Cosme Vázquez /ASICh
Javier Jiménez González, director de la reserva de la biósfera El Tacaná, sostuvo que no hay riesgo de desgajamiento del cono del Volcán, debido a fumarolas que salen por las paredes por grietas naturales.
Sostuvo que el unico riesgo que se tiene ahora en la reserva es que turistas se puedan extraviar luego que se aventuran en rutas no establecidas para la visita a este lugar de atracción turística.
No obstante, para evitar esta situación se realiza un operativo en coordinación con Protección Civil y los municipios para la atención a los visitantes y hacer segura la ruta de ascenso.
Las fumarolas que pueden ser vistas por los ciudadanos que se acercan al coloso, son algo natural porque no hay que olvidar que es un Volcán activo, y las grietas se han ido formando por temblores y la misma actividad volcánica.
Especialistas del Instituto de Geofisica de la UNAM han realizado estudios y en ello recomendian tomar precauciones con la sociedad civil, porque no se descarta de una fuerte actividad del Volcán, en tanto el monitoreo que realiza la UNICACH arroja que esta actividad es la normal que se ha presentado durante varios años, mediante aguas termales que salen a la superficie, aguas sulfurosas, fumarolas y el acomodamiento de placas de cocos y transversal.
No hay una situación inminenente de peligro como para evitar que la gente pueda acercarse, sobre todo que uno de los principales atractivos en la zona es precisamente el ascenso a la cumbre del El Tacaná.
Las fumarolas que se pueden ver salen de las paredes del cono del volcán desde hace muchos años; los grupos étnicos que viven en las inmediaciones conocen hasta por dónde sale agua caliente y tibia, por lo que hasta hay comunidades con estos nombres.
Enfático dijo que El Tacaná tienen todos los riesgos posibles, primeramente porque es un volcán activo; en segundo porque es una zona de temblores, frente a la placa de Cocos, y por las lluvias se presenta el riesgo de deslaves, así como por el deterioro al ecosistema provocado por la deforestación histórica que habido.
Jiménez González expresó que a esta biósfera natural acuden de visita las personas en épocas de semana santa y diciembre, cuando se realizan reuniones de cofraternidades y de grupos que practican el ascenderismo, por lo que al año se reciben alrededor de 20 mil visitantes de turismo recreativo de la región, del estado, nacional e internacional. ASICh
