Se ampara Pemex
Alberto Barranco
La suspensión, pues, permite una tregua frente a la presión de la empresa coreana SK Engineering, la alemana Siemens y la mexicana Tribasa, por más que ésta ha cambiado ya su razón social, en un caso que se arrastra desde hace 12 años… mientras se analiza el fondo del asunto.
La resolución del tribunal de arbitraje había salido en enero del año pasado, reconociendo como válidos los reclamos de la contraparte de la empresa pública y calculando los daños en 680 millones de dólares.
Sin embargo, colocado el asunto para su validación en los tribunales mexicanos, éstos redujeron la pena en 350, invalidando los alegatos de defensa de Pemex.
La paradoja del caso es que la empresa pública había peleado a su vez una indemnización de 788.9 millones de dólares, alegando daños y perjuicios provocados por el consorcio de mayoría coreana.
La historia llenaría mil páginas del extenso expediente de corrupción en la paraestatal, en cuyo escenario se plantean componendas, vicios de origen y mala planeación en el diseño de los contratos.
Hete aquí que inaugurada a vuelo de fanfarrias por el expresidente Ernesto Zedillo en el último tramo sexenal, la que se calificó como la gran refinería que reclamaba el país, lo cierto es que diez años después Cadereyta no había logrado trabajar ni a la mitad de su capacidad instalada.
De hecho, en el apresuramiento del cambio de gobierno se cortó el listón cuando las plantas de transformación de petróleo crudo en gasolina apenas podrían trabajar a la sexta parte de su capacidad instalada, sin perspectiva a la vista para la operación integral de sus 32 unidades.
De hecho, aún no se concluían las plantas de refinadora de petróleo ligero, hidrosulfatadora de naftas y reformadora de naftas… por más que Pemex había obligado a la constructora a cambiar 306 válvulas, que, a juicio de los peritos, no reunían la calidad requerida.
El contrato pactado para reconfigurar y modernizar la refinería de Nuevo León, bajo el esquema de los Proyectos de Impacto Diferido en el Registro del Gasto (Pidiregas), por mil 800 millones de dólares, cantidad imposible de alcanzar por firma alguna del país.
La ganga, sin embargo, derivaría en pesadilla.
En el patético escenario, por ejemplo, el consorcio constructor, de razón social Comproca, no sólo utilizó materiales de segunda; no sólo reclutó a 400 jóvenes que cambiaron dos años de cuartel en el servicio militar por trabajo de soldadores, sino tiró la toalla en la construcción de una plata coquizadora, es decir productora de residuos de petróleo conocidos como coque, cuya utilidad práctica es utilizarlos como combustible para plantas generadoras de energía eléctrica.
La acción provocó un diferendo entre la paraestatal y Cementos Mexicanos, quien había comprado la producción por cinco años, lo que obligó a Pemex a subsidiar durante años el suministro de la materia prima.
Lo inaudito del caso es que en lugar de demandar a Comproca… y de pasadita retenerle los pagos de la obra financiada, Pemex aceptó a firmar un finiquito que le obligaba a pagar la factura a partir del 2001, es decir cuatro años después de la firma del contrato.
El documento lo avaló el propio exdirector general de la paraestatal, Raúl Muñoz Leos.
Ahora que, meses antes, la empresa pública, en este caso bajo la administración de Rogelio Montemayor Seguy, había firmado dos documentos en los que aceptaba un posible adeudo a favor de Comproca por “trabajos complementarios y ajuste de cuentas críticas”.
Con éstos en la mano el consorcio recurrió al tribunal internacional.
Y aunque hoy Pemex vuelve a ganar tiempo, tarde o temprano tendrá que pagar… por más que los daños contra su causa sean 10 veces mayores a los provocados por supuestos vicios ocultos en los contratos.
Una más al saqueo de la principal empresa pública del país.
Balance General
Esta tarde el Consejo Técnico del Instituto Mexicano del Seguro Social avalará o rechazará los nombramientos del director médico, de finanzas, de prestaciones sociales, administrativo y secretario general del organismo, en medio de presiones ante la debilidad política del director general, José Antonio González Anaya.
Estamos hablando del primer funcionario que llega al timón sin tener una cercanía estrecha con el Presidente de la República en turno.
En la larga lista, a partir de la creación del órgano tripartita en 1943, han desfilado desde un Benito Coquet hasta Arsenio Farell Cubillas, pasando por Emilio Gamboa Patrón y Genaro Borrego.
La posición número dos del organismo la reclama la CTM como bastión, por más que en los estatutos no existe cláusula alguna que le otorgue ese privilegio.
De hecho, el puesto alguna vez lo tuvo Porfirio Muñoz Ledo.
Tradicionalmente los gobiernos priístas designaban a los delegados, vía presiones políticas.
En la docena trágica el panismo colocó en las posiciones a sus militantes por el sólo hecho de la membresía, es decir sin evaluar su capacidad.
Investigan a Aeroméxico
Por unanimidad, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó un punto de acuerdo para solicitarle a la Comisión Federal de Competencia investigar presuntas prácticas monopólicas de Aeroméxico.
La línea aérea acapara el 38% del mercado.
La presunción de los legisladores es que tras la salida de las pistas de Mexicana de Aviación la empresa ha impuesto tarifas excesivas en las rutas en que no tiene competencia, bajo el clásico “lo-tomas-o-lo-dejas”.
En el propio marco, son frecuentes las cancelaciones de vuelos; la sobreventa de asientos y las demoras de salidas y arribos.
El exhorto al presidente del organismo, Eduardo Pérez Motta, es de “urgente y obvia resolución”.
Al mérito empresarial
En vibrante ceremonia, la noche del lunes, la Cámara de Comercio México-Italia le otorgó un reconocimiento a la trayectoria del presidente de la Corporación Coraza, Julio A. Millán, de quien se dijo ha dedicado gran parte de su vida a promover la relación empresarial entre los dos países.
El reconocido economista, egresado de la UNAM, inició su actividad privada en la empresa Olivetti, en la que escaló todos los puestos hasta ser vicepresidente y accionista.
El homenajeado pronunció un emotivo discurso enunciando sus vivencias en la construcción de puentes.
El organismo premió también a Carlos Slim Domit, al restaurante Becco y al empresario Hermenegildo Zegna.
