Hace 26 años, en Tuxtla Gutiérrez, un grupo de tres heroicos hombres que habían dispuesto su vida para servir a los demás, encabezados por Don Rodulfo Gálvez Gómez, entonces comandante del Heroico Cuerpo de Bomberos de Tuxtla Gutiérrez, le pidieron a Don Juan Sabines Gutiérrez, entonces gobernador de Chiapas, les apoyara para que la respetada institución, contara con un carro de bomberos digno de la capital chiapaneca.
“La respuesta no se hizo esperar” recuerda emocionado Rodulfo Gálvez, fundador del Heroico Cuerpo de Bomberos de Tuxtla Gutiérrez en 1962 y ahora presidente del Patronato de Bomberos.
“Éramos tres bomberos los que estábamos desayunando con Don Juan Sabines, nuestra intención era conseguir su ayuda pero no imaginamos que sería tan fácil; Don Juan nos citó y llegamos a mostrarle nuestro proyecto para la compra del carro de bomberos, entonces él nos preguntó, ¿cuánto cuesta el carro? a lo que le respondimos que tres millones y medio de pesos”.
Al pie de un carro cisterna verde, Gálvez Gómez bombero desde hace 46 años continúa: “Entonces, al oír esto don Juan nos hizo un cheque, pero esa no fue nuestra sorpresa, sino que al ver la cantidad nos impresionamos: no solamente nos había dado los tres millones y medio de pesos, sino que a la cantidad le había sumado otro millón de pesos para el sostenimiento de la base”.
Con aquél dinero y con la emoción de un nuevo vehículo para el Cuerpo de Bomberos de Tuxtla Gutiérrez, el comandante Rodulfo se trasladó a Estados Unidos por la unidad.
Era un hermoso camión marca Ford con una máquina de ocho cilindros. Su cisterna tiene la capacidad de almacenar 3000 litros. La potencia de esta máquina, se administra desde un panel de control ubicado en la parte lateral derecha, exactamente en medio del cuerpo del carro cisterna.
“Lo trajimos rodando desde allá, llegamos a Tuxtla Gutiérrez una tarde del 15 de septiembre, un día antes del desfile”, recuerda y continúa su relato, “en ese momento me fui a buscar a un pintor que le pusiera los escudos y el nombre de don Juan Sabines Gutiérrez a los lados de las puertas. El 16 el carro ya estaba listo para el desfile y así fue, desfilamos estrenando con mucho orgullo nuestro nuevo carro”.
A pesar de que la unidad nueva estaba reluciente, radiante – relata-, “faltaba algo, y cuando ví que Don Juan estaba en el balcón de Palacio de Gobierno detuve la unidad; mi compañero me preguntó que qué hacía y yo le pedí que aguardara un momento”, acto seguido el comandante Rodulfo Gálvez, descendió de la unidad y sacó debajo de su asiento una botella de sidra envuelta en una funda de almohada.
“En eso invité a Don Juan a que descendiera del balcón y me acompañara, y eso hizo, cuando estuvimos junto al camión, le entregué la botella para que bautizara a la nueva unidad y así, rompió el envase de sidra en la defensa del camión”, y así inició una nueva era de la vida de los bomberos en Tuxtla Gutiérrez.
El heroico cuerpo contaba ya con dos unidades, una que había sido donada 20 años antes por el entonces gobernador Samuel León Brindis cuando iniciaron las actividades de los bomberos en Tuxtla Gutiérrez, y ésta, la entonces moderna y poderosa máquina que velaría junto con un puñado de valientes héroes anónimos, por la integridad de los tuxtlecos.
Aquella unidad era la más moderna de su tipo en 1981, ahora, es testigo de una vida de esfuerzo, de lucha y entrega sin condiciones de aquellos bomberos a quienes muchas de las veces se les va la vida en ello.
Esta vez, la historia se repitió. “El hijo de Don Juan Sabines Gutiérrez, nuestro gobernador, Juan Sabines Guerrero, hijo de aquél hombre cuyo compromiso con los chiapanecos no conocía límites, hizo entrega de la unidad de bomberos más moderna en el sureste de la República Mexicana; a 26 años continúan los hechos, no palabras”, indicó Rodulfo Gálvez.
Por ello, “nuestro reconocimiento es para padre e hijo, que siempre han visto por los chiapanecos; sólo podemos decir, muchas gracias a Don Juan y a nuestro gobernador actual, por seguirle cumpliendo al pueblo con hechos”. ASICh
