San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.- “Cuídense, que los títeres están por todas partes, esto es una enfermedad y no tiene cura” advirtió con una sonrisa en el rostro, el maestro Alberto Palmero Soto, en la conferencia que cerró con broche de oro el Festival Nacional de Títeres, organizado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta-Chiapas), a través del Programa Alas y Raíces, celebrado en las ciudades de Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas y Comitán.
Alberto Palmero, director de la Escuela Latinoamericana del Arte de los Títeres, ubicada en Tlaxcala, señaló que esta casa de estudios cuenta con egresados provenientes de diferentes estados de la república, tal es el caso del chiapaneco Jesús Sánchez, coordinador del Festival. “Él, con el equipo de Coneculta”, y el apoyo del CONACULTA, “han hecho un esfuerzo extraordinario para hacer este primer Festival, es una maravilla, todos los titiriteros que hemos participado estamos muy contentos, hemos tenido salas llenas, parques llenos; los títeres están de fiesta, siempre lo digo ¿cómo creen ustedes que puedan desaparecer? es imposible”, expresó emocionado.
Con lágrimas en los ojos y sumamente conmovidos, los maestros Alberto Palmero Soto y Agustín Tejeda Inchausti, recibieron la Medalla Rosario Castellanos como Estímulo al Titiritero con Mayor Trayectoria, que otorgó el Comité Organizador del Festival, en la ceremonia de clausura.
En este contexto se reconocieron los 45 años de trayectoria de Palmero Soto en el bello arte de los títeres que iniciara en la isla de Cuba hace 45 años. Es fundador de la compañía Titiri-Sol y creador del museo El Castillo de los Títeres en Tlaxcala, el cual posee más de dos mil piezas, y viaja de manera itinerante por el país. Asimismo se rindió homenaje a Agustín Tejeda por su trabajo como promotor y difusor del arte titiritero que ha realizado durante largos años en el estado de Chiapas.
Por su trabajo en el manejo de los títeres y su labor de difusión a nivel nacional, le fue entregada esta Medalla al maestro César Tavera, director de la compañía Baúl Teatro de Monterrey, quien emocionado pidió se hiciera extensivo el reconocimiento a la maestra Elvia Mante, que lo ha acompañado en este recorrido profesional. Tavera recibió esta distinción previamente debido a compromisos de su agenda.
Esta presea se entrega como un homenaje permanente a la poeta y novelista Rosario Castellanos quien a su retorno al estado de Chiapas, a mediados de 1956, se sumó al proyecto Teatro Petul, llevando el teatro de títeres a comunidades de Los Altos de Chiapas.
De esta forma, en la Sala de Bellas Artes de San Cristóbal de Las Casas se entregaron reconocimientos a los grupos que se unieron a este festejo titiritero: Astillero Teatro y Títeres Garabatosos, del Distrito Federal; Baúl Teatro, de Monterrey, Titiri-Sol, de Tlaxcala; y las agrupaciones locales como Teatro de los Volcanes, Cabeza en Espiral, Vientos Culturales, Emilio Gómez Ozuna y el espectáculo de los Batracios y, por supuesto, La Matatena, que dirige Jesús Sánchez.
El mensaje en este Festival Nacional de Títeres fue claro: los títeres son para todos y para siempre, son parte de nuestra historia, con sus complejas percepciones del entorno y sus diversas formas de asumir el humor, tal como lo hacen los seres humanos; los titiriteros son maestros de un arte milenario que exige conocimiento y destreza; las risas de niños y adultos son el mejor reconocimiento y las lágrimas son la muestra más genuina de agradecimiento.
Fueron siete los días de fiesta donde los pueblos mágicos de Chiapas se rindieron ante la magia propia de los títeres, donde la capital se llenó de vida, color y alegría del Festival. Titiriteros, títeres y espectadores se despidieron de este evento con un deseo y una esperanza en sus corazones: reencontrarse el próximo año en estas tierras, en una fiesta aún más viva y más grande. ASICh
