Desde el piso de remates

Insiste Comce: “con Brasil sólo acuerdo, no TLC”

Maricarmen Cortés

Valentín Diez Morodo, presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, está acostumbrado a decir lo que piensa sin miramientos y lo hizo ante el presidente Calderón y el ex presidente Lula Da Silva durante un encuentro realizado la semana pasada con motivo de la visita del ex presidente brasileño a México.
En la convención bancaria, Lula Da Silva pidió a los empresarios mexicanos no temer a las asociaciones con empresarios brasileños y aunque no pudo durante su gobierno firmar un Tratado de Libre Comercio con México, aseguró que insistirá tanto con el presidente Calderón como con su sucesora Dilma Roussef para conseguir su objetivo.
Al respecto, Valentín Diez Morodo, insiste en que el sector privado mexicano no tiene miedo a la apertura ni busca medidas proteccionistas, pero ante el presidente Calderón le dijo claramente a Lula que en términos futboleros lo que exigen los empresarios mexicanos es cancha pareja para poder competir y en Brasil la cancha no está pareja por las múltiples restricciones que enfrentan los empresarios mexicanos.
Es más, el ejemplo que Diez Morodo pone es que la cerveza Corona no se vende en Brasil porque no se fabrica ahí y no hay que olvidar que él estuvo durante años al frente del exitoso programa de exportaciones de la cervecería.
Diez Morodo reconoce también que si bien los empresarios están en contra de la firma de un TLC con Brasil, sí apoyan un acuerdo parcial de complementación sectorial.
Y entre ellos interesados están: la Asociación Nacional de Fabricantes de Aparatos Domésticos; la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos; la Asociación Nacional de la Industria Química; la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz; la Industria Nacional de Autopartes; la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones, AC.
En total hay más de 70 productos que entrarían al acuerdo y hay que añadir a los sectores de bebidas y cinematográfico que también están interesados.
Aún tratándose de un acuerdo parcial y no de un TLC, la firma no sería ni rápida ni sencilla.
Aún no hay fecha de inicio de negociaciones, aunque Diez Morodo ya se reunió con el embajador de Brasil en México y volverá a hacerlo hasta junio.
LOS RETOS DE MSD EN MÉXICO
Tim Daveler, llegó a México como director general de MSD hace ya más de un año para encargarse del proceso de fusión de Merck Sharp & Dome con Shering Plough, dos de las farmaceúticas más grandes del mundo que dieron lugar a lo que hoy es MSD.
El reto desde luego era optimizar las sinergias y que los dos equipos realmente se fusionaran en una sola empresa sin diferencias entre quienes venían de Merck o de Shering lo que aseguran tanto Daveler como Sergio Ulloa, director de Asuntos Externos y Comunicaciones de MSD, se facilitó en el caso de México porque realmente las dos empresas se complementaban en cuanto a sus productos. Pero un factor determinante en la unidad de los más de 2 mil 800 empleados es la intensa campaña de comunicación interna que supervisa personalmente Daveler, quien está en estrecho contacto con los distintos departamentos o divisiones de la empresa en reuniones en la que se exhorta a los empleados a opinar y presentar propuestas para mejorar su trabajo.
Entre los planes de Daveler está también la concentración de la producción en la planta de Xochimilco que está considerada como un centro de excelencia en América Latina y reforzar el área de investigación y desarrollo de nuevos medicamentos porque MSD es, tras la fusión, la segunda empresa más grande del mundo en investigación farmacéutica especialmente en enfermedades que más preocupan a las autoridades de salud en todo el mundo como son la diabetes, el cáncer y problemas cardiovasculares.
Una de las áreas más importantes en MSD es el de responsabilidad social y en este sentido destaca sin lugar a dudas el compromiso que Daveler ha asumido como un reto personal que es erradicar en México la oncocercocis, también llamada ceguera de los ríos.
Desde hace 20 años MSD dona el medicamento Mectizan para combatir la ceguera de los ríos que afecta a las poblaciones de menores ingresos no sólo en México, sino en varios países de América Latina y donó además 150 mil dólares a Carter Center para el seguimiento del tratamiento y la erradicación de la enfermedad. Otro de sus retos es que MSD sea la número uno no sólo en ventas sino en satisfacción de sus clientes y desde luego lograr una más rápida aceptación de los nuevos medicamentos en el sistema de salud por el rezago que existe en la certificación

¡Comparte la nota!