La reunión de Fox contra AMLO
Carlos Loret de Mola
Era sábado 9 de junio por la noche. En la zona del Desierto de los Leones de la ciudad de México la elegante boda fluía sin contratiempos. La novia, Andrea Medina, hija del próspero empresario michoacano Federico Medina Chávez, de Grupo Fame. El novio, Roberto Servitje, de la estirpe del emporio Bimbo. Ambas familias, cercanas al presidente Felipe Calderón.
Bajo la enorme carpa blanca hasta la que escalaban troncos de árbol en una espléndida decoración protagonizada por flores de colores vivos, lo mismo naturales en los centros de mesa que dibujadas en los forros de las sillas, terminó la cena, comenzó el baile y en eso se levantó de su asiento quizá el más notorio de todos los invitados especiales: Vicente Fox Quesada, ex presidente de México, panista pero públicamente pronunciado a favor del priísta Enrique Peña Nieto en la carrera por Los Pinos 2012.
El guanajuatense de las botas convocó a los anfitriones y a algunos otros convidados de más alto nivel a platicar en corto, no bajo la mirada de los cientos de asistentes y gritando por el volumen de las bocinas, sino en una habitación contigua al salón central del festejo.
Se sentaron. No eran más de 10. Hombres de dinero y de política. Fue el ex presidente quien abrió fuego verbal. Les repitió en privado, con tono serio y cara de preocupación, lo que ha venido diciendo en público: que Josefina Vázquez Mota está desfondada, que su campaña no prendió ni prenderá, que en cambio, Andrés Manuel López Obrador va al alza acercándose a la punta, que la contienda está más cerrada de lo que parece y que, por tanto, no les debe quedar ninguna duda de que hay que apoyar al priísta Enrique Peña Nieto, porque lo peor para el futuro del país y para el de sus intereses empresariales y políticos sería la llegada del candidato de PRD, PT y Movimiento Ciudadano.
Según una persona muy confiable que estuvo presente y que me hizo el relato a condición del anonimato, varios de los convocados por Fox a la sala adjunta se cuentan en las filas de quienes han respaldado la campaña panista a la Presidencia con diversos medios a su alcance y quedaron convencidos de girar el destino de su apoyo.
“Quién sabe qué tratos traiga Fox con Peña Nieto”, me suelta en otro contexto uno de los hombres de mayor confianza del ex presidente, estrecho colaborador durante su sexenio. Me da la impresión de que sabe más pero no me dice más.
Le pregunto por qué abandonó a Josefina, siendo ella “casi una creación de Fox” (era una diputada federal más cuando la llamó al gabinete para ser su secretaria de Desarrollo Social, y de ahí la impulsó a la campaña de Calderón que le garantizó relevancia durante la actual administración). “No, no, para nada”, contesta con seguridad, “esa relación se rompió hace mucho tiempo”.
Por sus declaraciones y operación política a favor de Peña Nieto, en el PAN ya advirtieron a Fox que se reservan su derecho a expulsarlo del partido… pero eso lo verán después del 1 de julio y seguramente dependiendo del resultado de la elección presidencial.
