Desde el piso de remates

Mexicana, sigue la espera

Maricarmen Cortés

Mientras el conciliador y administrador único de Mexicana de Aviación, Gerardo Badín, sigue como avestruz —sin dar la cara a los medios— los sindicatos de pilotos, y sobrecargos mantienen su optimismo de que ahora sí en los próximos días se anuncia quien es el grupo ganador entre Altus Prot de Francisco Lanz Duret y el consorcio integrado por el empresario minero Iván Barona. Quien sin embargo mantiene la cautela es el subsecretario de Transportes, Felipe Duarte, quien insiste en que no basta que se demuestre que los grupos interesados tienen acceso a la inversión de 250 millones de dólares que como mínimo se requiere para que la aerolínea realmente pueda reanudar el vuelo. Lo que exige la SCT es que los recursos estén realmente disponibles para que la empresa pueda hacer frente a sus obligaciones inmediatas que es el pago de liquidación a pilotos, sobrecargos y personal de tierra bajo el esquema que ya se conoce de un pago en efectivo por un total de mil millones de pesos y bonos, un pagaré a siete años y acciones de la aerolínea.
La exigencia de la disponibilidad de los recursos en México es porque la SCT pretende evitar que la compra de Mexicana se realice bajo una operación de apalancamiento o de saliva como muchas la llaman mediante la cual los nuevos dueños pagarían la compra de Mexicana a través de un crédito utilizando como garantía los propios activos de la línea aérea.
Se espera que la decisión se anuncie antes del martes próximo porque ese día Mexicana cumple 10 meses de estar fuera de operaciones pero hay todavía varios puntos que atoran la decisión por parte de la SCT como son las demandas que presentaron los trabajadores en contra de Bancomext que ya tiene una resolución judicial a su favor que lo reconoce como dueño de los 9 aviones de Mexicana que dio en garantía Gastón Azcárraga y que no están dentro de la masa concursal.
Hay presión por parte de los trabajadores para que Mexicana inicie operaciones con estos 9 aviones pero los nuevos dueños tendrán que negociar su compra porque el titular de la SCT, Dionisio Pérez Jácome, ya declaró que no habrá un rescate de la aerolínea con recursos públicos.
PROTECCIóN A PASAJEROS
Lo que es un hecho es que además de vigilar la solidez financiera de los nuevos dueños de Mexicana, la SCT intenta evitar el mismo problema que se presentó con Aviacsa que adquirió Ramón Madero.
Aviacsa sí recibió certificado de operación aérea porque Madero sí presentó un plan de negocios y capitalizó a la aerolínea con 200 millones de pesos. Sin embargo, a pesar de que Aviacsa había salido oficialmente de concurso mercantil, un grupo de acreedores encabezados por el aguerrido GAP, Grupo Aeroportuario del Pacífico inició un juicio de inconformidad que sigue su curso y generó un grave problema financiero a Madero porque el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y el Seneam exigió el pago atrasado de adeudos.
Se prevé que el Juez fallará en el mismo sentido que el concurso mercantil, porque de lo contrario se abriría la puerta a que cualquier acreedor se inconforme con una resolución de concurso mercantil aprobada por la mayoría de acreedores y pondría en jaque a todos los juicios de concurso mercantil en México. Sin embargo, Aviacsa que comenzó a vender boletos y supuestamente iniciaría operaciones el 2 de mayo, se quedó sin poder volar y está en riesgo de perder su certificado aéreo.
Es lógico por lo tanto que la SCT no permitirá venta de boletos de Mexicana sin que estén amarrados todas las aristas jurídicas y también le podemos adelantar que al igual que lo hizo con Ramón Madero, los nuevos dueños de Mexicana estarían obligados a crear un fideicomiso de protección a los pasajeros para el pago de reembolso de los pasajeros que llegaran a quedarse varados en caso de presentarse problemas con la aerolínea. Por este seguro, ningún pasajero de Aviacsa resultó afectado ya que todos fueron colocados en otras aerolíneas.
PREMIO MERCADOS FINANCIEROS
El 31 de agosto vence el plazo para que los interesados se inscriban en el premio Mercados Financieros que por séptimo año consecutivo organizan las empresas de la Bolsa Mexicana de Valores que preside Luis Téllez.
Se premian trabajos de tesis e investigación a niveles de licenciatura, maestría y doctorado, que presentan propuestas para el desarrollo de los mercados de capitales, deuda y derivados.
Se otorgan el Premio Nacional de la BMV y el Premio Nacional de Derivados y los ganadores del primero y segundo lugar en las categorías de tesis e investigación, recibirán desde 25 mil hasta 75 mil pesos.

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