Les vale
Carlos Loret de Mola
El gobierno federal no sabe qué está pasando con la diseminación de la epidemia porcina en la inmensa mayoría del territorio nacional. Tiene cuando menos control del diagnóstico en el DF y el estado de México, pero en los demás estados es puro desorden
Quintana Roo no aparece en los reportes epidemiológicos, dizque no tiene ni un caso y no suspendió clases hasta que la orden vino de la Federación. Sin embargo, los estudiantes de Nueva York infectados, los dos turistas británicos que tienen la influenza, los dos españoles con el virus… ¡estuvieron de vacaciones en Cancún!
El contrasentido tiene explicación. La Secretaría de Salud nacional ha logrado un vínculo estrecho con las autoridades de la zona metropolitana del valle de México: caso que llega como sospechoso es de inmediato reportado, atendido, monitoreado; lo mismo pasa con los dados de alta y los fallecidos.
En cambio, en el resto del país nadie sabe realmente qué está pasando y eso es muy peligroso en un contexto pandémico. Ya dos veces jalaron las orejas a los secretarios de Salud estatales, y uno de esos jalones vino del presidente Calderón, quien a lo mejor tiene que convocar a los gobernadores para decirles que lo de la vigilancia epidemiológica y la detección temprana es la diferencia entre la vida y la muerte para un paciente.
Alguna vez aquí comentamos que casi todos los mandatarios estatales no sentían propia la guerra de Calderón contra el narco, poco colaboraban, y ante las amenazas del creciente crimen organizado, preferían hacerse a un lado (por miedo o complicidad) y endosarle el problema al gobierno federal. Parece que están repitiendo la dosis. Quieren vacunarse, ellos sí, contra la influenza.
SACIAMORBOS
Les vale la tragedia. Un amarillo intenta capitalizarla políticamente con un mensaje sin contenido, un muy-muy-rojo se lleva reporteros a que vean que en su estado dizque no hay bronca y un azul que, al parecer esta vez sin insultos, casi declara que la pandemia le hace los mandados.
