Cosme Vázquez /ASICh
Alrededor de 2 mil 300 núcleos ejidales en Chiapas están en condiciones de ser sujetos a incorporarse al nuevo padrón del Procampo que se levanta en estos tiempos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, señaló el delegado de la Procuraduría Agraria en la entidad, Arturo Orta Rodríguez.
Consultado por la importancia de la regularización de la tenencia de la tierra para que los ejidatarios sean sujetos de apoyos de los programas dirigidos al campo, incluyendo el Procampo, el funcionario federal anotó que solamente quedan por regularizar 700 ejidos.
Dijo que de los tres mil 36 núcleos ejidales que hay en el estado, dos mil 300 han sido regularizados previamente tanto con el Programa de Certificación de Derechos Ejidales, el cual se ejecutó durante 17 años en el país hasta 2006, como ahora a través del Programa Nacional de Apoyo a Núcleos Agrarios no Regularizados, instituido en el gobierno de Felipe Calderón, a partir del 2007.
Precisó que los núcleos ejidales que cuenta con su certificado parcelario, certificado de tierras de uso común son viables para las reglas de operación del Procampo.
Anotó la importancia que reviste la regularización de la tenencia de los núcleos ejidales, conforme a la Ley Agraria, porque solo así podrán delimitarse hacia su interior, estableciendo zonas parceladas, tierra de uso común y subzona urbana. Sobre todo que cada ejidatario al momento de optar por su delimitación establece sus medidas de colindancias y de qué superficie trata la parcela, garantiza su patrimonio y de inmediato quedan en condiciones de ser sujetos de apoyos de programas oficiales.
Sin embargo, precisó que el PANAR es un programa donde el ejidatario debe acercarse de manera voluntaria, para que sean beneficiados con la regularización, siempre y cuando no posean tierras en conflicto ni amparadas.
De ahí que en lo que va el 2010 solamente se llevan 28 ejidos medidos, pero la meta es de 102 núcleos agrarios, con alrededor de 89 mil hectáreas, lo cual a la vez dependerá del presupuesto, ya que todos los trabajos que se realizan con equipos y personal especializados tienen un costo, además de los viáticos y combustibles para hacer los levantamientos y por consecuencias los planos de cada ejido.
En tanto, sostuvo que se ha hecho la difusión necesaria, a través de los medios de comunicación y con visitas a los núcleos ejidales, a efecto de que conozcan el programa, pero por tratarse de un programa voluntario depende del interés de los ejidatarios, para ser sujetos de los beneficios de certificados parcelarios, de uso común o de títulos de subzona urbana.
Insistió que los interesados pueden acercarse a las oficinas que tiene la PA en Palenque, Ocosingo, Pichucalco, Comitán, San Cristóbal de Las Casas, Tuxtla, Tonalá y Tapachula, y aunque concluya este año el siguiente podrían ser incorporados a los regularizados. ASICh
