IEEM: grotesco simulacro electoral
Ricardo Alemán
Partidos convirtieron los procesos en elecciones bananeras
Domitilo Posadas, del PRD, va contra fundamentos de su partido
El hoy ex consejero presidente del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), José Núñez Castañeda, debió renunciar a su cargo para denunciar la grotesca simulación electoral en que fue convertida la institución.
Y es que gobiernos, Congreso y partidos del estado de México no sólo parecen ciegos y sordos a los reclamos en favor de la democratización de los procesos electorales, sino que en los hechos empujaron una de las más vergonzosas regresiones de la historia comicial mexicana.
Es decir, que luego de un largo proceso para arrancar a los gobiernos en turno el control de los procesos electorales, para dejar en manos de los ciudadanos el arbitraje electoral, en el estado de México el Congreso local —dominado por PRI, PAN y PRD— impulsó una aberrante reforma electoral que se apoderó por completo del control del Instituto Electoral del Estado de México.
En pocas palabras, que los diputados de PRI, PAN y PRD —junto con la chiquillería— mostraron su rostro de autoritarismo, temor a la cultura democrática y repudio a la participación ciudadana en la realización de los procesos electorales. Así, mediante un manotazo autoritario, los tricolores, azules y amarillos convirtieron los procesos electorales mexiquenses en lo más parecido a las elecciones en una república bananera.
¿Qué dicen a ese ofensivo retroceso electoral los dirigentes de los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática —Germán Martínez y Guadalupe Acosta Naranjo—, formaciones partidistas que por décadas fueron impulsores históricos de la independencia, imparcialidad, certeza, legalidad y objetividad de los procesos electorales?
¿Qué dice de esa contrarreforma la dirigente nacional del PRI, Beatriz Paredes, quien ya pregona que su partido regresará al poder en 2012? ¿Pretende regresar al poder presidencial con ese tipo de leyes electorales? ¿Qué dice de ese frankenstein electoral el gobernador Enrique Peña Nieto, puntero entre los pretendientes presidenciales para 2012? ¿Esa es la democracia electoral que prometerá como candidato a la Presidencia?
El adefesio de reforma electoral que promovieron y aprobaron sin chistar los tricolores, azules y amarillos, no sólo va en sentido contrario a lo que establece para los organismos electorales estatales el artículo 41 constitucional, no sólo anula las premisas de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad a que se refiere para las elecciones la fracción III, sino que con ribetes dictatoriales otorga a los consejeros electorales un plazo de vigencia de sólo un año —o se someten a los designios del Congreso o son despedidos— y los obliga a solicitar licencia al Congreso si es que desean viajar fuera del estado por más de 15 días.
Pero, además, el Congreso mexiquense le impuso al Consejo General del Instituto Electoral un “secretario ejecutivo” que tendrá el control absoluto del presupuesto, la representación legal del IEEM y la facultad exclusiva de proponer a los directores del instituto. En pocas palabras, que el Congreso, y por ello los partidos políticos, tendrá el control total del instituto electoral y, con ello, de las elecciones. ¿Dónde quedan certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad de las elecciones mexiquenses?
Como los diputados mexiquenses crearon su propia república bananera y como tendrán el control absoluto del máximo órgano electoral mexiquense, se despacharán —y lo hacen ya— con la cuchara grande para efectos de prerrogativas. Por si fuera poco, los partidos también mantendrán el control absoluto de comisiones como las de fiscalización —o sea que nadie sancionará a los partidos— y podrán poner y quitar a su antojo a los consejeros.
Una perla —que al mismo tiempo es un escándalo, una ofensa a los ciudadanos, y confirma el nivel bananero del Congreso mexiquense— es la reciente designación de la consejera del IEEM, Sayonara Flores, esposa del diputado ex priísta y ahora perredista Domitilo Posadas, legislador que se dio el lujo de promover a su esposa al cargo de consejera electoral desde su posición como presidente de la comisión electoral del Congreso.
Domitilo Posadas se dice de izquierda, pertenece a la bancada del PRD y es uno de los promotores de la reforma que va en contra de la revolución democrática que le da nombre a su partido. Una burla a la historia, a los partidos que por décadas lucharon por la independencia y limpieza de los procesos electorales; una ofensa a los demócratas y a quienes aún creen en la democracia electoral.
