Entre Políticos

David Martínez Hernández

LA EDUCACION, UNA BANDERA EN EL MOVIMIENTO DE LA INDEPENDENCIA

Sin caer en excesos, que no es la intensión, cuando un insurgente enarbola una bandera de lucha, como lo hizo Don Miguel Hidalgo al dar el grito de la Independencia, lo hace consciente de los sacrificios que representa un combate por una causa y una razón de servicio a la patria. Don Miguel Hidalgo tomó la bandera de la libertad, de la independencia, de la emancipación de México de la corona española y, en ese sentido, sus ideales fueron plasmados en sus esfuerzos por conquistarle a los mexicanos el derecho de ser libres y romper las ligaduras de la esclavitud y de los privilegios de las grandes élites.
No es fácil emprender empresas como ésta, sobre todo cuando los ideales se contraponen contra los poderosos, contra los verdugos, opresores y caciques.
En ese tiempo, la educación fue una de las muchas bandera de lucha contra el imperialismo español, contra el avasallamiento de los poderosos que en la época pre-independentista solamente privilegió a los criollos, hijos de españoles nacidos en México que únicamente tenían derecho a las escuelas.
En el siglo XVI, con el arribo de los primeros misioneros a la Nueva España, las diversas órdenes religiosas asumieron las actividades de formación y educación. Las iniciativas para crear instituciones educativas nacieron de la necesidad de formar nuevos sacerdotes y de expandir la evangelización. Es por esta razón que la iglesia tomó un papel tan relevante en la educación. No obstante, las órdenes religiosas no tenían como propósito consolidar un sistema educativo formal, sino exclusivamente educar e instruir a las nuevas elites criollas. Durante casi tres siglos y hasta un poco después de la culminación de la Independencia, el modelo educativo religioso, apoyado fuertemente en la doctrina kantiana, que establecía la instrucción basada en la disciplina como la idea central del proceso educativo, representó un proceso de sustitución o eliminación de las concepciones y categorías mentales de las culturas prehispánicas por nuevos esquemas y formas de vida más convenientes a la cultura española.
A principios del siglo XIX, las ideas de la Ilustración, que tomaban en cuenta muchas de las premisas educativas de Rousseau -que proponía una formación basada en la naturaleza humana y en la libertad de aprendizaje- influyeron en la forma de conceptuar la educación en México. Los criollos liberales que luchaban contra el absolutismo español y los insurgentes mexicanos coincidían en la necesidad de formar un sistema educativo que tuviera un carácter menos religioso y que fuera más incluyente.
Este debate entre una postura rígida de la educación como instrucción y la postura flexible como formación prevaleció aún después de la Independencia e incluso se intensificó por la aguda lucha entre conservadores y liberales. Ambos bandos buscaban, entre otras cosas, mantener el control de las instituciones educativas. En 1842, ante la falta de consenso, el Estado encargó a la Compañía Lancasteriana, la única institución educativa que se había creado hasta ese momento, el manejo de la Dirección de Instrucción Pública. Sin embargo, el papel de la iglesia en la educación y la noción de libertad educativa fueron los temas que desencadenaron nuevamente el conflicto. Los liberales proponían la libertad de enseñanza con el objetivo de acabar con el monopolio eclesiástico sobre la educación. Finalmente, el esquema liberal fue el que triunfó y sentó las bases de un nuevo sistema educativo en manos del Estado.
Pero las banderas de esta lucha siguen vigentes en todo el país, sobre todo en Chiapas, uno de los estados que está librando una batalla contra el analfabetismo y contra la marginación en este rubro.

