Por: Enrique Carbonell Chávez.
1.- “No seré contendiente, pero si puedo opinar”: Felipe Calderón. Y agregó: “Los partidos que ganan las elecciones tienen el derecho y el deber de apoyar los programas de gobierno”.
Yo opino, y bueno,… en mi modesta opinión, considero que no debería de opinar; porque si opina de lo que no debe opinar, estará infringiendo desde la Constitución, como las leyes, reglamentos y disposiciones electorales. Tal y como lo hizo Vicente Fox, y que perjudicó en gran medida y de manera ilegal al proceso electoral del 2006. Por esas razones es que mejor que se guarde sus opiniones, y menos aun, pretenda ser un contendiente más en la competencia electoral intermedia de este 2009, induciendo el voto, viendo que no les quedará mas que seguir cosechando el “pan” de las derrotas.
Además quisiera yo opinar, que en mi opinión, puede apoyar a su partido, si, pero no en época de campañas. Y que no nos vengan con la treta y el engaño, de que le están limitando la libertad de expresión. (Ya parece, ni ellos mismos se la creen), porque al contrario, se han servido de ésa, para abusar, para denostar, realizar campañas de odio, y dividir a los mexicanos. Sus autores, candidatos de la derecha y extrema derecha, sobretodo; empresarios, organizaciones civiles, eclesiásticas, y demás entes retrogradas y perversas, han amenazado con el petate del muerto, han creado eneros inexistentes y han acabado con reputaciones, popularidad y buen nombre de personas dignas de la política y de la gobernabilidad. Reacuérdese aquella difamatoria campaña emprendida en contra del candidato de la izquierda y de loa masas populares, Andrés Manuel López Obrador, a quien satanizaban, e inculpaban de acciones tales como que, les quitarían sus escasas pertenencias a los pobres y clase media, como eran su casa, muebles y demás. Esto aun y cuando ni siquiera poseía una humilde casa. Pero, con tan inicua publicidad, ya habían sembrado el miedo, pánico y repulsión.
Así es que mejor yo opino que no opine. Y que si es posible hable lo menos posible, pues cada vez que habla u opina, desencadena más “guerras” en contra de todos contra todos. Y de paso, acusa, y señala como enemigos hasta a sus propios amigos o contlapaches. Pero lo más importante, es absolutamente ilícito utilizar los recursos del erario, del pueblo, para favorecer las campañas panistas. Es totalmente indebido, e inadmisible que se haga publicidad y propaganda con el ejercicio de los programas de gobierno, haciendo querer ver que son ellos quienes están ayudando al pueblo, a la ciudadanía, y que por lo tanto deben darles sus votos. Utilizando la dadiva, la pingüe ayuda, o montando propaganda y espectaculares por todos los rumbos de la ciudad, o poblados rurales.
Para la difusión electoral de campañas políticas está lo dispuesto en medios por el IFE. Aunque les duela a los empresarios televisivos, y a los empresarios y demás sujetos y organizaciones de marras, que han utilizado su dinero para comprar candidatos y luego cobrarle facturas altísimas. Tan altas e incobrables que son capaces de desestabilizar cualquier gobierno, por muy aliado que se haya declarado, si es que no cumple sus compromisos al margen de la Ley. Para ellos no hay ideología, son como los EE.UU., no tiene aliados, sólo tienen intereses.
Es en el marco de la Ley, aunque a veces esa ley sea timorata y corrosiva -la del IFE, TRIFE y demás instancias electorales, que primero multa a los medios y después recula- en donde se deben ceñir sus campañas políticas los partidos en contienda, y las que deben acatar, para mantener el control y la regulación en la materia, para garantizar la equidad, imparcialidad y legalidad.
2.- Yo opino: “Que la boca se le haga chicharrón”. Así opinó el que no debería opinar, Cárdenas, y si ponerse a trabajar y dar resultados en el campo, en contra de Carlos Slim, (CS) con motivo de la defensa -no me defiendas compadre, diría FC-, de su jefe Felipe Calderón (FC), lanzándosele a la yugular al hombre más rico del mundo, el mexicano dueño de Telmex y chorrocientas mil empresas más. Esto a su vez, con motivo de la reacción incontenible e iracunda de FC, ante las acusaciones evidentes, sabidas y consabidas acerca del mal gobierno y el fracaso en la economía del michoacano que habita en los Pinos, y que gusta de viajar muchísimo por el extranjero
Pero miren ustedes que clase de defensores saco FC, a lo peorcito de su gabinete, a los mas mediocres y corrupto. Uno, el que mejor debería irse a su rancho jaliciense, como se lo han demandado y exigido organizaciones campesinas, desde la CNC – la mas grande- como el CAP, y otras voces rurales no tan viciadas, digo, tan organizadas. Esa fue la opinión de este funcionario panista encargado de desatender al campo, la SAGARPA.
Cárdenas, quien agregó, eran de mala leche – las declaraciones de CS-, es el mismo que no hace que den leche las vacas de su responsabilidad. Y todo porque les sorrajó lo que insisto, todos sabemos, y más aún padecemos, que son los estragos de la recesión, de la hiper inflación. Los augurios y proyecciones negativos como el propio PIB en menos del 2 por ciento, y por consiguiente menor empleo.
Y si esto, no es que se nos viene lo peor, es muy cierta la advertencia de que después “no estén llorando”. Y si así opina el hombre que tal vez esté mejor informado y asesorado en cuestiones económicas, que todo el gabinete económico calderonista. Si eso no lo quieren aquilatar, percibir y asimilar, con la finalidad de ver la realidad y actuar en consecuencia, bueno, pues entones, la mala leche está vertida del otro lado de la vaca. ¿No lo creen?.
Con reacciones aun mas furibundas y desquiciadas, fueron secundadas por otro burro, el tal Javier Lozano (JL), encargado de no hacer nada por la generación de empleos; mismos que (CS) –no Carlos Salinas (CS), que vendría a ser mas o menos lo mismo-, pronosticó que decaerían, desaparecerían y perderían en medio y por efectos de la crisis económica, financiera, y devaluatoria, que tanto se esmera y empeña Calderón en negar.
