Augusto Solórzano /ASICh
El peregrinar del brazo obrero de Chiapas, junto a la pobreza de las familias nuestras, la discriminación de autoridades locales y la bola de mentirosos metidos a funcionarios y políticos no difiere mucho del caminar de los migrantes.
Unos y otros padecemos lo mismo; falta de oportunidades, pobreza, hambre, discriminación, desdicha y una insatisfacción que raya en la desesperación, que no es atendida y menos escuchada por quienes pueden, aunque digan lo contrario.
Los enlistados en la fila (agregue los que sepa o conozca) son demasiados, los trabajadores de limpia serían tan solo un ejemplo; perciben un salario de hambre con riesgos que sobra enumerar y los tratan como los desechos que a diario recogen.
Los ayuntamientos que incurren en tal discriminación por lo regular son la mayoría. El Ayuntamiento de Teopisca que preside Abel Tovilla Carpio, encabeza la lista; Les paga mil 100 pesos quincenales, los maltrata y aquel que le caiga mal, lo corre.
El personal de limpia que si no estoy mal suman 36, elevan su queja ante Derechos Humanos y medios de comunicación para que ayudemos a que les reconozcan sus derechos. Piden un salario de 2 mil pesos quincenales luego de 7 años de no hacerlo.
Claman por la reinstalación de su compañero, Melitón González Patishtán, quien fue corrido sin justificación alguna el pasado 4 de mayo y que el Presidente Tovilla Carpio deje de amenazarlos con quitarles su trabajo por apoyar a su compañero.
El cuadro anterior que parecería pequeño no lo es porque, es el que se multiplica por doquier con la complicidad de muchos que pueden atenderlo, pero, que acusan fatal miopía y sordera que puede llegar a los extremos de un estallido social.
Anotemos lo que los industriales de la masa y la tortilla han llamado el “estiramiento” en el precio de la tortilla con dos pesos más arriba de lo que ahora pagamos y hasta le ponen fecha: Junio.
Esto más el incremento de otros insumos en la maltrecha “canasta básica”. Incremento de precios por todos lados (gasolina) y toda una serie de atentados en contra de la economía familiar, etc., invita a preguntar ¿en dónde están nuestros representantes populares?
Cuándo dejarán la simulación los diputados y diputadas locales; Cuándo asumirán su responsabilidad los senadores y diputados federales. Cuándo todos estos, más otros de las demás instancias, abanderarán una defensa ciudadana.
Hasta ahora solo conocemos a puro mentiroso. Esos que prometen, que a todo dicen sí, que dan fecha y hora, que “convencen”, que se muestran solidarios. Que hasta te tocan el hombro, pero, que ayer, como ahora y mañana, nunca cumplen. ASICh
