Ley Telecom

Ramón Cota Meza

Una vez regresada la Ley Federal de Radio yTelevisión al Congreso conviene preguntar por la ley deseable y posible en la materia. Este artículo arguye la necesidad de una ley de transición digital que delimite el desplazamiento tecnológico en curso a término razonable sobre la base de informes técnicos, económicos y sociales por el gobierno, Congreso, empresas e instituciones interesadas.
Muchos países tienen leyes transitorias al respecto; la Ley Federal de Telecomunicaciones (LFT) adopta criterios de ellas; habrá que confirmar su adecuación a la situación nacional. Lo importante es reconocer que una transformación tecnológica está ocurriendo con repercusiones en empresas de toda índole, gobiernos, instituciones, comunidades, usuarios individuales y cualquiera que desee comunicarse, organizarse y emprender acciones.

Los grandes, medianos y muchos pequeños proveedores de comunicación (teléfono, internet, televisión, publicaciones, radio) ya están digitalizados, igual que instituciones, empresas e individuos en números crecientes. Para declarar consumada esta transición, los países desarrollados prevén la extinción del usuario del televisor analógico. El gobierno de Estados Unidos, a fin de consumar la transición en 2009, da bonos a personas de bajos ingresos para que reemplacen su televisor analógico por uno digital.

La tecnología digital ocupa menos espectro que la analógica, transmite mejor calidad de imagen y sonido, mayor cantidad de datos en menos tiempo y crecientes aplicaciones interactivas, como lo comprueban en su beneficio millones de usuarios en el mundo. Mientras tanto, los concesionarios del espectro radioeléctrico deben transmitir simultáneamente en las bandas digital y analógica, para lo cual necesitan provisionalmente una porción extra del espectro.

La transición digital o “convergencia” resulta de la adopción de la tecnología de Internet por la industria de telecomunicaciones. Todo lo transmitible (voz, datos, video) puede ser transmitido por Internet en forma de paquetes rotulados, aptos para ser manipulados por el usuario en diversas formas. La intervención del usuario posibilitada por Internet es quizá lo más prometedor e inquietante de la transición digital, pues expande la capacidad de hacer cosas buenas y malas.

Una ley de transición digital no podría imponer requisitos draconianos al sector Telecom, pues su justificación sería facilitar una transición ordenada. La disputa por el precio del espacio radioeléctrico y renovación de concesiones podría ser turnada a la Secretaría de Hacienda para que calcule tarifas en el contexto fiscal de los interesados. Lo importante a considerar aquí es que ninguna empresa está “acaparando” el espectro, pues de otro modo no adoptaría una tecnología que lo aprovecha mejor.

El debate reciente pareció confundir a veces el acaparamiento de la audiencia con el del espectro, y desairó el hecho de que la competencia de las empresas tiende a concentrarse en Internet, no en el espectro. Las televisoras más poderosas del orbe están migrando a Internet por imperativos tecnológicos y comerciales. Esto significará un cambio importante en la relación de la televisión abierta con la audiencia, pues ésta puede intervenir en el medio mismo.

La regulación de las telecomunicaciones ha resultado un hueso duro de roer. Tiende a agarrarse de lo tangible, la “última milla” o “control del switch” para interconectar servicios. La digitalización borra esta frontera al invalidar los criterios de tiempo y distancia, pilares de los grandes operadores. En un futuro cercano, el precio de las llamadas telefónicas fijas y móviles será parte de paquetes entregados por Internet. De hecho, las llamadas “gratis” por Internet de grandes usuarios ya compiten con ellas.

El nexo de la regulación futura es el acceso y uso de Internet, no el “acaparamiento” del espectro radioeléctrico. La transición digital convierte a las empresas de telecomunicación en empresas convergentes en Internet. Una ley de transición digital prevería esta confluencia y garantizaría acceso de los interesados a la red, entre los cuales hay millones de individuos deseosos y capaces de interactuar con segmentos de su interés, lo cual mejora la vida de muchos.

blascota@prodigy.net.mx

Analista político

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