Por: Mario Carbonell Chávez.
A pesar de la injerencia de gobernadores del PRI, incluso de Felipe Calderón en el proceso electoral del PRD, fracasaron sus intentos para imponer a Jesús Ortega (JO), jefe nato de la corriente de los “Chuchos” al frente del partido del Sol Azteca. Es decir, que no pudieron ganar: “Los moderados conservadores avispados”; “Los modositos entreguistas y colaboracionistas”; “Los calderonistas”. Y el lunes 17 de marzo después de ir a votar, amanecimos con la noticia del triunfo a la dirigencia nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) de Alejandro Encinas.
Para el día miércoles, cuando se tenía que oficializar el triunfo de Encinas, se tuvo que postergar el ansiado anuncio por parte del Consejo Técnico Electoral del partido del sol azteca, ello debido al surgimiento de diversas anomalías. Y así siguieron las acusaciones el jueves siguiente, e insospechadamente el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, envió una carta en la que calificó de un verdadero “lodazal” el proceso, demandando además que se ANULE LA ELECCIÓN, y que se nombre un presidente provisional, o interino. A ese respecto, algunos piensan que se trató de un intento de “candidatear” a su hijo a la dirigencia perredista, el Antropólogo LÁZARO CÁRDENAS BATEL, como un tercero en discordia. Propuesta que fue desechada de inmediato, incluso por el propio JO.
En 23 estados ya se ha hecho el conteo final, y Alejandro Encinas está dispuesto a contar voto por voto, casilla por casilla. Por su parte Arturo Núñez, árbitro del proceso interno anunció que se está construyendo un pacto que resuelva el conflicto; y que solamente la Comisión de garantías y Vigilancia es la encargada de dar legalidad a la elección. Así como que no es posible realizar otra elección, ni tampoco se puede anular el proceso, ya que esa responsabilidad es exclusiva del citado Comité. Y agrega que: “Todas las partes han expresado su disposición a coadyuvar a superar los problemas que no nos han permitido culminar los cómputos de entidad federativa (doce) y que una vez concluidos nos permita culminar el cómputo nacional…” “Todos los involucrados hemos estado en comunicación con la comisión de garantías… Implica el propósito de todos de ser corresponsables para que el proceso electoral del PRD culmine bien”. Ante estas explicaciones de Arturo Núñez debemos confiar que se está realizando un gran esfuerzo político para que, a más tardar el próximo miércoles se sepa el nombre del vencedor de la contienda; que será, sin lugar a dudas, ALEJANDRO ENCINAS.
Sin embargo es importante destacar, que no obstante registrarse sólo un 10 % de la elección en donde se encuentran ciertas irregularidades, y de reconocer que fue proceso electoral desorganizado, de existir quejas al árbitro electoral, etc., es indiscutible que los medios se han encargado de inconmensurar, remarcar y difundir con exceso y demasía las supuestas insalvables irregularidades. Han sido los medios, el duopolio de la televisión (T.V. Azteca y Televisa), así como la radio y los medios impresos, los periódicos en sus primeras planas, destacando en sus cabezas, sumarios y cintillos, quienes han dado rienda suelta en su programación y edición, para exhibir y presentar el conflicto interno del PRD como un suceso catastrofista y de dimensiones insalvables; en donde los conflictos internos han sido manipulados con el sólo propósito de intentar desviar la atención de la ciudadanía, como se dice coloquialmente: “tendiendo una cortina de humo” y ocultar al mismo tiempo las protestas palpables y genuinas del pueblo, sobre los perversos intentos de PRIVATIZACIÓN DEL PETRÓLEO.
Esta nociva y tendenciosa campaña de medios, pretende afectar y diluir la defensa de los energéticos que encabeza Andrés Manuel López Obrador, (AMLO) y el Frente Amplio Progresista (FAP), reduciendo la importancia nacional de las dos concentraciones masivas en la plancha del Zócalo de la ciudad de México. La del 18 de marzo, día de la celebración de la Expropiación Petrolera, llevada a cabo por el insigne y patriota mexicano, Presidente de la República, General Lázaro Cárdenas del Río; como la del día de hoy, en las que alzamos las voces miles de mexicanos y ofrecimos nuestro apoyo incondicional para defender la soberanía y la preservación de los energéticos, y por la no privatización del petróleo, a través de la reforma energética que el gobierno de Felipe Calderón pretende impulsar en el Congreso de la Unión. Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, en la que AMLO anunció la Resistencia Civil Pacífica y el comienzo de las movilizaciones; dándole prioridad a la defensa del petróleo, y el interés de la Nación, incluso, por encima y más allá de los problemas internos del PRD.
Lucha del pueblo de México, en la que está en juego la propia soberanía de la nación, y el futuro de nuestros hijos, porque como decía la pancarta que empuñé en todo lo alto esta tarde al pie de la monumental Bandera Nacional, en medio de miles de pancartas con consignas de apoyo a la lucha por la defensa de PEMEX: “LA PATRIA NO SE VENDE, EL PETRÓLEO SE DEFIENDE”.
