Desde Los Altos

Fredy López Arévalo

El color es lo que menos importa.
Lo que en realidad importa, y mucho, es aparecer en la boleta electoral del primer domingo de julio de 2012.En esa tesitura están quienes aspiran a la gubernatura de Chiapas desde diversas trincheras. Por la alianza PRI-PVEM, el senador Manuel Velasco Coello, se consolida como precandidato único, luego de que Roberto Albores Gleason se inscribió como aspirante a una senaduría, un espacio vacante después del rompimiento del PRI con el PANAL (por presiones, se dice, del propio ex gobernador Roberto Albores Guillén, quien habría desbancado a Mónica Arriola Gordillo, hija de la maestra Elba Esther Gordillo, líder nacional del SNTE y dueña de la franquicia llamada PANAL). Y cuando digo que el senador Manuel Velasco Coello se consolida como precandidato único del PRI-PVEM, lo digo en el entendido de que la oposición interna en el tricolor se desvaneció con la renuncia de la senadora María Elena Orantes López al PRI para colarse como aspirante a la gubernatura por las llamadas izquierdas (PRD-PT-Movimiento Ciudadano). Pero, como suele decirse, en política no hay nada escrito, la senadora Orantes podría quedarse nomas como el chinito milando si no logra vencer la resistencia interna, el rechazo de las bases perredistas, de las tribus, y de los otros aspirantes propios de los referidos partidos, como el diputado federal perredista Ernesto Gutiérrez Villanueva, que ha anunciado acudirá a los tribunales competentes para reclamar sus derechos; o el ex alcalde capitalino y actual rector de la Unach, Jaime Valls Esponda, quien no está dispuesto a dejarse avasallar sin dar la pelea, aunque en último momento se ha dicho podría encabezar la propuesta del Partido Acción nacional (PAN), posición en la que ya se había mencionado con antelación al chamaco Yassir Vázquez Hernández (sin peso real en ninguna estructura partidista y sin base social de apoyo), pero que se ha sumado, en el campo de la declaracionitis, a las voces que dicen aspirar a la candidatura de las llamadas izquierdas y que no aceptan a la ex senadora priista dentro de la opción PRD-PT-MC. Lo mismo se puede decir del ex senador Rutilio Escandón, de larga trayectoria en el partido del Sol Azteca, que refuta al propio Andrés Manuel López Obrador la imposición de la senadora Orantes López y se niega a aceptarla como la candidata a la gubernatura de Chiapas, aunque él aspire a una senaduría; o del diputado local petista y ex alcalde de San Cristóbal de Las Casas, Enoc Hernández Cruz, el de menor peso político a nivel estatal, pero que al final de cuentas es el que más da la batalla en estos momentos.
Así de agitado y revuelto está el ambiente preelectoral en Chiapas, cuando faltan dos meses para que las manecillas del calendario electoral comiencen su inexorable marcha hacia el 1er domingo de julio de 2012.
Veremos y diremos

Fredy Lopez Arévalo

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