Cosme Vázquez /ASICh
Más de 16 mil hectáreas de tierras se cubrirán en 2009 en Chiapas con plantaciones maderables comerciables, a raíz de la convocatoria realizada este año, con alrededor de 190 proyectos beneficiados con recursos para la compra de semillas, aseguró Omar Utrera Utrera, coordinador regional del programa de plantaciones forestales comerciables de la Comisión Nacional Forestal En este sentido, aseguró que y se tiene varios proyectos interesados en impulsar las plantaciones comerciales, pensando inclusive en la reducción del impacto que sufren los bosques y selvas.
Dijo que del 97 a la fecha en Chiapas se ha apoyado a más de 500 proyectos, con una superficie mayor a 43 mil hectáreas, con una inversión superior a los 300 mil pesos.
En tanto, en 2007 y en 2008 se pudo redoblar lo avanzando en una década, al apoyarse 300 proyectos del total del universo beneficiado, y en cuanto a superficie se abarcó alrededor de 20 mil hectáreas.
Aseguró que los proyectos de plantaciones forestales comerciables se deben impulsar en áreas de terrenos donde no haya vegetación, que hayan sufrido daños por incendios u otra contingencia, así como en donde la agricultura ya no es rentable.
En donde es selva y bosque no se apoyan este tipo de proyectos, por lo que cualquier ejidatario, inclusive puede ser sujeto de los apoyos que consisten en ocho mil pesos por hectárea para la adquisición de semillas y empiecen a tener su propio vivero para desarrollar el proyecto de plantaciones maderables, con solamente mostrar un documento que haga constar que posee la tierra.
Aseguró que este tipo de plantaciones son rentables, porque una hectárea puede dejar hasta 700 mil o un millón de pesos de ingresos, dependiendo del manejo, y la rentabilidad se tiene a tres años, con plantaciones de rápido crecimiento como la melina, teca celulósicas, desde la comercialización de la semilla, en donde México es deficitario y por lo cual se tiene que importar.
Aseguró que los apoyos se otorgan a los interesados en establecer cultivos de árboles maderables, para lo cual tienen que estar en un registro y notificados ante la Semarnat, para poder explotar en el futuro la madera que se produzca.
Puntualizó que a once años de haber nacido el proyecto ha tenido auge, y año con año cambian las reglas de operación, lo que ha permitido irlo haciendo más accesible a los productores, y en caso particular para Chiapas ha sido detonante del año pasado a la fecha. ASICh
