TI otra víctima de la recesión, ausente en planes de gobierno, la lucha de Intel y su mira en educación y salud
Alberto Aguilar
Se mantiene en la mira para abril subasta de CFE para gasoducto Manzanillo-Guadalajara; acreedores sí van por capital de Comerci y venta de Cotsco una opción; “inauguracionitis” de gobernadores; apalean a Cemex
No es descartable que este 2009, atribulado por la recesión, también trastoque el desempeño del rubro de la Tecnología de la Información (TI), que en los últimos años ha crecido a ritmo vertiginoso.
Aunque no hay pronósticos definitivos, se cree que en el mejor de los casos el mercado mantendrá el nivel del 2008 o bien bajará ligeramente.
Es un hecho que la actividad ya motivó un ajuste en toda la cadena mundial vinculada a las computadoras desde el último trimestre del 2008.
Se cree que ese rubro debería ser considerado en los programas de apoyo que se implementan en todo el mundo por los gobiernos, para estimular la economía, puesto que la inversión en TI tiene un fuerte impacto en empleos.
En enero más de 130 presidentes de las más importantes compañías de TI de EU enviaron una carta a los legisladores de su país para planteárselos.
Firmaron por ejemplo Samuel Palmisano de IBM, Michael Dell de Dell, Greg Brown de Motorola, Mark Hurd de HP, Safra Catz de Oracle, Antonio Pérez de Eastman Kodak, Shantanu Narayen de Adobe, Tim Cook de Apple, Kiyoshi Kinugawa de Hitachi, por citar algunos.
En México este es un tema que igual empujan las agrupaciones vinculadas a la TI como CANIETI de Eduardo Ruiz Esparza y AMITI de Rafael Funes.
Y es que en las medidas de apoyo que ha implementado el gobierno de Felipe Calderón para amortiguar la crisis, no hay nada que tenga que ver con ese rubro indispensable en una sociedad del Siglo XXI y más frente a la pérdida de competitividad.
En la estrategia gubernamental sólo hay esfuerzos aislados para el uso de la computadora, Internet y banda ancha.
El panorama es pobre tanto en Pymes como en hogares. En banda ancha por ejemplo se está en 6 por ciento de conexión, o sea 6 de cada 100 habitantes, cuando EU está en 40 por ciento o Corea 60 por ciento.
México es el último lugar en ese rubro entre los países de la OCDE junto con Turquía.
Con 5 millones de computadoras al año, el país tampoco se distingue en su avance puesto que crece a ritmos menores que Turquía o Polonia.
Intel que dirige aquí Enrique Haro es de las compañías que no baja la guardia en ese terreno. Al final de cuentas es la principal fabricante de microprocesadores del planeta con 80 por ciento del mercado.
En su agenda está convertir a México en un “ecosistema de manufactura de software y hardware”, para atraer IED de largo plazo.
Su propuesta no es ligera, ya que en Guadalajara poseen uno de sus centros de diseño tecnológico e investigación en TI que operan en el mundo, bajo la conducción de Jesús Palomino y con 400 empleados, de los cuales 40 por ciento son doctores y maestros en ciencias.
Intel llegó en 1995. Somos uno de sus principales mercados en la región, aunque cada vez Brasil se nos separa más al crecer más rápido.
Intel no estuvo de acuerdo en el programa de Enciclomedia de Vicente Fox que resultó un fracaso por no capacitar a los profesores. De ahí que esta firma haya dado ya cientos de cursos a los maestros.
También en salud visualiza enormes oportunidades con el Registro Médico Universal, en donde estamos en mejor posición incluso que EU, dada la base de datos del IMSS que lleva Daniel Karam.
Intel con 40 años fue fundada por Roberto Noyce y Gordon Moore. Este último pronosticó en los 60 que cada 18 meses se duplicarían los transistores dentro de un chip.
El proceso no se ha detenido. El primer microprocesador en 1971 tenía 10 micras —una millonésima de un metro—, y hoy se está en 32 nanometros, que son una milésima de una micra. Solo un virus mide 90 nanometros.
Intel es encabezada por Craig Barrett quien se retirará en mayo para ser reemplazado por Jane Shaw. Está en más de 130 países, posee 15 fabricas, 80 mil empleados e ingresos por 37 mil 600 millones de dólares.
Y en lo que hace a licitaciones públicas, apunte la del gasoducto Manzanillo-Guadalajara de CFE que lleva Alfredo Elías Ayub, que por lo que se sabe hasta ahora se mantiene en la mira. Es una obra básica en el rediseño que hay para el suministro eléctrico de occidente. Son 170 kilómetros de longitud. La recta final del proceso está prevista para el mes que viene. Según esto estarían Transcanada que lleva Lorena Patterson, Iberdrola de Gonzalo Pérez, la texana El Paso que lleva aquí Robert Pérez y Union Fenosa a cargo de Jaime de la Rosa en plena amalgama a Gas Natural. Esta subasta se dará en el peor de los escenarios, dada la escasez de financiamiento que ya ha dislocado otras obras de infraestructura.
Tal cual, los acreedores bancarios vinculados al enorme pasivo de Comercial Mexicana que lleva Carlos González Zabalegui no piensan quitar el dedo del renglón para quedarse con una parte del capital de la cadena de tiendas de autoservicio con una deuda de al menos 2 mil 300 millones de dólares. Su intención no es tomar el control, pero sí plantear el canje de una parte de ésta por acciones y reprogramar otro tramo. Le platicaba también de la insistencia de ir por desinversiones. De los activos contemplados es Costco que dirige Jaime González.
En épocas políticas ha arreciado el corte de listones por doquier, y lo curioso es que en esa práctica se han aprovechado en particular los aeropuertos. Hay una auténtica “inauguracionitis”. Hace unos días Enrique Peña Nieto de Edomex estuvo en el arranque de algunos vuelos de Aeroméxico desde Toluca, en Guadalajara el gobernador de Jalisco Emilio González reinauguró una base de mantenimiento y mañana Marcelo de los Santos de SLP dará el banderazo a un vuelo igual de Aeroméxico. Lo más simpático es en Monterrey. Hay instrucciones para una preinauguración de la Terminal B en OMA, por el gobernador Natividad González Parás en breve. Lo que es de llamar la atención es que ya en serio, la misma estará lista hasta septiembre u octubre, un año después de lo planeado.
Más pronto que temprano Cemex de Lorenzo Zambrano informó ayer que inició conversaciones para reestructurar su deuda por 14 mil 500 millones de dólares en créditos sindicados y bilaterales. La noticia no gustó ya que evidencia las dificultades de la cementera para conseguir capital y concretar las desinversiones programadas. Por supuesto rechazó cualquier intención de incumplir. La acción cayó ayer 6.18 por ciento y ya está en 6.20 pesos, o sea 5 veces menos que su máximo del 2008.
