Fichero Político

Angel Mario Ksheratto

Detrás del caso magisterial

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, las movilizaciones del magisterio, lejos de captar adeptos, ganan críticos, opositores y enemigos. La razón es simple: No respetan los derechos de terceros. Por otro lado, no hay razón válida que les asista. Las actuales demandas son del ámbito federal e internas, sin la menor competencia con el estado, lo que los coloca en un sitio incómodo, al que ellos mismos han agregado actitudes brutales, de incivilidad.

En el caso de Chiapas, no es tanto el asunto de la Reforma Educativa —que ciertamente, tiene sus motivaciones para inconformarse— lo que moviliza a los maestros; es lo que menos le interesa. Nunca se han interesado por ser el buen ejemplo de sus comunidades, menos que les preocupe una mancha más al tigre.

Aquí son intereses de grupos. Se pelean las dirigencias, el poder político, las posiciones en el gabinete, el dinero que ahí circula a raudales y que nadie certifica ni audita ni fiscaliza, por lo menos, en el caso del sindicato. Y como siempre, solo los que logran los altos cargos del sindicato y la Secretaría de Educación, son los que salen ganando. El resto de maestros, los acarreados, regresan a sus escuelas a seguir su rutina, triste rutina. Van con las manos vacías, la garganta reseca de tanto gritar y los pies hinchados por las largas caminatas… Eso sí, con resacas casi diabólicas.

Según fuentes bien informadas, lo que viene es peor. Y todo porque cada quién quiere imponer a su “gallito” o “gallinita” sobre la bolsa de dinero. Noé Castañón Ramírez, diputado local, hijo del todavía Secretario de Gobierno del mismo nombre y ampliamente criticado por las brutalidades que ha emprendido como legislador, detrás de uno de los movimientos. ¡Quiere ser Secretario de Educación!

Nunca ha sido mentor (solo de madres cuando los medios han desnudado su descarada ambición) y menos que conozca la cuestión educativa en el estado. Dicen quienes saben que va contra todo y contra todos. En el Congreso, perdió peso político, credibilidad y confianza. Hay versiones que indican que, junto con su padre, el encargado de la política interna, cambió importantes textos a algunas iniciativas de ley enviadas por el Ejecutivo. Traición, es el calificativo más benévolo.

Algún descocado, ambicioso como él, la habrá dicho que ese cargo se gana con cierres de carreteras, abusos, excesos, amenazas. Y se está dejando llevar. Penoso, vergonzante. Según fuentes cercanas a la “cúpula” que impulsa al malcriado hijo del secretario de Gobierno, la idea es cerrar carreteras por mucho tiempo. Meses quizá. Eso, aquí y en cualquier parte del mundo, se llama desestabilización. Y que la familia encargada de la política interna esté involucrada, es grave, muy grave. Urgen cambios para evitar que Chiapas caiga en el caos total.

Alcaldes corruptos

Poco a poco alcanza a cien el número de alcaldes con órdenes de aprehensión. Muchos ya están fuera del país, disfrutando lo robado. Y es que encontramos cada caso que de verdad, es para espantarse. Le pongo un ejemplo: el exalcalde de Escuintla, Carlos González Moreno, reportó decenas de obras que jamás construyó. Eso sucedió en todas las municipalidades. Algunos exediles juran que no se hicieron porque la Secretaría de Hacienda en el sexenio anterior, no les depositó el dinero para las obras. Ahí también se necesita una investigación a fondo.

El caso de González Moreno, es mucho más grave. Sin licitaciones de por medio como manda la ley, autorizó que las obras no construidas, las llevara a cabo (por decirlo de alguna manera) una empresa propiedad de su madre, Sara Moreno. Un negocio familiar. Eso no lo permite la ley, pero como todos se decían amigos y protegidos de anteriores funcionarios, hicieron lo que les vino en gana.

Las pocas obras que hizo la constructora de la mamá del exalcalde escuintleco, se hicieron con material de bajísima calidad. Nos cuentan que una calle que pavimentó, apenas iban a la mitad y en el lugar donde iniciaron la “obra”, ya se estaba levantando el pavimento por el calor. Eso sí, el rancho de Carlos González Moreno, fue muy bien remodelado, con materiales exclusivos y de óptima calidad.

Solo la electrificación de su rancho costó casi un millón de pesos. Pero vaya al parque de Escuintla y está a oscuras. Las calles y avenidas, ni se diga. Resulta inadmisible que en gastos de gasolina, se tengan facturas hasta por siete mil pesos por cada tanque refaccionado. ¿Acaso los carros del ayuntamiento llevan cisternas en lugar de tanques? ¡Ah! Sucede que se abastecían en una gasolinera, propiedad de la hermana del exalcalde. Así de puercos, así de ladrones.

Tarjetero

*** Si es secuestrador, pero tiene la nacionalidad francesa, no hay problema: sale libre con un poquito de presión. ¿Fue violada tumultuariamente? Declárese turista española y moverán hasta las verijas del diablo para encontrar a los responsables. Así es esto: candil de la calle y oscuridad de la casa. ¿Cuántas mujeres mexicanas son violadas a diario y jamás encuentran justicia? Miles. Es como si la nacionalidad mexicana fuera garantía de impunidad para los violadores. No se está en contra de encontrar y castigar a los violadores de las españolas, pero indigna que ahí sí, todos lo lamenten pero cuando una ciudadana sufre lo mismo, nadie hace nada. *** Hace unos días leía sorprendido que el tal Willy Ochoa, pedía con tal energía castigo (juicio político, concretamente) contra el exgobernador Sabines por los “irresponsables” préstamos que endeudaron a Chiapas. ¿Acaso no fue él, como diputado local entonces, quien votó a favor de tales empréstitos? O es un perfecto ignorante de la ley que establece que, en ese caso, los legisladores que votaron a favor, también deben ir a juicio político, o es un perfecto hipócrita o cuando menos, un oportunista con escasa suerte. Y sinvergüenza, porque en su lugar, cualquiera con medio gramo de seso, se quedaría callado. *** Luego nos leemos.

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