LA VIALIDAD ¡ME VALE!

Augusto Solórzano López /ASICh

Los intentos para salvar los obstáculos que amarran el tránsito vehicular de Tuxtla Gutiérrez, para citar un ejemplo de otros tantos que ocurren en las ciudades más grandes y densamente pobladas de Chiapas, han sido varios, pero, pocos han funcionado.
Y no han funcionado porque o tienen “tufo” electoral o media el interés político de quedar bien con el pueblo y una vez pasada la “calentura de los funcionarios” se olvida la campaña y hasta nuevo aviso. Nuevo trienio o lo que sería peor. Nuevo sexenio.
Cuando se acercan los tiempos electorales, empiezan a surgir ocurrencias de temporada que la “politicada” desde los grandes hasta la “chiquilinada” sabe de antemano; sabe que es de “mentiritas”, pero, que anuncian como si fuera en serio.
Aparecen los planes de relumbrón como cuando va haber “casorio”, pintan la fachada y medio barren el patio, aunque dentro de la casa todo sea un cochinero. Lo grave en el caso de los gobiernos es que no solo cargan con la muchacha, sino, hasta con toda la dote y si se puede más. Pues más.
Que nos engañan con tinacos, despensas, programas de remodelación con maquetas y toda la cosa que ni qué. Lo importante (para ellos) sobre todo al final del mandato es hacer aquello de: “Uno p’a tú y tres p’a mí”…”dos p’a tú y cuatro p’a mí” y así sucesivamente…
Volviendo al tema de la vialidad en Tuxtla Gutiérrez, uno de los programas que dieron resultado fue el instaurados por Francisco “paco” Rojas, quien como alcalde de la ciudad instauró a la de a “güi, güi” el uso del cinturón de seguridad para todos los parroquianos que manejamos carro.
Hoy el balance, es bueno. Y ya es muy difícil encontrar algún conductor que no se faje el cinturón de seguridad a menos que la “chatarra que traiba” ya no tenga y así, son muy escasos los avances en la materia. Todo aderezado con la corrupción de nuestros “sufridos” agentes de tránsito y otros especímenes, sobre todo los patrulleros estatales y/o municipales.
Pero dejemos a los gobiernos que “con su pan se lo coman” y hagamos un “cachito” de autocrítica. No sabemos, no entendemos o no se qué, pero, como nos gusta “ponerle en su mandarina” a las autoridades.
Pero cuando se trata de respetar y cumplir con nuestras obligaciones y responsabilidades ¡ah eso no nos gusta!, y nos vale “una pura y dos con sal” los ordenamientos y si es en tratándose de la vialidad menos.
Somos los primeros en criticar cuando el infractor es otro u otra, pero, cuando nos toca en “carne propia” ahí el que tiene la razón es uno y nadie más. Y qué…
En este momento la Dirección de Vialidad y Tránsito Municipal, por instrucciones de nuestro joven Presidente, Yasir Vázquez Hernández, está delimitando los carriles hacia la derecha en cruceros específicos, para agilizar la vialidad “manque sea un poco”.
Se trata de ordenar a los conductores que llevan circulación directa o como diríamos en Tuxtla, “si vamos a seguir derecho” y no vamos “a doblar” a la derecha; no encerremos el carril derecho, impidiendo al o los que viene detrás para que pueda dar vuelta a la derecha y no tenga que esperar hasta que el semáforo de luz verde.
Si cerramos el paso de este modo, hacemos perder el tiempo a los demás y ahogamos la circulación. Otra, si vamos a entrar a determinado rumbo de la ciudad por el carril derecho, “por qué diablos nos incorporamos al carril izquierdo”.
“Algo así como ir a comprar tortillas y colocarnos en la fila para comprar la leche”. “Qué chingaos hacemos en la fila de la leche si vamos a comprar tortillas”.
Hacer lo anterior nos obliga a pedir paso para pasar al lado derecho y “en la modrer” otro retraso y otra pérdida de tiempo, no de uno; ¡de todos!. Baste citar dos ejemplos. La foto o gráfica, ilustra cómo “nos vale madre”, lo que hagan las autoridades. ASICh

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