Entornos

JOSE LUIS ROQUE POPOMEYA

ESTRATEGIAS

En el ámbito económico mundial, la natalidad humana, parece tener un impacto importante en el desarrollo de cada país.

México no puede pasar por desapercibido, ante esta situación, según registros internacionales, de hace diez años, como la populetio referencie Buro y su estudio “2000 World Population Data Ship”), refieren por ejemplo que le promedio de hijos en nuestro país, es de 2.7; en Argentina y Colombia 2.6, en Brasil y Chiles 2.4, en Venezuela 3, en Ecuador 3.3, en Costa Rica 3.2, en Perú 3.4, mientras que Bolivia 4.2 y Guatemala 5, países con mayor número de hijos por familia.

Según el Instituto Alan Guttmacher, el número de embarazos no planificados en México, es de 35 por ciento, comparativamente con Ecuador que es el 10 por ciento.

Situación que en distintas administraciones del gobierno federal, le han apostado a incentivar a la población mexicana a controlar su natalidad y embarazos no deseados, a través de diversas campañas ideológicas, y de facilitar a la población métodos y medicamentos que les permita prevenir o desechar, el objeto que puede trastocar, desde el punto de vista economicista, el bienestar del resto de la población.

Aunque pareciera no tener relación con lo anterior, existe un aspecto nodal que pareciera muy pocos están tomando en cuenta, la unión entre parejas del mismo sexo, por contrato social, la relación de adoptar hijos.

Si se toma en cuenta este aspecto, por la dinámica interna familiar educativa y de empleo de ejemplos de la nueva relación marital, a la larga, significaría la nueva sociedad, donde, la relación original de matrimonio, quedaría totalmente superada, y la evolución de la nueva sociedad, entraría en una nueva dinámica (sin caer en exageraciones), la casi ruptura de la procreación propiamente por los interesados.

Hoy en la actualidad, por ejemplo, ya se permite que algunas mujeres, por necesidad económica, o por toma de decisiones emocionales, “presten” o “negocien” su matriz, para concebir a favor de sus contratantes.

Han transcurrido diez años, desde la última cifra que se cita en líneas anteriores, sin embargo, en el alba de la tan mencionada fiesta del centenario de la revolución y bicentenario de la independencia de México, y lo que el gobierno federal ha logrado, a través de sus instancias, es precisamente el inicio de la disminución poblacional.

En la actualidad, la población joven o en edad de procrear, principalmente aquellos de condiciones económicamente e estatutos medio, o profesionistas, conciben la idea de tener mínimo un hijo máximo tres. Mientras que algunos más, en menor escala, de acuerdo a un sondeo realizado por este servidor, muestran que no desean tener hijos.

Lo anterior sin considerar aquellos, que por circunstancias diversas fisiológicas, enfermedades o de otro tipo, no pueden procrear, que paralelamente, la ciencia les facilita métodos diversos para multiplicarse, pero la determinación a esto, como la decisión anterior, no rebasarán de dos hijos.

Mientras esto pasa en América Latina, en Europa, las cosas son al revés, pues las investigaciones demográficas, demuestran que para el año 2050, una tercera parte de su población tendrá más de 60 años.

Lo que se contrapone en materia económica y de productividad, pues hará falta mano de obra para trabajar, ante la mínima representación de población juvenil.

En España por ejemplo, los hijos que alcanzan la mayoría de edad, permanecen en casa de sus padres, y evitan independizarse, para seguir bajo la tutela de los mismos, pues evitan todo tipo de compromisos emocionales, principalmente si de matrimonio o de procreación humana se trata.

De acuerdo a la idea vendida, es que entre menor población existe, mayor es el “nivel de vida”, mejor esperanza de vida, control de salud.

Paralelamente a todo lo anterior, China, tiene una política de población que restringe como máximo a uno el número de hijos por familia. Ellos presentan una población aproximada de Mil doscientos millones de habitantes.

En México por ejemplo, en una investigación realizada por una red de mujeres, organismo no gubernamental, obtuvieron que de 142 mujeres encuestadas (campesinas, indígenas y de colonias populares), el 17 por ciento, afirmaron que les fueron impuestos métodos anticonceptivos, sin su consentimiento.

Si hablamos entonces de control natal y de planificar, posiblemente, usted ya estará sacando sus propias conclusiones.

Algo que no puede dejarse a un lado, es esa parte que en el mundo entero, el envejecimiento de la población, se ha convertido en un tema de interés para los diferentes sectores del poder económico.

El tema de control natal, planificación familiar, la toma de decisión de algunas mujeres de no tener hijos, más los que no pueden, y deciden concluir su vida, sin hijos, y el envejecimiento en lo futuro de la población al verse disminuido el sector juvenil, es un tema que bien vale pensarlo, desde diferentes perspectivas. HASTA AHÍ, UF!. CORAM POPULO, EST VOX DEI (LA VOZ DEL PUEBLO, ES LA VOZ DE DIOS). Escritos e invitaciones a colentornos@yahoo.com.mx y mensajillos o llamadas al número de celular 961 1500 150 .

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