Daniel Flores Meneses
danfm@hotmail.com
Al parecer siempre vamos a tener un lugar en las contradicciones. Claro, hablo de Chiapas, primero déjeme le explico algo, o bien le informo que 36 grandes firmas mexicanas e internacionales aglutinados en el Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG), representado por Julio de Quesada, también director de Banca Corporativa de Banamex, se reunieron aquí en Tuxtla y de acuerdo a lo que observaron, Chiapas tiene “todo el potencial para reducir la brecha entre el norte y el sur” en materia de desarrollo económico y social. Esto es bueno, pero por supuesto. Pero por otro lado de acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, (PNUD) en materia de Desarrollo Humano de los Pueblos Indígenas de México 2006, El Índice de Desarrollo Humano de los Pueblos Indígenas (IDHPI) en Chiapas es el más deplorable del país.
Que manera de ver el mismo estado con diferentes intereses ¿no cree usted?.
Primero le digo que de acuerdo a la información, este Consejo, genera en todo el país más de 400 mil empleos directos y mas de 10 millones indirectos, esto desde luego con el optimismo de los empresarios.
Estas empresas son Clic Mexicana, General Electrica Company, Mtlife, y el Banco Nacional de México. Todas ellas dijeron que están interesadísimos en invertir en Chiapas.
Me pregunto
¿En esta tierra de pobres, que van a ganar estos¿
¿Porqué pregunto esto¿ porque El IDHPI coloca al Distrito Federal como la entidad con el mayor desarrollo humano en el país, con un nivel superior al resto de las entidades federativas: 11.4% mayor que el promedio nacional y 3.4% por arriba de Nuevo León, que es la segunda entidad más desarrollada.
En el otro extremo, el IDHPI de Chiapas es 14% inferior al promedio nacional y 2.6% por debajo de Oaxaca, estado que ocupa el penúltimo lugar nacional. Es decir, el IDHPI de Chiapas es un poco más cercano al de Oaxaca que el del Distrito Federal al de Nuevo León.
En los dos extremos del desarrollo estatal existe una considerable presencia de población indígena, pero la mayoría de esta población reside en los estados con menor desarrollo. Entre las entidades más desarrolladas, en el Distrito Federal y en Nuevo León, viven 400 mil y 30 mil indígenas respectivamente (4% y 0.8% de la población de la entidad), que representan 3.3% y 0.3% del total nacional. Mientras que en Oaxaca y Chiapas, las dos entidades con más población indígena del país, viven poco más de 1.6 millones y un millón de indígenas (47.9% y 28.5% de los habitantes estatales, respectivamente) que significan 16.1% y 10.9% del total de la población indígenas nacional.
Chiapas, a pesar de ser una entidad con gran presencia indígena, las diferencias interétnicas alcanzan 19.0% (con IDH de 0.6090 para población indígena, 0.7514 entre no indígenas y 0.7002 para la entidad en su conjunto) y ubican a la población indígena en una doble desventaja, la residencia dentro de una entidad de bajo desarrollo humano y con mayores rezagos de desarrollo entre los indígenas, reseña el PNUD.
En el marco de la celebración del día internacional de los Pueblos Indígenas, próximo a celebrarse este 9 de agosto, Chiapas se ubica como una de las tres entidades con mayor presencia de población indígena, por lo que tiene mucho que festejar por su diversidad cultural y mucho que lamentar por el rezago en salud, vivienda, educación, trabajo, tierra, dignidad, democracia, justicia y paz.
Porque estas empresas quieren invertir en Chiapas, si usted lo sabe escríbame.
sismo
Palabra proveniente del griego seismós ‘conmoción’, ‘sacudida’ y también ‘temblor de tierra’ y usada en español de dos formas: sismo y seísmo, ambas incluidas en el diccionario de la Academia desde 1947. Hasta la primera mitad del siglo pasado, se utilizaba la palabra ‘terremoto’ como denominación de los temblores de tierra.
Por esa razón, la palabra no nos llegó a partir del griego sino por intermedio del francés seisme, empleada en esa lengua desde fines del siglo XIX. El vocablo francés fue creado a partir de la invención del sismógrafo hacia 1880, por el geólogo John Milne, el ingeniero Thomas Gray, ambos británicos, y el físico escocés James Alfred Ewing. El aparato destinado a medir la intensidad de los terremotos se llamó en inglés seismograph, apelando a la palabra griega, y luego en francés sismomètre y llegó a nuestra lengua.como sismógrafo, palabra incluida en el diccionario desde 1899, medio siglo antes que sismo. En inglés, la palabra griega sólo fue adoptada para denominar el aparato que mide la intensidad de los terremotos, pero éstos siguieron llamándose earthquake.
A diferencia de otros aparatos, que toman su nombre de la cosa medida, en español y en francés el sismógrafo dio una nueva denominación a los terremotos.
