“LA REACCIÒN DE LA DERECHA POR LA CONSULTA…¡PURO HÌGADO!: MEC.

Por: Mario Enrique Carbonell Chávez (MEC).

Es importante destacar que en el último debate sobre la reforma petrolera (Nª 21) en el que se trató el tema “Relaciones con Compañías Extranjeras y Jurisdicción de Tribunales Extra nacionales” resultó sumamente importante por evidenciar, como lo hizo Manuel Bartlett Díaz, (sumamente ovacionado con aplausos) que la “transnacionales establecen el dominio”, y que “el Plan de Calderón asume dócilmente un nuevo orden internacional petrolero”.

Eso fue sólo un poco de lo mucho en que se abundó sobre este interesantísimo tema, pues la ponencia de Bartlett fue tan categórica y sobresaliente que, incluso, recalcó acerca del arbitraje internacional y sus imposiciones a que someten los tribunales extranjeros a los países productores de petróleo. Agregó que con amenazas y sanciones imponen privilegios concedidos a la inversión. Concluyó entre otros argumentos demoledores – a ver si no les da vergüenza a los amarillos, pues parecía más un verdadero perredista, que un dinosauro priìsta- diciendo que “La sumisión del modelo de Calderón a intereses externos se manifiesta en acuerdos orientados a integrar el petróleo mexicano al mercado de los E.U.”. Y remató con esto – fíjense bien y aprendan chuchos guadalupanos naranjos – “El modelo de Calderón es el mismo que permitió PRIVATIZAR a la brasileña PETROBRAS”.

Por su parte el catedrático universitario, especialista en asuntos internacionales, al que considero el mejor en su especialidad y en las relaciones bilaterales México, E.U., Jalife Rahme, sostuvo que “Va contra la tendencia a nacionalizar energéticos” -la reforma de FC-. Y no quedando atrás del nivel de su compañero Bartlett, dijo con toda claridad, autoridad y veracidad, que la reforma calderonista está equivocada y desubicada en el contexto internacional; y puso como ejemplo a las nuevas “siete hermanas”(Gasprom de Rusia, Petrobras de Brasil, PDV de Venezuela, Armaco de Arabia, Nioc de Irán, Petronas de Malasia, y Petro-China), donde las empresas estatales mundiales que las integran se han hecho propietarias por parte del estado; es decir que se han expropiado, o nacionalizado de la propiedad privada, nacional, pero sobre todo extranjera. De esa manera, han desplazado a las grandes compañías transnacionales anglosajonas privadas; mismas que en la década de los setentas controlaban el 80 % del mercado mundial.

Así, concluyeron los debates en el Senado que iniciaran en abril pasado, mismos que se dieron después de haber ejercido presión la ciudadanía, convocada por Andrés Manuel López Obrador “Presidente Legítimo de México”, con la finalidad de evitar el inminente albazo legislativo que pretendía darse con las iniciativas privatizadoras del petróleo por parte del ejecutivo federal. Los foros fueron el resultado de una conquista social que se manifestó en las calles y en el Congreso por los Legisladores del Frente Amplio Progresista (FAP) con la toma de las tribunas.

Durante los foros quedó de manifiesto la necesidad e importancia de haberse llevado a cabo, toda vez que a través de la participación de más de 120 especialistas, peritos y analistas en la materia (salvo personajes desechables de la derecha que no sabían absolutamente nada de políticas energéticas, menos petroleras), que expusieron y defendieron sus puntos de vista en cuestiones: jurídicas, técnicas, científicas, administrativas, fiscales, económicas y financieras, históricas y sociales, etc. Temas varios y diversos que nos ayudaron a comprender mejor la problemática de Pemex y su desenvolvimiento como la empresa estatal más importante de México.

No podemos dejar de señalar que por parte de los reformistas privatizadores (oficialistas, políticos afines, e intelectuales orgánicos sumisos al sistema), sus argumentos fueron demasiado desvergonzados, mentirosos y ruines. Fueron insuficientes, pobres e inconsistentes y llenos de descalificaciones personales, frente a los razonamientos y planteamientos patrióticos, nacionalistas y fundamentados de los especialistas convocados por el FAP. Quienes con calidad ética y moral, resultaron ser tal y como se esperaba, avasalladores, pues anularon la participación de los emisarios del Felipe Calderón, y su partido el PAN, incluidos los medios que cercaron y sabotearon cada uno de los foros de debate de manera descarada e impúdica.

Este gran logro ciudadano se terminó de concretar con la Consulta Ciudadana, de la que se derivó el total rechazo (90% por el NO a la privatización) de la gran mayoría de los mexicanos consultados. En lo sucesivo habrá de esperar el conteo final de votos en el Congreso de la Unión, una vez analizadas en las comisiones respectivas. Es de esperarse que después de todo este proceso democrático resulte un absoluto rechazo a las intenciones privatizadoras y entreguistas del patrimonio nacional a los inversionistas transnacionales extranjeros. Esperamos y deseamos que tanto representantes populares, como gobernantes hagan valer la Carta Magna, que como aseveró el Maestro Leonel Godoy Rangel “Juraron defender”. Y que como lo declarara el Jefe de Gobierno capitalino “La consulta ciudadana sea la puntilla del proyecto de reforma energética calderonista”.

También deseamos que no haya un retroceso en la historia de México, y que quede vigente la lucha y el heroísmo del pueblo de México en defensa de su soberanía y del patrimonio nacional; cuando al mando del Gral. Lázaro Cárdenas del Río, este gran mexicano tomó la decisión patriótica de Expropiar el Petróleo, arrebatándoles a las compañías extranjeras lo que por derecho le correspondía al pueblo de México.

Respecto de la Consulta Ciudadana, que constituyó un ejercicio democrático que abre una gran posibilidad de participación ciudadana en la toma de decisiones de gobierno, es necesario precisar que de ninguna manera intenta entorpecer el debate que sobre la reforma petrolera se dio en el senado de la República, como lo calificara FC; sino todo lo contrario, ya que constituye, insisto una herramienta de la democracia valiosísima, indispensable para terminar con el presidencialismo y con el centralismo, que se resiste a morir. Pero que al mismo tiempo representa la esperanza de muchos mexicanos por terminar con los vicios y privilegios que se escudriñan en la corrupción de las instituciones, al grado de prostituirlas para beneficio de unos cuantos; como es el gravísimo caso de querer privatizar Pemex, lo único que le han dejado al pueblo de México, después de haber desmantelado, vendido y hasta rematado todos los bienes de la Nación, como: los ferrocarriles, teléfonos y en general las vías generales de comunicación, los puertos, las televisoras, ingenios, minas, carreteras, siderurgias, etc, etc.

Finalmente, cabe señalar con relación a la Consulta Ciudadana, que Marcelo Ebrar Casaubòn (MEC); Jefe de Gobierno del D.F., sentenció que la reacción de la derecha respecto a la Consulta del pasado 27 de julio, – realizada en varios estados de la República- ha sido de mucho hígado, por la falta de argumentos.

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