LAS BANDERAS DEL PUEBLO SON LAS BANDERAS DE MI GOBIERNO: JUAN SABINES GUERRERO

La educación, como en la época independentista, sigue siendo una bandera de lucha actual y Chiapas no es la excepción.
El gobernador Juan Sabines Guerrero dijo ayer una frase que me pareció importante por su contenido histórico y fondo político.
La frase es esta: “Las banderas del pueblo son las banderas de mi gobierno”.
La dijo en su intervención en el evento “Hoy más que nunca en Chiapas construimos educación”.
En efecto, la educación en Chiapas ha sido una de las banderas de lucha de padres de familia, alumnos, maestros y representantes sociales.
Sexenios gubernamentales completos han pasado inadvertidos en este rubro, con incipientes obras de infraestructura educativa, sin acciones concretas para acercar a los chiapanecos las posibilidades de una escuela primaria, secundaria, preparatoria y universidad. La educación importó un bledo.
Y cuando Juan Sabines Guerrero se refirió a las banderas del pueblo, seguramente no sólo se refirió a la lucha por conquistar una educación accesible y de calidad para los pueblos de Chiapas, sino también a las banderas por el combate a la pobreza, la marginación, el desempleo y la productividad, que en Chiapas se han enarbolado para abatirlas.

Pero volviendo al asunto de la educación, Juan Sabines tomó en serio esta bandera y no ha permitido pausa alguna para avanzar lo más que se pueda en su gobierno. He aquí algunos logros:
Chiapas ha avanzado en el combate al déficit de infraestructura educativa en el nivel superior, alcanzando un 9 por ciento de crecimiento en comparación al nivel nacional que sólo ha logrado un 4.5 por ciento, en los tres años de gobierno. El Secretario Alonso Lujambio Irazábal, reconoció el esfuerzo y las acciones que ha impulsado el gobierno estatal en la materia, toda vez que hoy más chiapanecos tienen oportunidades de continuar su preparación académica, incluso se ha colocado por encima de la media nacional.
Chiapas ha subido 9 puntos porcentuales, “porque ha pasado de 10 puntos de cobertura a 19 y vamos por más”, considerando que desde el principio de la administración se puso como meta llegar al menos a un 30 por ciento de cobertura del nivel superior.
La meta considerada en el Programa Sectorial 2007-2012 es de 5,715 espacios físicos educativos (aulas, laboratorios, talleres y anexos). A cuatro años de este gobierno se construyeron 8,253 espacios educativos (44% más de lo estimado originalmente para esta administración y derivado del alineamiento del Programa Sectorial en cumplimiento a los Objetivos del Milenio)
Debe resaltarse que se crearon 191 planteles de educación media superior en 80 municipios, lográndose en los 3 primeros años de gobierno la cobertura en los 118 municipios de la entidad, destacando el crecimiento del COBACH con 151 planteles y las creaciones del CONALEP y CECyT en Tuxtla Gutiérrez.
Chiapas, es el primer Estado en poner en marcha el programa “El Buen Juez por su Casa Empieza”, con el objetivo de disminuir el rezago educativo en el Estado.
Programa de Escuela de Tiempo Completo. En 2008 ninguna escuela estaba incorporada al programa, en la actualidad tenemos 157 de ellas. El Gobierno de Chiapas generará una compensación a los 350 docentes que en ellas laboran equivalente al 25 % de una plaza inicial y de acreditar el examen nacional de evaluación esta compensación se elevara al 33%. En 2009 una de nuestras escuelas de tiempo completo (municipio de Sabanilla) obtuvo el segundo lugar nacional en la prueba ENLACE.
Escuela Siempre Abierta fortalecimos los aprendizajes de más de 125 mil 231 alumnos con actividades adicionales a los programas de estudio, en 1 mil 300 escuelas y el apoyo de 4 mil 257 docentes.
En materia de infraestructura física educativa, en cualquier punto que visitemos del estado vamos a encontrar la mano de Juan Sabines Guerrero en el sector educativo de manera material.
Si algo puede destacarse de un gobierno y que será enormemente recordado, es la contribución que haga para ponerles a los hijos del pueblo, cerca de sus hogares, espacios educativos que impacten en su preparación profesional. Eso es tomar la bandera del pueblo y lograr la conquista, aunque no sea fácil emprender empresas como ésta.

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