Desde el piso de remates

Reforma fiscal del PRI cuesta 220 mil millones de pesos

Maricarmen Cortés

La Secretaría de Hacienda y el Servicio de Administración Tributaria (SAT), continúan con su evaluación a fondo de la propuesta fiscal que presentaron los
senadores Manlio Fabio Beltrones y Francisco Labastida Ochoa.
Lo que se anticipa es que la propuesta no es tan “sexy” como la calificó el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, porque cifras preliminares demuestran que lejos de recaudar 180 mil millones de pesos, implicaría para el fisco un costo superior a 220 mil millones de pesos, y no tendrá ni el apoyo del gobierno
ni del PAN, porque la prioridad en el resto del sexenio es mantener finanzas públicas sanas.
l costo de 220 mil millones de pesos deriva de la suma que tendría el cambio en el régimen fiscal de Pemex, que forma parte de la propuesta del PRI, de la baja en la tasa de ISR y de la devolución de 3% en el IVA a los contribuyentes. En lo que se refiere al régimen fiscal de Pemex, la propuesta del PRI es que aumente sus deducciones al eliminar el tope actual, y el costo podrá ascender a
50 mil millones de pesos.
En cuanto al ISR, el costo sería de 130 mil millones de pesos por la baja de la tasa del ISR a 25% y que no se compensa con el incremento en la tasa a 35% para
personas físicas con ingresos mayores a 500 mil pesos, porque para estos contribuyentes, que representan un porcentaje muy pequeño de la población, lo más sencillo sería constituir una empresa y gozar de la tasa de 25%. Además, hay que incluir el costo de eliminar el IETU, que recauda 60 mil millones de pesos y la devolución de 3% del IVA para los contribuyentes, que sería de por lo menos 40 mil millones de pesos, dependiendo del número de personas que califiquen para la devolución que realizaría el SAT .
Como se mantienen los regímenes especiales y la tasa cero en medicinas y una canasta muy amplia de alimentos, el fisco sólo recaudaría 127 mil millones de pesos de IVA en alimentos procesados, que no permite compensar los costos para el erario.
GASTELUM, CON EL SARTÉN POR EL MANGO
No pierda de vista a Jorge Gastelum, abogado de Advent y representante de Tenedora K, dueños de las acciones del Nuevo Grupo Aeronaútico que aglutina a Mexicana de Aviación y sus subsidiarias, como Click, Link y MRO, que son la base de mantenimiento y siguen generando ingresos a la empresa que administra el conciliador Gerardo Badin.
Si bien Badin está al frente del proceso de selección del grupo interesado y, en sus manos como conciliador del concurso mercantil de Mexicana, está la decisión de avanzar o declarar en su momento la quiebra, la empresa no puede venderse sin el acuerdo de Gastelum, quien oficialmente es el dueño de NGA, que es una empresa privada, porque a pesar de ser una concesión Mexicana no fue requisada
por el gobierno. De hecho fue Gastelum quien al ponerle un ultimátum de pago a PC Capital propició su caída porque evidenció que no había seriedad en el grupo que encabeza Pablo Coballasi. Lo que resulta de Ripley es que Arturo Barahona, quien durante seis meses fracasó en todos los intentos para conseguir inversionistas, no sólo siga en el proceso sino mantiene el apoyo de la STPS.
Y aunque al cierre de esta columna ningún grupo interesado ha pagado el millón de dólares que fijó Badin como garantía de seriedad, se afirma que hay un comprador, que no es TG Group y que ya platicó con Gastelum, el cual este jueves pagará no sólo el millón de dólares sino mostrará que sí tiene los 250 millones de dólares, que es la inversión mínima que requiere Mexicana. Para Gastelum el rescate de Mexicana será un negocio redondo, ya que Tenedora K compró las acciones de NGA en sólo mil pesos a Gastón Azcárraga y pretende cobrar honorarios millonarios en dólares por sus servicios como abogado en estos
seis meses.
Desde luego, más allá de lo que quiera Gastelum, la última palabra en la venta de Mexicana la tiene la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que es la que otorga el certificado aéreo.
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Ayer falleció Carlos Abedrop Dávila, ex presidente de Banco del Atlántico y quien fuera presidente de la entonces Asociación de Banqueros de México cuando José López Portillo estatizó la banca el 1 deseptiembre de 1982 en pleno Informe de Gobierno, ante el enojo y sorpresa de los banqueros, en especial de Abedrop Dávila, quien ya no regresó al sector bancario. Descanse en paz.

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