Historias de un reportero

Marcelo está enojado

Carlos Loret de Mola
La noche de antier Ebrard planteó escenarios. Surgieron tres nombres para relevar a Ortega, llegado el caso

Los jóvenes cargan uno de los cuerpos desvanecidos en el New’s Divine y se lo llevan entre las calles. Desaparecen de la toma. Minutos más adelante del video que testimonia lo que sucedió el viernes durante el operativo, se ven de nuevo en pantalla, regresándolo.

En el Gobierno del Distrito Federal no saben si hubo más muertos, temen que los cadáveres fueran secuestrados por los amigos y entregados a los familiares. No lo saben porque el video grabado por Seguridad Pública llegó editado a la Procuraduría.

El destino, que siempre otorga derecho de réplica, permite hoy al procurador Rodolfo Félix Cárdenas controlar una averiguación previa que puede golpear a su principal oponente en el gabinete capitalino —el secretario Joel Ortega—, a quien ya exigió en privado las imágenes sin cortes.

No son los mejores días de Joel Ortega: la tarde del viernes (mal) informó a su jefe que era una balacera tras la cual había llegado la policía; luego minimizó los hechos, no se presentó de inmediato en el lugar, y cuando se disponía a conceder su primera entrevista no había ni visto el video completo que grabaron sus propios muchachos.

El asunto revivió viejos rencores.

Ebrard y Ortega se pelearon en 2000, cuando el segundo se hizo delegado y ya no quiso pasarle dinero por debajo del agua al primero para mantener su movimiento político. La bronca se profundizó cuando Joel reemplazó a Marcelo en la SSP y corrió a toda su gente. Y tomó tintes de secuestro cuando Ortega descarriló de un periodicazo al designado por Ebrard (Gabriel Regino) y obligó a que lo ratificara en la Secretaría porque el jefe de Gobierno electo ya no tenía tiempo ni diálogo con Los Pinos como para negociar otro nombre, y Joel contaba desde antes con el visto bueno de Calderón, en mucho gracias a su espléndida relación con Genaro García Luna.

La noche de antier Marcelo Ebrard planteó escenarios. Surgieron tres nombres para relevar a Ortega, llegado el caso: el consejero de seguridad Meyer Klip y los subprocuradores Rosa Icela Rodríguez y Miguel Ángel Mancera.

Despedirlo sería una contradicción. Concedería que hay responsabilidad del más alto mando en una acción de tropa, el argumento que usó Vicente Fox para despedirlo del mismo puesto por lo de Tláhuac.

Al que parece estar decidido a entregar es al delegado Francisco Chíguil. Sobre todo cuando su equipo más cercano le reportó que en la primera reunión de estrategia tras la tragedia, un hombre al que ya apodan El Padrino se sentó en la sala de juntas de la delegación con el procurador Félix, el secretario Ortega y otros 15 funcionarios: es el que controla los giros negros de allá, New’s Divine incluido, y se mueve cómodo en las oficinas de Chíguil.

SACIAMORBOS

Ya en persona, no es tan coquetamente sexy: sus torneados muslos me revelaron que el rastrillo no la acompaña en sus giras.

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