Erick Gil /ASICh
La costalera que utilizaron las autoridades para evitar el desbordamiento del rio Sabinal en Tuxtla Gutiérrez no sirvió para nada porque las lluvias se alejaron justo cuando amurallaron el cauce, y al contrario solo sirvió para poner más fea nuestra ciudad, ya que pareciera que estamos en un campo de batalla, afirmaron vecinos inconformes del Fraccionamiento Madero ubicado al oriente norte de la capital.
Carmelina Santos de la Cruz en representación de cerca de cien familias que viven a las márgenes del Sabinal aseguró que después de varios meses de lo ocurrido las familias no solo del fraccionamiento Madero, sino también la población en general y comerciantes se quejan de que la costalera sólo “afea, estorba y ensucia” la ciudad.
Ahora la mayor parte de los sacos se encuentran rotos e inservibles, la arena toda regada y de esa forma no podría contener una creciente, en tanto deben de ser retirados a la voz de ya porque estos bultos han propiciado que ladrones y pandilleros lo tomen como escondites.
Inclusive, cerca de rio Sabinal existen cantinas de donde salen los parroquianos hacer necesidades fisiológicas detrás o encima de los costales.
Es momento con el alcalde y su equipo de trabajo se dediquen hacer una limpieza por las márgenes del Sabinal, para darle otra cara a nuestra ciudad tal como lo está haciendo con las calles y avenidas de Tuxtla Gutiérrez.
Santos de la Cruz remarcó estar consciente de que las autoridades hicieron su trabajo en el momento de las inundaciones, pero así como iniciaron a sí también finalizó. La situación ha vuelto a la normalidad, y ahora lo único que exigimos es que quiten toda esta cochinada, la población quiere volver a vivir su vida en forma normal; “y para que pueda la gente volver a vivir así, una de las cosas que hay que hacer es quitar toda la costalera”, recalcó. ASICh
