La adcción al tabaco es problema grave de salud, testimonio de un fumador

Cosme Vázquez /ASICh

La adicción al tabaco es un problema grave de salud para el fumador, sostuvo Roberto Mancilla Mendoza, un testimonio vivo de las consecuencias que provoca, y ahora aconseja a los jóvenes evitar fumar cigarrillos.
Tras haber fumado 25 años ahora se encuentra en proceso de rehabilitación desde hace cinco meses, vive para contar las consecuencias que trae el fumar cigarros, haciendo recomendaciones importantes a los jóvenes que quieren probar el tabaco hasta por simple mera imitación o por presión de grupos.
Fui un estúpido al haber fumado desde los 15 años de edad, me volví un adicto, fumando hasta cinco cajetillas diarias, 100 cigarrillos al día, y ahora que tomé la decisión de dejar de fumar puedo identificar los problemas de salud que genera, sin dejar de pensar en que provoca hasta la muerte, tal como ha ocurrido con un amigo al que estimaba mucho, subraya.
Tras haber dejado de fumar por indicaciones médicas, ahora padezco neuropatías, que van desde dolores fuertes en las articulaciones de las manos y pies, problemas de ansiedas, crisis depresivas y un problema varicélico en el sistema respiratorio; se me repientan las venas de las cuerdas bucales.
Mancilla Mendoza, quien actualmente dirige la revista Aene, aconsejó a los jóvenes del problema grave de salud que genera el fumar; y aunque fue un acérrimo crítico de quienes le predicaban que dejara de fumar, ahora reconoce que tiene la oportunidad de decir que es verdaderamente un problema que afecta la vida, hasta en el comportamiento social, cosas vergonzosas como el buscar el calle restos de cigarros para fumar.
En tanto, reconoce que las instituciones públicas han hecho el trabajo impulsando campañas específicas para evitar las adicciones, incluyendo el tabaco, por lo cual ahora podemos ver en las cajetillas de cigarros imágenes del daño que genera el fumar, pero el fumador poca importancia le da a estas advertencias.
Sostiene que no le impactan las campañas a los fumadores, tal es su caso que llegó a comprar las cajetillas diciendo a manera de guasa que le dieran “dos del niño muerto” y una de “cáncer en la boca”, sin importarle el precio ni el impuesto que se ha puesto al producto.
Inclusive, reconoce que ha encontrado un gran apoyo con los centros de Integración Juvenil en Mérida, Yucatán, de donde acaba de regresar luego de haberse ido por unos meses por cuestiones de trabajo, y en Chiapas ya ha hecho contacto con estos organismos para seguir su proceso de rehabilitación.
No obstante, precisa que el dejar de fumar debe ser una decisión personal porque ni los médicos tienen la cura indicada ni el mejor consejo de madre aflgida hace reflexionar al adicto al tabaco, y en su caso tuvo que despertarse en una almohada llena de sangre que lo atemorizó de morir y dejar en el desamparo a su familia. ASICh

¡Comparte la nota!