Cosme Vázquez /ASICh
En un 70 por ciento el turismo que visita centros ecoturísticos atendidos por ciudadanos indígenas, ya no regresa como sí lo hace a San cristóbal de Las Casas, Palenque y otros puntos, debido a lo difícil que se les hace la comunicación con las lenguas matermas, señaló José Luis Tavera Sureña, coordinador del Centro de Lenguas y la Licenciatura de Lenguas con Enfoque Turístico de la UNICACH.
Consultado en el Día Internacional de la Lengua Materna, dijo que en un trabajo de investigación que hicieron en conjunto con el maestro Agustín Ruiz, traductor del Celalli y de las leyes estatales a la lengua tsotsil, detectaron cómo impactan la enseñanza y aprendizaje de lenguas en el turismo.
Así, observan que el turismo que viene a Chiapas busca el turismo cultural, pero no es un turismo que regresa como lo es propiamente el negocio del turismo, que la persona vuelve una y otra vez. En el caso de los centros turísticos los visitantes llegan pero encuentan que el servicio no es el adecuado, no porque no sea de calidad, sino por la barrera de la lengua que no entienden ni se dan a entender.
Hay cabañas en la selva inclusive que están siendo atendidos por indígenas que no saben hablar bien el español y ni saben inglés, lo que se les complica demasiado, subrayó.
Destacó la importancia que tendrá la licenciatura en lenguas con enfoque turístico, para profesionistas que aprendan las lenguas originarias tsotsil, tseltal y otras que se hablen en los puntos turísticos, a efecto que sean interlocutores conociendo la cultura local hasta para que no se falte el respeto.
Puso de ejemplo, el turismo que llega a San Juan Chamula y empieza a tomar fotografías, y como respuesta recibe un mal trato porque los indígenas de ahí se sientes agredidos. Ese hecho, impacta negativamente al turismo.
Ante esta realidad, también se tiene en proyecto poder certificar guías turísticas, con el apoyo de la Secretaría de Turismo. A estos guías se les enseñará el contexto cultural y social, la lengua originaria para que puedan brindar un mejor servicio, y así el turismo sea sustentable y constante.
El crecimiento de una lengua dependerá de lo económicamente resulte ser. Ahora todo mundo quiere aprender chino mandarín, por el bum económico que tiene. De ahí que si se logra generar la atracción económica hacia las lenguas originarias como proyectos ecoturísticos, con el respeto indeclinable de la cultura local, serán atractivos no solo para quienes busquen trabajar en esas áreas sino para los visitantes. ASICh
