Por: Mario Enrique Carbonell Chávez.
Todo indica que el crimen organizado sería el responsable por explosión en Morelia, declaró el gobernador del estado de Michoacán, Leonel Godoy Rangel (LGR). Ocurrido durante las celebraciones del Día de la Independencia en la capital del estado; en el que murieron ocho personas y fueron heridas más de cien.
Este lamentabilísimo y trágico suceso, que mucho nos indigna y nos llena de tristeza e ira a los michoacanos, y a los mexicanos en general, fue causado por dos granadas de fragmentación de uso exclusivo del ejercito, las que se hicieron estallar mientras el gobernador lanzaba el tradicional “grito” de la Independencia, este lunes 15 de septiembre cuando millares de personas se congregaban para celebrar los festejos patrios. El mandatario precisó que “Sin duda … creemos que fue el crimen organizado”. Esta fue una de las matanzas más escalofriantes y desafiantes a la autoridad por parte del crimen organizado.
Desde febrero de este año cuando LGR inicio se administración, los carteles de la droga han actuado insistentemente con brutalidad en el estado, causando innumerables delitos, y en ocasiones hasta han llegado a decapitar a sus víctimas. Esto, al mismo tiempo que Felipe Calderón (FC) ha desplegado a más de 25 mil efectivos militares a zonas del país donde el narcotráfico es más intenso. Y ha sido precisamente Michoacán (su estado natal), en donde más ha mantenido un fuerte destacamento de policías federales y militares.
Días antes del trágico acontecimiento, informamos a las autoridades nuestra preocupación e intranquilidad por la posibilidad de que se sucedieran actos peligrosos y lamentables en la concentración multitudinaria la noche del 15, o durante el desfile del 16, al momento en que se rumoraba que habrían de darse trances de repudio, agresión verbal y agitación hacia el gobierno del estado. En ese sentido, transmitimos nuestro sentir, basado en la lectura política y percepción del enrarecimiento político y social, el que desafortunadamente predominaba en la sociedad y en los ámbitos gubernamentales encargados de la seguridad en la prevención, vigilancia, y persecución de los delitos. Acontecimientos que jamás nos imaginamos que pudieran llegar al grado extremo de crueldad en que se dieron; sino mas bien percibimos que podrían presentarse solo algunos actos de rebeldía, convulsión, y manifestaciones de inconformidad. Por tales hipótesis de manifestaciones de intranquilidad y de alerta, es que nos permitimos hacerles saber a las autoridades la necesidad de tomar muy en cuenta y prevenir todo tipo de hechos sospechosos, o indicios de violencia, proveniente de cualquier signo político o partidista. Lo hicimos con el firme propósito de que se tomara puntual nota de un asunto que bien pudiera tratarse de un asunto normal de seguridad e inteligencia de la política interna; pero que sin embargo, nos llenaba de nerviosidad, toda vez que siempre, como se los hicimos ver, siempre las bases perredistas están y estarán unidos y alertas en defender a un gobierno de izquierda y a la sociedad que gobierna. Sin embargo, el trágico resultado de los acontecimientos que arrojan 8 muertos y 130 heridos, nos indican y hacen suponer desafortunadamente, que no nos hicieron mucho caso, o bien minimizaron nuestras demandas.
Retomando el desagradable y macabro escenario de Morelia capital, que muchos mexicanos repudiamos y quisiéramos que jamás hubieran sucedido, así como que nunca más se vuelvan a repetir, considero que es sumamente importante señalar y precisar al mismo tiempo, que es necesario se deslinde de responsabilidades a los movimientos sociales, como el de Resistencia Civil Pacifica que dirige Andrés Manuel López Obrador y el FAP; no obstante que afortunadamente hasta el momento, nadie se haya atrevido a acusar, o siquiera sospechar del mismo.
Y quiero referirme precisamente a este movimiento social de masas nutrido por los que menos tienen – la gente del pueblo- con la simple y sana intención de tratar de diferenciar y aclarar que, pese a que se dio en un evento cívico en el que acudieron militantes y simpatizantes de dicho movimiento social y político -desde la plaza de la Constitución en el Zócalo de la ciudad de México, como en muchas plazas importantes del país- con el propósito de conmemorar el día de la Independencia; subrayar que resulta importante que las propias autoridades gubernamentales (federal y estatal) y sus órganos judiciales, coincidan acertadamente en que los culpables del atentado siniestro, podría provenir del crimen organizado.
Y por qué recurrir a este tema, si realmente no tiene ninguna relación, ni directa ni indirectamente, y mucho menos tiene cualquier viso de duda o incertidumbre con AMLO y su movimiento social. Pues tan solo por el simple hecho de que pudieran surgir amenazas y actitudes de acusación o delación infundadas, así como de represiones y recriminaciones inadmisibles e irracionales. Pero sobre todo, con base en el historial de provocaciones, atropellos y acusaciones, tan dolosas como engañosas por parte de la federación y los partidos como el PAN y sus aliados; quienes han desatado y diseminado principalmente con el poder de los medios, verdaderas campañas de odio, desprestigio, intimidación y -ese sí- divisionismo entre los mexicanos, responsabilizando principalmente al movimiento de AMLO.
Porque hay que destacar también que desde el 2006 -cuando se dio el fraude electoral- NUNCA se ha dado un solo acto violento por parte de movimiento de AMLO, en NINGUNA de las múltiples manifestaciones, plantones y protestas llevadas a cabo hasta esta fecha. Incluso, a través de la resistencia civil pacifica llevada a cabo en el Congreso y en las plazas y avenidas del país para la defensa del petróleo, y en contra de las iniciativas de FC para privatizar PEMEX. Repito, NO ha habido, como tampoco lo hubo en el Zócalo capitalino el pasado 15 de septiembre, ni en ningún otro lugar del país, un solo acto de atropello, provocación, y mucho menos de violencia por parte nuestra.
En este sentido, habrá que recordar que fue precisamente hace un año, cuando doña Rosario Ibarra de Piedra dio el Grito de los Libres, cuando se detectó la presencia de grupos de provocadores e intimidadores vestidos de civil, escondiendo su patente militar, provocando el pánico y terror entre los asistentes, por lo que hubo de realizar precavidamente la suspensión pacifica del evento. Y eso, ahí lo dejo nada más para que usted haga sus propias conjeturas y presunciones
Sin embargo por parte de la derecha y los grupos intolerantes y oscurantistas financiados la mayor de las veces por los barones del capital, ellos si han sembrado el odio, el desprecio y la desconfianza de los ciudadanos, al inculpar torpe e irresponsablemente a AMLO, de querer tumbar al de los Pinos, entre otras no menos entupidas calumnias y falsedades. Nada más absurdo y tendencioso que esas viles patrañas, nada más torpe y embustero para tratar de montar alguna provocación para que perversamente distraer la atención y ganar tiempo e inclinaciones para consumar el golpe petrolero. Como también, justificar su falta de gobernabilidad y descomposición que impera particularmente en la empresa del estado, misma que quieren entregar a los capitales extranjeros. Y a propósito de los intereses gringos sobre nuestro petróleo, aquí una pausa para recordar lo que convenientemente dijo Hugo Chávez, Presidente Venezolano, quien les dijo a los norteamericanos (de mierda) que… ¡se vayan al carajo!.
