Cosme Vázquez /ASICh
La migración genera además adicciones entre los jóvenes del sector rural, aunque antes de haber partido hayan sido consumidores de acohol, por lo que tenemos que ver la manera de atenderlos, señaló Carlos Escamilla Bruckman, coordinador estatal de Salud Mental de la secretaría de Salud. Consultado en el marco de la Semana Nacional de Salud Preventiva de los Jóvenes anotó que esto se ha observado por ejemplo, en aquellos muchachos de la zona de Ocosingo, quienes después de haber ido a Quintana Roo, en donde se tiene posibilidades de contacto con otras sustancias, regresan con adicciones diferentes a la del acohol, ya sea de marihuana y cocaína, inclusive.
De ahí la importancia de este tipo de foros como las muestras que se realizan en el marco de esta semana en lo que concierne a la salud de los jóvenes, a través de clínicas en donde se atiende a los jóvenes y hasta la población en general con terapias, para lo cual se cuenta con psicólogos, a fin de canalizarlos de ser necesario a recibir un tratamiento adecuado.
Indicó el especialista que a diferencia de los adultos los jóvenes son los que están en riesgo a las adicciones, porque cuando se es adulto y entra en contacto con alguna sustancia, difícilmente desarrolla una adicción.
Los jóvenes cuando entran en problema de adicciones empiezan a tener problemas en la escuela, en la familia, además de que se le genera una sensación de no haber sido capaz de salir adelante, y se encierran en círculos viciosos que después es difícil sacarlos.
Por eso la importancia de la labor preventiva, sobre todo en aquellos jóvenes que tienen problemas entre sus padres o una difícil situación económica y por lo cual caen en depresión, y son ellos los que estarían en riesgo de tener contacto con alguna sustancia de drogas, alcohol y tabaco.
Enfático dijo que en caso de que alguien tenga a un joven con este tipo de problemas puede acudir a las unidades médicas o ya sea los centros de salud, en donde serán atendidos de manera especializada. ASICh
