Marcado divisionismo en la Canirac

Augusto Solórzano /ASICh

El destino de la Cámara de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados, CANIRAC, va en picada y su descontrol es evidente que lo está conduciendo a perder agremiados o a ser manejados directamente por la representación nacional que ve mucha división entre sus adeptos chiapanecos.
Lo anterior forma parte de un sondeo realizado por nosotros directamente con los prestadores de servicios quienes se resisten a identificarse públicamente, pero, que denotan incomodidad por la negativa conducción de sus líderes al frente de la CANIRAC.
“Puedes ver que nuestros negocios no repuntan, están estancados o lo que es peor vacíos o al borde del cierre; nos está costando mucho sobrevivir ante esta crisis en donde la dirigencia de CANIRAC, no aparece”.
Son puntos de vista coincidentes sacados por los cuatro puntos cardinales de Tuxtla Gutiérrez e incluso fuera de lo que podríamos llamar el área urbana de la gran capital. No necesitan decirlo es evidente el desencanto.
“Se supone que al estar afiliados a la CANIRAC, no es solo para pagar cuotas, sino, para tener un ente de defensa y de fuentes de desarrollo, capacitación y crecimiento para la industria, pero, de un tiempo para acá todo está al revés”.
Los dirigentes pasados y presentes han tomado el cargo para su bien personal o para escalar posiciones políticas; hacen acuerdos con las distribuidoras de cervezas o refrescos etc., (bien hecho) pero, nosotros no vemos los beneficios.
“Los impuestos van y vienen, se modifican en fin y ahora hasta nos cobran para que salud nos haga las supervisiones cuando nunca había ocurrido eso y otros detalles como el monopolio de eventos que se los reparten entre unos cuantos dejando fuera a la mayoría”.
El grueso industrial consultado coincide en que al interior de lo que se denomina Cámara de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados, CANIRAC, campea la división al grado que hay dos agrupaciones de la cuales no se hace una.
La fractura ha sobrevenido por varios factores que va desde los intereses políticos y económicos hasta los chismes vulgares y corrientes. Este clima ha propiciado la deserción de no pocos y su correspondiente afiliación a otras cámaras como la CANACO.
Tuxtla Gutiérrez terminará por convertirse si no es que ya está, dicen, en delegación como ha venido ocurriendo con otras partes del estado en donde la dirigencia nacional a preferido que se estructuren Delegaciones Municipales.
Sí, delegaciones municipales cuyos informes ya no son a nivel estado sino a nivel central, es decir, que dependen directamente de la CANIRAC nacional empezando con que sus cuotas son concentradas para allá.
En términos más claros, la CANIRAC México tras estudiar el caso Chiapas ha decidido no pelearse con nadie; a los grupos los ha dejado que se conduzcan como quieran. Acepta a los agremiados agrupados en Delegaciones Municipales y listo.
El problema es que esa descomposición no mantiene muy bien al sector que ya tiene buen rato que está en espera de un repunte. Repunte y esperanza que puede ser este verano y la Cumbre Mundial de Turismo de Aventura. ASICh

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