Mototaxi un transporte no regulado, inseguro y fatal

Augusto Solórzano López/ASICh

Los accidentes entre los “mototaxis” y “bicitaxis”, cada vez son más frecuentes dentro y fuera de las áreas urbanas y hasta ahora, nadie a salido al paso de esto que ya está degenerando trayendo consigo una estela de sangre, por la serie interminable de heridos.
El último sábado en el crucero del Ejido El Jobo se produjo tremendo accidente por exceso de velocidad en curva sobre cupo y ventolera, con un saldo de cuatro heridos que por sus heridas y fracturas fue necesario hospitalizarlas.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 4.30 PM en el crucero El Jobo con carretera que va a Suchiapa, cuando el “mototaxi” con 4 personas a bordo, pretendió entrar al ejido, pero, le ganó la curva por excesiva velocidad y sobre cupo; más la fuerte corriente de viento hizo que se volcara y arrastrara estrepitosamente.
Al momento el tripulante del “mototaxi” aparentemente se dio a fuga, dejando a su pasaje tirado. Uno de ellos con fractura en rodilla y pierna, mientras los otros tres con lesiones de consideración en varias partes del cuerpo.
Cruz Roja Mexicana, delegación Tuxtla concentró a los lesionados al la capital; tres a conocido sanatorio y uno a la propia institución de socorro.
Del percance tomaron conocimiento elementos de la PGJE así como uniformados de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana.
Consultado coincidieron en que este tipo de transporte carece de permisos oficiales, no portan placas y menos que dispongan de un seguro para el pasajero, vaya, en muchos de los casos no otorgan boleto para el pasaje.
Como ocurrió en el presente caso concurrieron el exceso de velocidad, sobre cupo, imprudencia y el elemento natural del viento en curva. La gente lamentó el caso.
Los testigos oculares refieren que utilizan este tipo de transporte por lo barato y porque son más oportunos y “rápidos” que los demás. Lamentablemente no disponen de ninguna seguridad por lo que el usuario queda a expensas de salir herido o perder la vida.
Tanto autoridades como usuarios coinciden en que este tipo de transporte debe ser objeto de un profundo estudio para regularizarlo, con el propósito de que la gente no siga indefensa y con el riesgo de perder la vida.
Lo grave es que para controlar este tipo de transporte pareciera demasiado tarde, porque ha sido fomentado por autoridades del estado y sobre todo por autoridades municipales; así como por Partidos Políticos y agrupaciones sociales o campesinas, sin control alguno.
Por lo que se sabe, no hay un solo municipio del estado en dónde no haya este tipo de transporte, como tampoco uno solo en donde no ocurran accidentes de este tipo y la gente salga quebrada y lo peor que nadie se ocupe de este tipo de casos y como consecuencia la mayoría queda impune. ASICh

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