Cosme Vázquez /ASICh
Entre los documentos básicos renovados del PRI, logrados rumbo a la XX asamblea nacional ordinaria, la declaración de principios dejó de ser un simple documento doctrinario y pasa a ser un instrumento de lucha política, porque define las posiciones del partido que se deben asumir ante los problemas de México y las necesidades de los mexicanos, sostuvo Javier Espinosa Mandujano, quien presidió la mesa donde se discutió el tema en la asambleas estatales. El también integrante de la comisión deliberativa por parte del PRI Chiapas, de los documentos básicos, anotó que la declaración de principios como ha sido aprobado es el resultado de un largo proceso de consulta a la militancia, y es reflejo de una militancia priísta pensante, con actitud propositiva.
Dijo que previo a la integración del documento, se realizaron 13 reuniones en igual número de lugares en Chiapas, de acuerdo a la convocatoria del partido, en donde se dieron las propuestas más importantes de la militancia básica del partido.
Anotó que la militancia del Revolucionario Institucional está en los pueblos y en las pequeñas comunidades, pero se ha convertido en una militancia reflexiva, con plena consistencia política toda vez que plantearon que el partido debe estar unido.
Los militantes no quieren fracturas, divisiones porque esto le ha hecho mucho daño al partido, y la unidad lo relacionan con la identificación de los militantes.
Espinosa Mandujano enfático dijo que la corriente poderosa que se manifestó en las asambleas municipales del PRI tienen conciencia de las condiciones que deben prevalecer: unidad e identidad.
Asimismo, entre los distintos planteamientos que surgieron en las asambleas municipales figuran instrumentos importantes, como el que la declaración de principios no sea solo un documento dogmático que nadie entiende ni lee, sino que debe definir la posición del partido frente a los problemas nacionales y los problemas de la gente.
La gente sugirió que no se perdiera tiempo en redactar un mamotreto, y contiene la exigencia de que las dirigencias del partido no se separen de las bases y la militancia, sino que se haga un trabajo de unidad de manera vertical, pensando más allá del 2009, inclusive, subrayó.
Puntualizó que hasta hace poco la declaración de principios del PRI era considerado como el documento que conservaba los valores históricos, tradicionales del partido, y aunque esto sobrevive ahora pasa a ser una línea de cómo asumir la actitud como partido ante el problema de los energéticos, la alimentación de los mexicanos, la producción en el campo, el sindicalismo y otros temas. ASICh
