Indígenas emigran ante falta de oportunidades

José Antonio Morales /ASICh
El legislador local por el distrito XXI con cabecera en Chamula, Domingo Pérez López, reveló que la migración de habitantes indígenas, inició entre 1972 y 1979, cuando distintas familias vieron mayores posibilidades de subsistencia en el vecino país. Explicó que muchas familias, comenzaron a emigrar de sus comunidades natales, ante la desesperación que vivían en no encontrar oportunidades de trabajo, y como vieron que los Estados Unidos de Norteamérica era más rentable, partieron para buscar fortuna.
El fenómeno acotó el asambleísta, representante de 9 municipios indígenas, como; Zinacantán, Larrainzar, Aldana, Santiago El Pinar, Mitontíc, Chenalhó, Chalchihuitán, Pantelhó y Chamula, marcó un precedente histórico en las comunidades de la zona Altos, ya que sus Usos y Costumbres no permitían la salida de sus comunidades.
Por esto el diputado local, dijo que muchos han salido de sus lugares de origen y han regresado, otros más han adquirido la nacionalización como ciudadanos de Estados Unidos, aunque lo indicado es que viajen obtengan ganancias y lo regresen a su familia.
Comentó que en esos tiempos, los exilios de indígenas chiapanecos, eran pocos pero apenas unos años, la migración de habitantes indígenas cobro mayor fuerza, a tal grado que muchos han viajado para probar suerte y a la fecha no han regresado.
Indicó que los que viajaron de forma legal, algunos tuvieron fortuna y les fue bien, pero otros más que lo hicieron de mojados talvez no corrieron la misma suerte y sufrieron dificultades para ingresar al difícil país del norte.
Parte del fenómeno, aclaró el congresista indígena, es atribuible a la falta de oportunidades en sus comunidades, ya que muchos gobernantes han confundido la religión con ideologías partidistas, es decir; anteponen colores partidistas con tal de beneficiar a sus correligionarios y a los contrincantes los abandonan del proyecto.
En este sentido, comentó que ha surgido un 10 por ciento de iglesias evangélicas, contrarias a la tradicional iglesia católica que profesaba la mayoría de los habitantes indígenas, situación que ha provocado fricciones entre sus habitantes.
Parte a esta degradación o marcha de integrantes de municipios indígenas, se debe a problemas de intolerancia religiosa, o las mismas expulsiones que se vivieron hace unos 20 años consideró el legislador, representante de 9 municipios de los Altos. ASICh

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