Fichero Político

Angel Mario Ksheratto

La filosofía de la vagancia

Es de presumirse que la ideología de los maestros que ahora desquician ciudades enteras e imponen el caos generalizado, es la marxista… O al menos, es lo que pretenden hacer creer algunos de sus más tenaces defensores. Derecho a manifestarse, lo tienen. Más aún, puede asegurarse que gozan de la cabal protección de las autoridades, aunque la tolerancia ciudadana, ha llegado al límite máximo.
Escucharles, es tedioso, ocioso. El discurso que gritan, poco convincente, a pesar de los rasgos antiimperialistas que tratan de imprimir con frases trilladas y arengas cargadas de intolerancia y extremismo.
Haciendo un repaso de la historia magisterial en América Latina desde los años 50’s hasta finales de la década de los 90’s, encontraremos un discurso a favor de la calidad educativa. Desde Ushuaia en Argentina y Punta Arenas, en Chile, hasta Tijuana, Reynosa y Matamoros, en México, el grito magisterial era a favor de escuelas dignas, salarios remunerados, educación de calidad, mayor preparación de los maestros, material didáctico adecuado, desayunos escolares nutritivos, en fin.
A partir del triunfo de la revolución en Cuba, ese grito se uniformó. Y se lograron algunas conquistas, muy a pesar de las tiranías militares. Mucha sangre corrió, muchos maestros fueron encarcelados y miles, simplemente, fueron desaparecidos. El costo fue muy alto para conseguir algunos de los objetivos.
Ernesto Che Guevara, líder indiscutible de la revolución latinoamericana, llegó a decir que “el estudiar sea una cosa diaria, una necesidad de principios, una compulsión de principios; si ustedes quieren, se convierte poco a poco en necesidad.” El mismo Che Guevara, impulsó en Cuba y Bolivia, un sistema educativo que por cierto, nada tiene qué ver con la ridícula “escuelita zapatista”, con la que en el fondo, se hizo una mofa cruel de las precarias condiciones sociales de miles de niños en la llamada “zona de conflicto”.
A partir del esquema cheguaverista, se logró una educación (al menos en Cuba) regida por cuatro ejes fundamentales: La educación con bases científicas, democratización de las escuelas y la enseñanza, la profundización de la relación educación-producción-desarrollo y, la constitución del hombre proyectado en base a sus valores éticos y morales.
Si los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), tuviesen noción de los principios y fundamentos de la verdadera lucha social y magisterial, no estarían peleados con la evaluación profesional y la carrera docente. Presumen una lucha contra los derechos laborales, pero ignoran que en la década de los 70’s, maestros de toda América Latina, libraron una tenaz lucha contra la reducción del horario de clases. Fue una lucha que perdieron, cierto, pero que quedó como reflejo vocacional del verdadero maestro.
Por aquella misma época, se logró la apertura de escuelas especializadas en pedagogía; para entonces, miles de maestros, solo contaban con la primaria. Se abrieron matriculaciones en las universidades y se abrieron las famosas escuelas “Normales”.
Insisto: la lucha era por una educación de calidad. Muchos de los que ahora se oponen a ello, tuvieron maestros que lucharon por superarse, por contar con medios y escuelas superiores para ellos y sus alumnos.
Hoy la cosa es al revés. Se agrede, se lesionan los derechos de terceros. Éste último, ha sido factor determinante para que en lugar de respaldo popular, los maestros inconformes, obtengan repudio.
Quizá, antes de salir a tapar calles e intimidar a quienes no comulgan con su falsa lucha, deban profundizar su conocimiento de quienes dieron vida a la idea de una educación digna para un hombre desarrollado. En ese sentido, recordémosle a los maestros enfurecidos, la filosofía general para una educación de calidad:
Todo maestro debe ser humanista, contar con un espíritu sensible y apto para el conocimiento; debe tener una amplísima cultura general y desde luego, capacidad extraordinaria para interpretar el saber, y ponerlo el práctica. Esto, lo decían los viejos pensadores de la pedagogía, tendrá como resultado, la conformación del “hombre nuevo”. Solo un hombre nuevo, podrá ser hombre, tener una buena escuela y una mejor educación.
El hombre viejo, el que pelea por el retroceso, no tiene cabida en ningún modelo educativo que tenga como objetivo primario, la superación personal, la de su comunidad, la de su entorno inmediato.
Si nos atenemos a la atrofiada filosofía de hoy, solo tendremos una educación para la vagancia, para el desorden. Los de la CNTE, tienen derecho a vagar, pero no lo tienen para que otros pierdan valioso tiempo para sus vidas; tienen derecho a no trabajar, pero no lo tienen para cobrar sus sueldos. Tienen derecho a ser ignorantes, pero no lo tienen para frustrar el futuro de millones de jóvenes, niños y niñas.

Tarjetero

*** Muchas han sido las veces que se ha reportado a Tránsito Municipal y al propio Director de Seguridad Pública, el enorme daño que decenas de trailer’s, están causando en calles y avenidas de algunas colonias de la zona norte de la ciudad, paralelas a la Calzada El Sumidero. Llegan las patrullas, hacen como que hacen, se van y listo. El negocio debe estar muy bueno, por eso, ni Moisés Grajales, ni su jefe de la PT, hacen nada. Lo grave es que prácticamente, cierran toda la entrada a la escuela “Lázaro Cárdenas”, ocasionando que muchos padres de familia y el transporte escolar, pongan en riesgo la vida de los niños. Ayer mismo, una madre de familia tuvo un percance vial con otro conductor. Afortunadamente, no pasó a más. La semana pasada, dos conductores se liaron a golpes porque ninguno de los dos quiso retroceder para dar paso al otro. Y todo, porque los trailer’s, ocupan casi todo el ancho de las calles. ¿Esperan las autoridades de Tránsito que haya uno o más muertos para proceder? Es lo más seguro. Desde que los traileros se estacionan en esa zona, los robos a casas habitación y los intentos de violación, han aumentado. Eso, por cierto, ocurre en “la ciudad más segura”… Y sí, es más seguro que los asalten a uno. ¡Pifias! *** Luego nos leemos.
amksheratto@hotmail.com

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