Augusto Solórzano López /ASICh
El Parque Recreativo y Deportivo “Caña Hueca”, está siendo objeto de “una manita de gato” de lo mucho que necesita, en una acción que seguramente encabeza el Departamento de Áreas Verdes del gobierno de la ciudad.
Dentro de lo que falta por hacer es dotarlo de una seguridad integral que sepa que hacer para evitar riesgos tanto para las familias, niños y deportistas, así como para el arbolado y la fauna de este centro; esto último luce deteriorado. El trabajo en este como en otros espacios públicos de la misma línea es muy grande; lo importante es que ya comenzaron no se ve mal. Al contrario se ve oficio en poda y cuidado de los árboles, alumbrado y pinta sobre los carriles de los circuitos para correr.
Se había prometido para finales de febrero la entrega de la obra de drenaje cuya red quedó obsoleta por el crecimiento de la ciudad y los drenes pluviales. Es posible que sean terminados a la brevedad posible o no tarden en entregarlo.
Por lo pronto los señalamiento respecto metros de recorrido en la pista mayor ya fueron reemplazados; se ha dotado de pintura a la líneas para dividir carriles y definir el área para la circulación de bicicletas.
Cabe decir que las pistas grande, chica y las que los deportistas llaman de “tierra”, la verdad sí requieren de una atención de fondo, pues lucen disparejas y agrietadas como producto de trabajos mal hechos.
Por lo pronto se ha derramado y podado el arbolado digamos del frente del Caña Hueca, aunque en la parte de atrás no se ve acción todavía. No dudamos que lo hagan, servirá y se verá muy bien.
Como nunca se ha visto una depredación particularmente de los árboles de mango que a pedradas, pedazos secos de rama o con la propia fruta, grupos ex profeso tiran la fruta sin aprovecharse adecuadamente y todo se permite, lastimando los árboles.
Los animales, árboles como ardillas, tlacuaches, canarios, pericos y cotorras, tortolitas, zanates y otras especies no gozan de muy buena salud por la contaminación prevaleciente en el río Sabinal y por permitir la entrada de perros que orinan y defecan allí.
Son infinidad de señores, jóvenes y señoras que llevan a sus mascotas, no para que los acompañen sino para que defequen en el recreativo y no lo hagan en su casa. Si tuvieran la cultura necesaria llevarían algo para recoger las heces fecales. Pero, no.
Hay letreros de previsión, pero, nadie los respeta a pesar de esporádica presencia de policía, que lo hay, pero, que no sabe que hacer exactamente en el Parque Recreativo, Ecológico y Deportivo Caña Hueca. Y así, poco es el control. ASICh
