DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

EL SARCASMO

El martes 20 de este mes, el secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas Jiménez, llegó al exceso del sarcasmo contra la pobreza, tras advertir que “México va por un nuevo record en producción de maíz”, cuya garantía de 25 millones de toneladas, estará, al mismo tiempo garantizando el abasto para el consumo nacional, principalmente para las familias en pobreza. Cinco días después, el Presidente Felipe Calderón, dio a conocer las medidas de prevención por la escalada de precios de alimentos de la canasta básica, anunciando la eliminación de aranceles para importación de granos, principalmente maíz y frijol. ¿A quien creerle? La lógica arrojaría que al presidente, pero, ¿acaso no hay comunicación entre el presidente y el Secretario de Agricultura que cada uno anuncia acciones contrapuestas?

Lo que sí es evidente y más que claro para la economía de 50 millones de mexicanos, catalogados desde pobres y hasta cuando es conveniente, en la retórica insultante, “en pobreza extrema”, es que la canasta básica que componen 25 productos, se ha disparado de manera por demás alarmante, lo que presagia indudablemente el incremento de los índices de delincuencia organizada y nada puede frenar el aumento de enfermedades partiendo de la desnutrición, principalmente en infantes y adultos mayores, ante la falta de liquidez para adquirir lo más elemental para su sobre vivencia.

El Presidente Calderón, más que dar paliativos mediáticos, está alertando a lo inevitable y si el presidente norteamericano, George Bush no ha podido estabilizar en su país la crisis alimentaria, inédito en la historia de los vecinos del norte, empezando por la severa escasez de arroz, cuyo producto se ha tenido que racionar a los consumidores norteamericanos, está consintiendo el presidente mexicano, de facto, que el impacto en México será de consecuencias mayores, lo que puede derivar a una crisis económica que lleve al final de este año, a una descomposición social irreconciliable.

Alberto Cárdenas dijo en Guerrero ese 20 de mayo, que el presupuesto del Gobierno Federal para apoyar a los productores de maíz y frijol registró un crecimiento del 17 por ciento al pasar de 2,992 millones de pesos en 2007 a 3,511 millones en 2008.

Por la mañana, en la comunidad de Las Minas, municipio de Copalillo, Guerrero, Alberto Cárdenas Jiménez conoció los avances del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA), “cuyo objetivo es mejorar la alimentación de la población más desfavorecida y contribuir a la reducción de la pobreza en las localidades de alta y muy alta marginalidad”.

Mientras que en su anuncio de prevención por la crisis que ya golpea los bolsillos de los mexicanos, Felipe Calderón sostuvo que se mantendrán precios accesibles en los productos alimenticios en las zonas más pobres del país, y especificó que el precio del kilo de harina de maíz Mimsa se mantendrá en cinco pesos; en tanto que en las tiendas Liconsa el precio de la leche continuará en cuatro pesos.

MAQUILLAJE DE LA IMPORTACION

El Ejecutivo federal detalló que la reserva de maíz pretende garantizar el abasto suficiente del grano para las familias marginadas por medio de las tiendas Diconsa, además de que su precio se mantenga.

En el salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos y acompañado por los secretarios de los gabinetes social y económico, anunció el incremento a los programas de apoyo a la cadena maíz-tortilla y el fortalecimiento a la modernización de las tortillerías “Mi tortilla”.

Sin embargo, previamente, el jueves 22 de mayo, El Presidente, Felipe Calderón Hinojosa, se reunió con los integrantes de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), en la Residencia Oficial de Los Pinos, donde conversaron sobre el comportamiento en el mercado mundial de alimentos, con especial atención en aquellos que integran la canasta básica de los mexicanos.

Les agradeció las medidas asumidas por la ANTAD para enfrentar con mayor fortaleza la situación que se presenta en el mercado internacional; al tiempo que les exhortó a mantener su respaldo al poder adquisitivo de la sociedad mexicana.

El único hecho es que las medidas de prevención por la crisis que ya se padece en la cadena alimenticia, a consideración de Calderón, va orientada a beneficiar a 5 millones 300 mil familias pobres, ¿estarán esas familias acudiendo a las tiendas departamentales a comprar la canasta básica, donde no vean reflejado ningún incremento como por ejemplo del aceite para cocina, que sufrió un incremento de 100 por ciento; el frijol, del 30 por ciento; del arroz, del 42 por ciento, mientras que la carne (producto de fantasía) cuesta en Chiapas 70 pesos el kilogramo?

NO NOS INTIMIDA LA VIOLENCIA

El otro anuncio de fantasía fue el del Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo, quien sin rubor “alentaría”: “El gobierno de la República no dará ninguna tregua en la lucha contra las organizaciones criminales; su violencia no nos intimida”.

Resulta inadmisible que el responsable de la política interior y de seguridad en el país llegue a esos excesos y sobre todo, agregando a esa valentonada mediática que el Estado Mexicano “es mucho más poderoso que cualquier capacidad de estos grupos por corromper instituciones, intimidar a la sociedad o destruir vidas humanas”.

Y es que, aunque se anunció con ahínco en la campaña electoral del 2006, recuperar la confianza en las instituciones y en el gobierno, es una falta de respeto a la inteligencia de los mexicanos utilizar los medios de comunicación desde un podium para creer que por el micrófono y la dispersión de un comunicado, el país entero se sumara a la ansiada unidad para creer en el gobierno de Calderón, con resultados inocultables del fracaso de esa lucha contra la delincuencia organizada y más grave aún es que Mouriño Terrazo pida: “Por ello, convocamos a sumarse al “ya basta” expresado por el presidente Felipe Calderón, a adherirse a este esfuerzo nacional, a atreverse a denunciar, a señalar a los delincuentes, a respetar y exigir que se respete la ley”.

Como si usted amable lector le diría a la delincuencia organizada: “a ver ustedes, les exijo respetar la ley y si no, los voy a denunciar”. O ¿Qué le parecería otra frase a título de advertencia? “ustedes, sí ustedes, narcotraficantes, secuestradores y asaltantes, ¿qué, no saben que lo están haciendo es un delito? o se frenan o los denuncio, porque tienen que respetar la ley”. Y hablando de respetar la ley, si en Chiapas se advirtió que “nunca más una invasión a la propiedad privada”. En Suchiate, los líderes del Bloque de Organizaciones Independientes de Chiapas (BOICH), Romeo Ibarra y José Soto, ordenaron a sus militantes invadir 48 hectáreas sembradas con árboles de mango ataulfo y Heidi, propiedad de la señora María del Pilar López Suárez, según denunció su apoderado legal, Porfirio Alonso López Ferragón ¿Acaso esto no es delincuencia organizada?… ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com Cel. 961 10 140 59

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