MICHOACÁN: ZONA DE GUERRA

La vida no es justa. Es tentador creer que el gobierno puede corregir lo que la naturaleza ha generado. Milton Friedman, economista estadounidense (1912-2006)
Por Víctor Sánchez Baños

No podemos minimizar lo que ocurre en Michoacán. Tampoco podemos caer en el análisis simplista que es circunstancial y coyuntural. Que es nuevo, pues. La violencia en esa entidad, como lo hemos mencionado en este espacio frecuentemente, no es nueva. El saqueo que fue y es objeto, con gobiernos timoratos y corruptos, así como grupos de guardias blancas, guerrilleros, autodefensas, narcotraficantes, extorsionadores, así como políticos que se disputan el poder de esa zona que fue inmensamente rica en recursos naturales, convirtió a Michoacán en zona de desolación económica y social. Un pueblo formado por 4.3 millones de personas y diseminados en 58.6 mil kilómetros cuadrados, viven en el completo desamparo. Y, reitero, según pláticas con muchos michoacanos, no es nuevo. Incluso los nacidos a mediados del siglo pasado lo vieron como parte de sus vidas. El paso de los Cárdenas no marcó nada más que una dinastía que dejó pasar todo tipo de abusos y saqueos de los recursos naturales de la entidad, especialmente su riqueza forestal. Lázaro, El Tata, Dámaso, su hermano (dos veces en 1929 y un sexenio en 1950), Cuauhtémoc el hijo y Lázaro el nieto, no hicieron gran transformación en los grupos de explotadores de la entidad. Priistas y perredistas hicieron lo mismo con
la entidad. Generaron conflictos estudiantiles amparados y financiados por el Tata, para mover a gobernantes. Mira estimado lector, un ejemplo nada más y que me platicaron hace varios años cuando empezaba mi labor periodística y lo refirió el que fue gobernador de esa entidad a finales de los setentas, Carlos Torres Manzo. A principios de los sesentas, llegó a la gubernatura Agustín Arriaga Rivera, un priista y masón de altos vuelos que enfrentó toda su administración conflictos severos que, a no ser por el apoyo que recibió de Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz, hubiera sucumbido ante la presión de estudiantes y normalistas (como ahora). El Tata quiso ningunearlo y después su hijo Cuauhtémoc, que era muy joven y, obviamente, se sentía dueño de la entidad por “derecho de sangre”. No se dejó y sufrió movimientos sociales estimulados por los que después fueron gobernadores del PRI y PRD, como Genovevo Figueroa, Leonel Godoy y el actual secretario general de Gobierno, Jesús Reina, quien hoy se siente con el derecho de gobernar, incluso sin haber sido electo como el actual Fausto Vallejo. Incluso, los panistas como Felipe Calderón y su hermana Luisa María, Cocoa, también hacen lo mismo. Crean el caos para buscar el poder. Pero dejemos la historia y vamos a la actualidad. Definitivamente hay grupos que continúan moviendo la cuna del mal en ese Estado. Buscan la anarquía con el fin de sacar beneficios ilegítimos. No sólo son los políticos como Godoy o Reina, sino otros grupos ligados al “crimen organizado” que ha existido en esa entidad casi ancestralmente pero limitados a “respetar los valores de los michoacanos”. El gobierno de Enrique Peña Nieto está cercando a los criminales, que asesinan en secuestros, extorsiones o violaciones, que tiene cansados a los michoacanos, amén de los narcotraficantes, contrabandistas y otras “finísimas personas”. Tomó el control del puerto de Lázaro Cárdenas, así como de las carreteras. En pláticas con funcionarios de seguridad nacional, me mencionan que su estrategia es cercar a los delincuentes pero ven que los “autodefensas” que se están enfrentando a criminales organizados, se convierten en un obstáculo. Sin
embargo, estos, encabezados por José Mireles (desde un hospital de la Ciudad de México), convirtieron a la entidad en una zona de guerra. Pocos muertos, pero la foto es espectacular y el miedo no es de caricatura. Ese miedo convertido en terror lo viven cientos de miles de michoacanos y es lo que debe acabar el gobierno de Peña Nieto. Miguel Osorio Chong, secretario de gobernación tiene en sus manos toda la estrategia de seguridad en la entidad. Nada fácil, pero aparentemente va avanzando. Bueno, eso es lo que nos dicen. PODEROSOS CABALLEROS.- Hoy estaremos en Puerto Vallarta, en la inauguración la 22ª Reunión Anual del Foro Parlamentario Asia Pacífico, un espacio internacional en el que legisladores de 27 países de la región analizan temas políticos, económicos, de seguridad y de cooperación. Los temas de la agenda son el medio ambiente, los objetivos de desarrollo después de 2015, los jóvenes, el empoderamiento de las mujeres y el futuro de la APPF. Los miembros de la APPF son parlamentos nacionales de la región Asia Pacífico, en particular miembros de la APEC con interés de promover el diálogo entre parlamentarios de la región. Raúl Cervantes Andrade, quien ocupa la presidencia temporal de la APPF, hará la declaratoria inaugural y está previsto un mensaje de Yashuiro Nakasone, presidente honorario de la APPF, seguido por la intervención del líder de la delegación de la Federación Rusa. En la primera sesión plenaria de la Reunión Anual de la APPF está previsto el análisis de temas políticos y de seguridad; asimismo la segunda sesión plenaria, a realizarse el martes 14 abordará temas de economía y comercio; asimismo la tercera sesión plenaria trata de lo relativo a la cooperación regional Asia-Pacífico. *** Cuidado con lo que quieren hacer nuestros políticos mexicanos. Buscar a un “peso pesado” para que encabece el Instituto Nacional Electoral. En una entrevista chacalera, los diputados Fernando Rodríguez Doval del PAN, y Miguel Alonso Raya del PRD, buscan a “una reconocida personalidad, con experiencia, honradez, honorabilidad y transparencia” para que “presida y dé seriedad y credibilidad al nuevo órgano electoral federal”. Los legisladores aseguraron que se mantiene la idea de proponer a personajes de la talla del jurista Diego Valadés, del ex rector de la UNAM; Juan Ramón de la Fuente, de Rolando Cordera, José Woldenberg y Mauricio Merino, entre otros. De verdad es refrescante la ingenuidad de los políticos. Crean santones en política y los ponen en nichos de incólume historia. Lean historia y hagan una investigación de análisis político en cada uno de ellos.
Así los errores no ocurrirán. ¿Acaso no hay mexicanos con los atributos que mencionaron estos legisladores, que puedan encabezar ese instituto? Parece que la baraja política tiene pocos ases. RESPONSABILIDAD SOCIAL.- El Instituto Mexicano del Petróleo, que dirige Vinicio Suro Pérez, desarrolló pruebas de trazadores para el control de agua, las cuales tienen importantes beneficios económicos para Pemex, bajo la dirección de Emilio Lozoya, ya que con su aplicación se evita realizar proyectos de inyección con poca probabilidad de éxito y daño ambiental, lo cual aumenta significativamente la recuperación final de los campos y genera enormes utilidades. Este producto ha demostrado superioridad técnica sobre el que ofrecen las compañías extranjeras. Comunícate: vsanchezb@gmail.com

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