Fredy López Arévalo
Es la finca La Almolonga, en el barrio del mismo nombre, en San Cristóbal de Las Casas. Sentado en un sofá de madera con cojines forrados de tejidos indígenas, despacha el senador con licencia Manuel Velasco Coello, el más fuerte aspirante a suceder en el cargo al gobernador Juan Sabines Guerrero. Adheridos a la pared, a un costado de la chimenea, tres fotos en blanco y negro muestran al neurocirujano Manuel Velasco Suárez en los años que gobernó Chiapas. Está ataviado a la usanza Chamula y se le ve caminando flanqueado de líderes de ese grupo étnico, el más representativo en los Altos de Chiapas. Junto a las fotos se exhiben por lo menos cinco bastones de mando indígena. Son el máximo símbolo del poder tradicional entre los pueblos mesoamericanos. Parte de la sala tiene las paredes forradas de cedro y la duela es de ciprés rojo. El senador porta chamarra azul, algo gruesa, para mitigar el frío. Hace que llamen al presidente del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en San Cristóbal de Las Casas, Carlos Bermúdez Crocker.
El senador saluda con efusión a Manuel Collazo Gómez, líder de la Organización de Pueblos Evangélicos de los Altos de Chiapas (OPEACH), con adherentes en por lo menos 40 municipios de los altos y norte de Chiapas.
-“¡Tocayo!”, le dijo al verlo atravesar la puerta, y se fundió con él en un abrazo fraterno.
Son cientos de líderes campesinos, indígenas, de barrios y colonias de diversos municipios de Chiapas los que aguardan turno para saludar al senador, que está en receso en la quinta que heredó de su abuelo.
Uno a uno va pasando a la sala donde el senador los saluda de mano y les agradece su apoyo.
-“¡Vamos a ganar!”, les musita al oído.
Carlos Bermúdez Crocker hace su arribo algo agitado.
-“¡Saluda a tu candidato!”, le dice sin levantar la vista.
Hace por lo menos media hora que dialoga en corto con el empresario hotelero Hugo Pérez Moreno, hasta hace pocas semanas el aspirante a la presidencia municipal de San Cristóbal de Las Casas mejor posicionado en las filas del PRD. Pero se mudó al PVEM, como muchos más perredistas lo están haciendo en Chiapas, inconformes por la imposición de la senadora María Elena Orantes López como su candidata al gobierno del estado.
Carlos Bermúdez Crocker parece algo perturbado.
El senador Velasco Coello ser pone de pie, le extiende la mano al afligido dirigente municipal del PVEM en San Cristóbal de Las Casas, y ya de pie le vuelve a musitar:
-“¡Saluda a tu candidato!”.
Hugo Pérez Moreno sonríe y se funde en un prolongado abrazo con el líder municipal del PVEM en San Cristóbal de Las Casas.
Hace poco más de una semana el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó al Instituto Federal Electoral (IFE) sancionar al senador del PVEM, Manuel Velasco Coello, por realizar propaganda personalizada, bajo el pretexto de difundir spots en su calidad de funcionario partidista.
Para el tribunal, Velasco Coello violó el artículo 134 constitucional que prohíbe la realización de este tipo de propaganda.
La conducta se agravó porque el senador pretende ser candidato al gobierno de Chiapas y justamente en Chiapas se difundió el 4.6% de los 858 promocionales.
“La participación del funcionario no fue inocua y tampoco ajena a la búsqueda de posicionamiento con fines electorales”, concluyó el TEPJF.
-“¡No puedo hacer actos públicos!¡Tengo que tener cuidado! ¡Es la única forma que nos pueden bajar!”, dice a quienes en ese momento se han congregado para demostrarle adhesión, ahí, en la finca La Almolonga, donde se ha refugiado en espera de los tiempos legales (“hasta mayo”, dice él).
Es larga la hilera de personas que esperan poder saludarlo. Son líderes indígenas llegados de diversos municipios y representantes de organizaciones sociales con amplia base social, muchas de las cuales hasta hace poco tiempo se les ubicaba al lado del PRD o de la coalición de partidos de izquierda, el denominado Movimiento Progresista, que lleva como candidata a una senadora salida del PRI: María Elena Orantes López, quien también se placea en San Cristóbal de Las Casas del brazo de su amiga Elisa Pedrero, miembro de la oligarquía terrateniente venida a menos en Chiapas.
-“Aquí, feliz de la vida”, exclama… y encamina sus pasos hacia la catedral de San Cristóbal de Las Casas.
