Investigan descendencia de africanos en México

Arturo Novelo /ASICh

¿Dónde están? Pregunta el titulo de la compilación de artículos de investigaciones sobre afromexicanos coeditado por la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), El Consejo Nacional Para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el Instituto Nacional de Antopología e Historia (INAH). “La pregunta podría ser simplona por obvia”, dice Juan González Esponda al contestar “aquí están”. Con mayor precisión Fanny López acota “aquí estamos” y explica que los mexicanos somos una mezcla que viene no sólo de lo prehispánico y español sino también de raíces africanas y asiáticas.

La presentación del texto, cuyo primer tiraje consta de mil ejemplares, se realizó en la galería del edificio de rectoría de la UNICACH, donde fue ampliamente comentado por su coordinador, Emiliano Galllaga Murrieta, el investigador Miguel Lisbona y los expertos ya mencionados.
Emiliano Galllaga explicó que la inquietud por abordar esta temática, que ha sido de poco interés para los mexicanos, surgió de una reunión de arqueólogos en que discutían que algunos vestigios materiales que no encajan en el contexto indígena o colonial y que por default se clasifican en el religioso bien pueden pertenecer al africano.

Los comentaristas del libro coincidieron en que la tercera raíz del origen de lo mexicano viene de la mezcla con los descendientes de los 250 a 500 mil esclavos africanos –termino que a Lisbona parece más neutral- que llegaron a la Nueva España. Sobre este tema se ha investigado muy poco, pues el uno por ciento de la intervención arqueológica se dedica a la histórica y el resto a la prehispánica. Ha habido investigaciones documentales pero no materiales, como los pocos casos que el texto se mencionan.

El volumen de 144 páginas más bibliografía contiene siete artículos de investigación, de la autoría de Emiliano Gallaga, Lourdes Mondragón, Álvaro Brizuela, Alfredo Feria y América Malbrán, Vera Tiesler y Pilar Zavala, Andrea Cucina y Mónica Rodríguez, Enrique Martínez y Ana María Jarchín. Los comentarios finales están a cargo de Gladis Casimir.

El rector de la UNICACH, mencionó que para la institución es un orgullo contribuir a que libros como este lleguen a los lectores. “Con esto se da cumplimiento al objetivo de fortalecer la producción editorial, donde publican tanto los universitarios como autores de otras instituciones. Esta producción abarca entre 40 y 60 títulos cada año. ASICh

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