Desde el piso de remates

HSBC México, ¿borrrón y cuenta nueva?
Maricarmen Cortés

Luis Peña Kegel, el reaparecido presidente y director general de HSBC México, salió ayer en todos los medios con una intensa campaña para informar sobre el pago de la histórica multa de 379 millones de pesos que impuso la CNBV por diversos incumplimientos en la prevención de lavado dinero, PLD.
Peña Kegel enfatizó que con el pago de ésta, que es la multa más alta impuesta a un intermediario financiero en México, se cierra un penoso capítulo en HSBC que ya corrigió todas las anomalías que se detectaron, no ahora tras el escándalo de las investigaciones en el Senado de Estados Unidos, sino por la propia CNBV desde 2002.
Al informar sobre la multa, la CNBV, que preside Guillermo Babatz, señala que de las observaciones detectadas en las visitas de 2007 y 2008 al banco, ya no queda ningún pendiente de solventar y aunque la multa se impuso desde noviembre de 2011, la CNBV no puede dar a conocer las sanciones hasta que estén en firme y HSBC se había amparado.
Babatz se pronunció a favor de modificar la ley para que la CNBV pueda informar sobre sanciones a intermediarios, para que se apruebe la ley contra lavado de dinero y se restrinjan las operaciones en efectivo en pesos.
Peña Kegel reiteró al igual que Babatz, que ni las operaciones de lavado de dinero, ni la multa de 379 millones de pesos ponen en riesgo al banco, que es uno de los más capitalizados, por lo que no están en peligro los recursos de sus clientes.
Luis Peña afirma que HSBC no tiene planes para cerrar sus operaciones en México, que es el principal mercado de América Latina para el Grupo, y el segundo en todo el mundo en cuanto a número de sucursales y cajeros automáticos. Aunque la CNBV detectó las anomalías a partir de 2002, el lavado de dinero se realizó entre 2007 y 2008, cuando HSBC era dirigido por Paul Thurston, quien sigue al frente de la Dirección de Banco de Menudeo en el corporativo de HSBC y quien reportaba directamente a Sandy Flockhart, quien era uno de los principales ejecutivos de HSBC y hoy está semi retirado, no por los problemas del grupo en México y Estados Unidos, sino por cuestiones de salud.
No hay sin embargo, al menos hasta ahora, ningún funcionario o ex funcionario de HSBC México ni británico ni mexicano que haya sido sancionado directamente por sus graves errores u omisiones ni mucho menos por complicidad en operaciones de lavador de dinero, que hoy se sabe superaron más de 7 mil millones de dólares.
En el caso de Estados Unidos, el capítulo está aún lejos de cerrarse y además de la investigación del Senado de Estados Unidos, hay otras en curso por parte del Banco de la Reserva Federal, Fed, y se anticipa que la multa será mucho más elevada que la impuesta por la CNBV.
ABM NIEGA PROBLEMAS SISTÉMICOS
Por su parte, Jaime Ruiz Sacristán, presidente de la Asociación de Bancos de México, negó en forma categórica que exista un problema de lavado de dinero en la banca mexicana como aseguró José Antonio Quesada, presidente del IMEF.
Ruiz Sacristán tachó de irresponsable al presidente del IMEF por estas declaraciones que se realizan sin sustento de ningún estudio y aseguró que la banca desde 1997 opera bajo estrictas normas de prevención contra lavado de dinero.
Los problemas que se presentaron con los excedentes en las exportaciones de dólares se corrigieron con la entrada en vigor de las restricciones a las operaciones en efectivo en dólares no sólo en los bancos sino en todo el país.
AEROMÉXICO CRECE FLOTA EN 100 AVIONES
Impactante en verdad el anuncio que hicieron ayer José Luis Barraza y Andrés Conesa, presidente y director general de Aeroméxico, con la inversión de 11 mil millones de dólares en la compra de 100 aviones Boeing, con lo que se ratifica no sólo como la principal aerolínea de México, sino de América Latina. Se trata de 90 aviones 737-8 MAX y 10 aviones 787-9 Dreamliner.
El anuncio se hizo ante el titular de la SCT, Dionisio Pérez-Jácome, y Gabriela Hernández, presidenta de GE, fabricante de los motores del Dreamliner. Aeroméxico será la primera aerolínea en América Latina en operar estos aviones de última generación y el pedido de estos 100 aviones es adicional al paquete que ya se había anunciado en 2011 de 10 Embraer 190; y 9 Boeing 787-8 Dreamliner que están programados para entrega a partir del próximo verano.
Estos aviones además de ser más amigables con el medio ambiente porque reducen el consumo de combustible y la emisión de Bióxido de Carbono, CO2, son mucho más cómodos para los pasajeros.

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