mala noticia para Corporación Durango (Codusa) el grupo papelero y de empaque más grande del país que encabeza Miguel Rincón Arredondo, es que su propuesta para lograr una reestructura en el contexto de su concurso mercantil no será aceptada por el comité de acreedores de los tenedores de papel que implican 509 millones de dólares. En su óptica el estatus en el que hoy se encuentra ese consorcio no se justifica, puesto que el grueso de la deuda, o sea mil millones de dólares, es intercompañías.
Como sabe, otra de las compañías en aprietos es Cemex de Lorenzo Zambrano, que hasta ahora no ha logrado concluir con éxito sus negociaciones para reestructurar adeudos por 14 mil 500 millones de dólares en crédito sindicados y bilaterales. En función de ello han trascendido por ahí las gestiones que realiza la SHCP de Agustín Carstens para conseguir apoyos directos de la banca de desarrollo. El tema, le adelanto, no ha sido para nada bien recibido por las calificadoras y en una de esas el asunto hasta podría debilitar la posición del país en lo que es nuestra calificación. De ese tamaño.
Al final tanto Aeroméxico y Connect de Andrés Conesa, Mexicana y Click comandas por Manuel Borja Chico, Aeromar de Ami Lindenberg y Aviacsa de Eduardo Morales negociaron por separado con Passenger Movers de Sergio de Ita que es dueño de la marca Cobus, en el tema de los abordadores mecánicos en la Terminal 2 del AICM. La DGAC que lleva Héctor González Weeks tuvo cierta participación, pero se optó por gestiones individuales. Se prorrogó 24 horas la suspensión del servicio y ayer por la noche aún se negociaba. Las aerolíneas rechazaron pagar un adeudo del 2007 y se buscó acotar lo exigido del 2008. Además prevalece el cuestionamiento a la responsabilidad del AICM de Héctor Velázquez, que tiene la relación con la empresa privada, amén de que las tarifas deben ceñirse a las establecidas por SHCP.
