En el marco de la Semana Nacional Contra el Alcoholismo, la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) a través de la Coordinación de Extensión Universitaria del Campus IV que Coordina Marcela Iturbe Vargas en Tapachula en coordinación con el departamento de Desarrollo Estudiantil, llevaron a cabo la conferencia denominada “Los efectos del alcoholismo y como detectarlo”, impartido por Neptalí Aguilar socio del VII Distrito del Área de Alcohólicos Anónimos a través del Comité de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos ante la presencia de autoridades de la Unach y alumnado de diversas Facultades. Esta conferencia realizada por expertos en lo que se refiere a los efectos del alcohol, fue dirigida a jóvenes estudiantes de diversos semestres de las Facultades del Campus IV, en la que los universitarios conocieron de la voz de expertos, como se inicia el alcoholismo, las causas, consecuencias y como debe tratarse.
Lo anterior debido a que el alcoholismo ha sido considerado como una enfermedad incurable, progresiva y mortal por la Asociación de Médicos de los EE.UU. (American Medical Association); igualmente la Organización Mundial de la Salud, lo determina como una enfermedad y lo precisa como “…toda forma de embriaguez que excede el consumo alimenticio tradicional y corriente o que (…) sobrepasa los linderos de costumbres sociales…” Enfermedad que afecta no sólo al adicto sino también la vida de todo aquel que se encuentre a su alrededor.
El Conferencista Neftali Aguilar, dio a conocer que en Alcohólicos Anónimos no existe una definición para el alcoholismo, ya que la mayoría esta de acuerdo en describirla como una compulsión física unida a una obsesión mental; es decir, un deseo de consumir alcohol más allá de la capacidad del individuo para controlarlo, desafiando todas las reglas del sentido común.
Reconociendo que el alcoholismo es una enfermedad progresiva y que no se puede “curar”, pero al igual que muchas otras enfermedades, se puede detener, aclaro que no es una vergüenza padecer esta enfermedad, siempre que se enfrente con honestidad el problema y se intente hacer algo al respecto, ya que el alcohólico pierde el control de la bebida originando reacciones y comportamientos negativos, por lo que se le considera un enfermo que pone en riesgo su salud física y mental así como su relación familiar y social.
Señaló que muchos alcohólicos son incapaces de dejar de beber porque piensan que son moralmente débiles o que quizá tienen un desequilibrio mental, ya que cuando el alcoholismo se ha presentado no existe perversidad moral acerca de estar enfermo. ASICh
