Por: Mario Enrique Carbonell Chávez.
AQUÍ Y AHORA, este jueves 24 de abril (ayer), la aceptación al debate sobre la reforma energética es lo que mantiene irresponsablemente en suspenso al país entero. Plazo que al parecer podría quedar en tan sólo 70 días, conforme a la propuesta (quién lo dijera, el menos autorizado para proponerlo, por su lastre del “PEMEX-gate”), del Senador priísta Francisco Labastida, pues cuenta con la aceptación incluso por una parte del PRD, a través de Graco Ramírez (tenían que ser los colaboracionistas “chuchos” de NI), por lo que el debate sería del 12 de mayo al 22 de julio, con 20 foros de debate; aunque el FAP aún exige garantías para que no haya periodo extraordinario.
Desafortunadamente todo parece indicar que se reanudarán las actividades del Congreso de la Unión por parte de los legisladores del Frente Amplio Progresista (FAP), para salir del conflicto generado por la iniciativa “privatizadora” de Petróleos Mexicanos (PEMEX) enviada por quien ostenta el Ejecutivo Federal. Quien por cierto, después de descalificar las acciones de resistencia civil del FAP en el Congreso señalándola de “ridícula”, en nada abona tan desafortunada declaración que tubo que hacerla desde el extranjero, debido a la falta de gobernabilidad, pues va en sentido contrario al acercamiento y avance en las negociaciones que ya se habían alcanzado. Señalamientos que, como las calificó el senador Ricardo Monreal en la radio con José Cárdenas, (palabras más, palabras menos) son “tardías inoportunas y torpes”; ya que aumentan el clima de incertidumbre, confrontación y encono.
En un breve recuento, el FAP había logrado avanzar con los representantes del PAN y del PRI (a unos días de que el Senador Ricardo Monreal, sacara de la negociaciones al PRI, por querer “agandallarse” ), en un “estira y afloje” en la negociación política que destrabara las negociaciones; toda vez que las posturas habían sido varias y diversas, pues apenas el viernes 14, AN había “suavizado” su postura al ofrecer al FAP un debate “sin tiempo preestablecido”. El propio Santiago Creel (de quien dicen, le juega las “contras” a Felipe Calderón), había dejado de lado la lógica de 50 a 120 días de discusión.
En ese lapso, se dio también el rechazo del FAP por haberse aprobado en su ausencia en el recinto alterno la ley de Adquisiciones, que tiene que ver con las reformas a PEMEX; así como 53 leyes más, aprovechado de la ausencia del FAP, tratándose asuntos no acordados en la Junta de Coordinación Política, instancia de la que los coordinadores de las bancadas del FAP, anunciaron su salida. Igualmente estaba pasando con los Diputados que sesionaban “bajo protesta”, según dijo la Diputada perredista (¿), Ruth Zavaleta (legisladora que amenazó con la salida de los “chuchos” de Nueva Izquierda de la toma de las Cámaras Alta y Baja). De ahí las protestas de “adelitas” y electricistas del SME, que con la resistencia civil pacífica obligaron a los Senadores – peregrinos – a realizar una odisea itinerante, que iba de Donceles a la Torre del Caballito.
En este contexto, la concreción de un acuerdo que ponga fin a la crisis que vive el Congreso desde el 10 de abril, es la forma, y el fondo es desde luego, evitar la PRIVATIZACIÓN de PEMEX de manera Fast.- track, optando por un gran debate nacional a las distintas propuestas al sector petrolero, que incluya además ambas Cámaras, a la sociedad y los partidos políticos, así como los especialistas en la materia, dentro de un periodo no solo de 50 días, sino lo suficientemente amplio que garantice la inclusión de todos y cada uno de los apartados de la iniciativa en cuestión, como lo sigue planteando el FAP, en un plazo de cuatro meses. Y en el fondo también se esconden fines perversos e inconstitucionales, violatorios del artículo 27 constitucional mediante sus leyes reglamentarias, al pretender poner en manos de particulares la industria petrolera, tal y como se han privatizado las empresas y los organismo propiedad del Estado, de las que ahora sus dueños son empresarios mexicanos y extranjeros, y que lo único que han aportado al país es: mayor pobreza, falta absoluta de empleos, mayores desigualdades, injusta distribución de la riqueza, más corrupción, etc.
Para terminar de enrarecer la negociación para ponerse de acuerdo sobre un debate, del que ya se habían reportado avances; igual que en el 2006 la derecha panista y sus aliados naturales recurrieron nuevamente a la “guerra sucia” sembrando el odio entre los mexicanos con los spots televisivos, en donde se compara a Andrés Manuel López Obrador con dictadores fascistas y dictadores. Situación calculada y fraguada dolosamente por la ultraderecha a través de la asociación civil “Mejor Sociedad, Mejor Gobierno” representada por los sujetos: Guillermo Velasco Arzac y José Antonio Ortega (vinculados perversamente con la Fundación Vamos México de Martha Sahún, – la Jornada 20 de abril -), con patrañas y calumnias que no ayudan para nada a crear un acuerdo político en el Congreso, y menos aún a la democracia, como lo denunciara el propio AMLO; quien agrega además: “es un acto desesperado porque fracasó el fase-track contra PEMEX”. Por su parte el PRD considera la difusión del spot como “un acto de ruindad política y desmemoria”, ya que ignorantes de la historia “Pinochet, ni Huerta tomaron las tribunas; lo que hicieron fue asesinar a Legisladores”. Es decir, que ignorantes de la historia, desconocen que esos atroces hechos constituyeron golpes de estado, asonadas provenientes desde el poder, de gobiernos fascistas de extrema derecha. Por su parte, el Senador Pablo Gómez se pregunta… ¿hasta cuándo se seguirán viendo, como si fuera algo normal los denuestos y agresiones tan primitivos, en una publicidad sucia?. Y agrega que Televisa debe ser sancionada por transmitir mensajes mentirosos e infames. Mientras tanto, dicha vileza se presenta como un hecho nada fortuito, ya que coincide con la nefasta visita del expresidente español José María Aznar a los Pinos.
En el supuesto caso, que se llegara al acuerdo de los 70 días para el debate sobre la reforma energética, éste debe ser indiscutiblemente bajo el compromiso por escrito de priístas y panistas, que no aplicarán el fase-track (o madruguete), y que deberá ser difundido ampliamente a nivel nacional mediante los tiempos oficiales en radio y televisión. Y aquí cobra singular importancia la propuesta del FAP de incluir el REFERENDO sobre PEMEX, con la finalidad de que la citada reforma NO SE PUBLIQUE NI ENTRE EN VIGOR, antes de que la mayoría de los mexicanos se pronuncie en las urnas.
Lo anterior, mediante la aprobación del marco jurídico con la figura de REFERENDO, lo que significaría además, según se afirmó, llegar a cuerdos en el Congreso, e incluso, la posibilidad de suspender las acciones de resistencia civil. Habrá que ver que sucede el próximo 27 de este mes, al efectuarse la marcha convocada por AMLO en la ciudad de México. ¡Porque defender la Patria no es ridículo!
