Cosme Vázquez /ASICh
El director general de la Unidad de Fiscalización del IFE, Alfredo Cristalinas Kaulitz sostuvo que la importancia de la fiscalización a partidos políticos desde los estados es una necesidad que está funcionalmente inscrita en la Constitución, que es la instancia que vigila que los recursos públicos que utilizan partidos políticos sean utilizados para fines que la propia ley establece, y que de cara a la ciudadanía la Cofel y la Unidad de Fiscalización del IFE le digan a los ciudadanos si los partidos políticos y sus candidatos cumplieron o no con la ley; y cuando no cumplen con la ley hay que aplicar sanciones.
Consultado en Tuxtla Gutiérrez, tras haber participado como docente en la Maestría en Derecho Procesal Constitucional y Electoral que se imparte en la Comisión de Fiscalización Electoral, que preside Erik Ocaña Espinosa, enfático dijo que la cultura de la legalidad es importante porque eso permite tener acciones más preventivas que correctivas.
Si los ciudadanos están conscientes de que hay una legislación en materia de financiamiento y gastos que cumplir le ahorran muchos dolores de cabeza a los partidos políticos.
Precisó que en México todavía tenemos que avanzar mucho en el tema y otros que tienen que ver con la educación, porque no se trata si están bien o mal las leyes, sino están teniendo una cultura del cumplimiento de las leyes por convicción y no porque se les castigue.
En cuanto a que si deben desaparecer los organismos fiscalizadores estatales, precisó que es una cuestión que se tiene que revisar con toda puntualidad.
Habrá que esperar que lleguen las iniciativas de la reforma política para poder advertir cuál es el diseño orgánico-jurídico que le quieren dar a la función de la organización de las elecciones, a la función de fiscalizar a los partidos políticos, a la función de administrar los tiempos de radio y televisión, a la función de integrar y actualizar el padrón electoral.
Considero que hay muchas situaciones que revisar con cuidado, pero también hay varios modelos en el propio país, para poder revisar su funcionamiento orgánico-jurídico y los resultados que eso ha dado.
El diseño que se ha tomado para establecer principios de equidad en las contiendas electorales, incluye el uso de recursos públicos y privados, preponderantemente públicos, y ahí se ha visto que ha funcionado la fiscalización, porque si no existieran estos organismos públicos probablemente las conductas de los actores de los procesos electorales fueran más negativas y perniciosas, para los resultados.
Agregó que el diseño de tener un vigilante no es una concesión graciosa, sino una necesidad que ha advertido el Estado y lo tiene no solamente para partidos políticos que tienen que justificar ante sus militantes y simpatizantes en qué ocupan sus recursos, así también lo tiene en el diseño de las instituciones del Estado Mexicano que también tienen que justificar de cara a la ciudadanía en qué utilizan los recursos.
La fiscalización no es una moda es una necesidad, los ciudadanos quieren saber si las instituciones públicas y los de interés público, dicen o no la verdad en qué gastan los recursos públicos. ASICh
