Elección y futuro en la Fundación Colosio

Francisco Rojas

El pasado 18 del presente, previa elección, se tomó la protesta de los nuevos directivos de la Fundación Colosio, entre los cuales estoy como presidente y Luis Antonio Ramírez como secretario general, ante la dirigencia del Partido Revolucionario Institucional, los miembros fundadores y las fundaciones estatales.
Como se sabe, la fundación es la instancia rectora y coordinadora partidista para realizar funciones de investigación y análisis de orden político, económico y social, de divulgación ideológica y de apoyo a la capacitación política, para contribuir al desarrollo de la cultura democrática del país. Es por su esencia un órgano de apoyo a las tareas del partido y de todos los priístas, y sus trabajos se desarrollan en todo el ámbito nacional, a través de las fundaciones estatales, cuya participación activa es fundamental para analizar los problemas y proponer soluciones locales y regionales, atendiendo a la diversidad y características propias de las distintas zonas del país.

Una muestra de la madurez de un partido político es su capacidad de autocrítica; por ello, reconocemos que en las pasadas elecciones presidenciales parte del electorado nos retiró su confianza, la que estamos obligados a rescatar; para ello, debemos recobrar y actualizar el compromiso con nuestro ideario para cerrar las brechas que han polarizado a la población en los últimos lustros.

Para recuperar el ejercicio del poder tenemos que imprimirle rumbo al esfuerzo de la sociedad mexicana para superar los obstáculos que han frenado su sano desenvolvimiento. El compromiso con los mexicanos de todos los sectores y de todas las regiones del país nos obliga a trabajar arduamente para buscar encabezar un gobierno de unidad nacional.

El sistema pluripartidista en el que vivimos impone nuevas formas de hacer política para ganar mayores espacios en la conformación de las estructuras de gobierno y de los órganos legislativos. Hay que realizar las reformas que devuelvan al país el ímpetu que lo caracterizó por varias décadas. En la Fundación Colosio nos proponemos contribuir a que el PRI sea el motor de las futuras transformaciones de México y se convierta en la avanzada de un nuevo impulso modernizador.

No es posible que sigamos teniendo una sociedad insegura, pobremente educada, con deficiente atención a la salud, con la mitad de la población en la pobreza y una economía que no sólo no genera empleos, sino que expulsa 500 mil mexicanos por año; tenemos que enfrentar ese reto hacia el futuro, dado que estamos creando una juventud sin esperanza y mal preparada para enfrentar los desafíos de una sociedad moderna.

Desde su fundación, el partido de los gobiernos revolucionarios estableció las bases institucionales para crear el México moderno; se crearon el Banco de México, el Seguro Social, la Financiera del agro, lo que fue después Conasupo, Pemex y la CFE; nos dimos leyes laborales de avanzada y se tranquilizó el campo a través de la reforma agraria. La estabilidad, modernidad y apertura al mundo globalizado es obra de los gobiernos priístas, así como el avance democrático que hoy se arrogan otros partidos. No cabe duda, los mejores recursos humanos del país están en nuestras filas; para comprobarlo sólo hace falta recordar el fracaso del gobierno pasado y la pobreza intelectual y política de quienes integraron el gabinete presidencial.

A la experiencia debemos sumar el entusiasmo de nuevas generaciones que se identifiquen con un ideario progresista. En la Fundación Colosio buscaremos la participación plural de especialistas en las distintas ramas científicas, técnicas y culturales; procuraremos contar con lo mejor de la academia y con la colaboración de políticos y administradores experimentados en los distintos escenarios de la vida del país, sin distingo de ideologías.

A través de investigaciones, estudios, seminarios, conferencias y publicaciones, buscaremos contribuir al análisis y proposición de soluciones que impulsen el desarrollo económico, la igualdad social y regional, y la vida democrática del país.

La incorporación en estas tareas de las mujeres y los jóvenes es vital para refrescar el pensamiento y la forma de abordar los problemas, así como allegarse su vigor a la transformación de México. Un ejemplo de esto es la nominación como secretario general de un destacado joven priísta, con una fructífera trayectoria en los ámbitos académico, político y en el servicio público, así como la colaboración de otros jóvenes de alto perfil profesional.

Nos proponemos con ello y otras medidas una política de puertas abiertas para darles a todos la oportunidad de que aporten su entusiasmo e ideas y coadyuven a desazolvar los canales de la capilaridad política, facilitando así su incorporación activa a las tareas que México reclama.

Analista político

¡Comparte la nota!