Jesús Gómez/ASICh
A 25 días del movimiento de protesta, médicos y enfermeras despedidos siguen exigiendo su reinstalación y pago de dos meses que les adeuda el gobierno, porque a pesar que se han podido reunir con autoridades no les resuelven.
Frente L Palacio de Gobierno, donde mantienen un campamento, a través de la médico general Karen Nayeli Cancino Hernández, dijeron que hasta en México se ha podido reunir una comitiva de los afectados con autoridades del gobierno de la cuarta transformación, sin tener éxito.
Aseguran que sabían que el programa Prospera desaparecería, pero nunca les dijeron que ellos serían despedidos, por lo que continuaron realizando sus tareas correspondientes, hasta que les notificaron cuál era su situación como trabajadores.
Inclusive, les decían que sus salarios solamente se habían retrasado de enero y febrero, en tanto se encontraban concentrados en comunidades marginadas, donde hace falta la atención de salud.
Los servicios que prestaban en las comunidades incluían consulta segura, control nutricional, control a mujeres embarazadas, Papanicolau. En las comunidades también se daban a la tarea de atender a enfermos con tuberculosis, a mantener un cerco sanitario, inclusive.
También daban acompañamiento a las mujeres con embarazo de alto riesgo, llevándolas de un lugar a otro, donde recibieron la atención adecuada.
Ahora todo eso ha quedo sin atenderse, se podría quedar truncado el avance en salud en la entidad. ASICh
