¿Y quién es ese hombre?
Carlos Loret de Mola
Se acercaron los reporteros a preguntarle al director del Catastro de Coahuila:
—¿Es usted honesto?
— Sí —contestó sin titubear el funcionario.
—¿Pero es usted honesto, honesto?
— Sí, ¡claro!
—¿Pero honesto, honesto, honesto?
—No, pues tanto no.
Y todos rieron.
La anécdota tiene más de 30 años. Su protagonista, Armando Guadiana Tijerina, era funcionario del registro de propiedad durante el sexenio del gobernador Óscar Flores Tapia. Hoy, Guadiana es el priísta que presentó la impugnación contra la convocatoria publicada por Humberto Moreira para la selección de su candidato a la Presidencia de la República.
Vuelto acaudalado empresario minero que explota la fluorita, Guadiana se volvió hace cosa de un año vocero de un grupo de adinerados locales que se dicen agraviados política y económicamente por Moreira: por haber dejado a su hermano de gobernador descarrilando a otros aspirantes tricolores y por un polémico caso de un fideicomiso para trabajadores del sector que ronda los 800 millones de pesos (oootro cuestionamiento financiero contra el debilitado ex mandatario norteño).
Guadiana Tijerina es dueño de una ganadería de toros de lidia y organizador de las corridas en la plaza de Saltillo. Por ello muchos leyeron el súbito interés del priísmo local por prohibir la fiesta brava y el brote de un movimiento antitaurino como una venganza del poder estatal contra el polémico disidente. El impugnador es cercano al ex senador coahuilense Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, a su vez perteneciente al círculo íntimo del ex aspirante a la candidatura presidencial del PRI, Manlio Fabio Beltrones. Por eso, en el “cuarto de guerra” de Enrique Peña Nieto están ciertos de quién está detrás de la impugnación, una piedra más en el camino del “puntero”.
Aseguran que Marco Bernal, que no es senador (errata de ayer), pero sí cercanísimo a Manlio Fabio Beltrones y ex presidente de la Fundación Colosio, y Jorge Alcocer, también del primer círculo de confianza del ex aspirante a la candidatura presidencial, fueron quienes manufacturaron la impugnación, con el apoyo del legislador Francisco Labastida.
En el “cuarto de guerra” de Beltrones —lejos del desmantelamiento— replican que Guadiana actúa por sus rivalidades personales contra Moreira, que ellos no armaron la impugnación y que menos se han aliado con Los Pinos para obstaculizar la campaña de Peña Nieto.
A la sede nacional del PRI, afín al ex gobernador del Estado de México, ha llegado la información de que Jorge Alcocer, impulsor de una reforma electoral ante la que hoy asesora para no cumplir, ha estado repartiendo memorandos entre consejeros del IFE y magistrados del Trife sugiriéndoles argumentos de por qué debería declararse inválida la alianza PRI-PVEM-Panal.
Pero hay quien dice que no hay pleito Beltrones-Peña Nieto.
