MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
DE LENGUA.HASTA DOS.
El anuncio más espectacular que el presidente mexicano, Felipe Calderón hace
con bombos y platillos ante los ojos del mundo, es el tema de la
transparencia. En una reunión por demás trascendental, tras iniciar lo que
se denominó “La Semana de la Transparencia”, Calderón invoca la reforma del
artículo sexto constitucional, que da pauta precisamente a que todo mexicano
tendrá derecho a la información, sin menoscabo de la dependencia que se
trate, región o entidad federativa, convocando a que todos los gobernadores,
(dijo: todos) deberán enviar iniciativas para homologar las leyes locales a
la ley federal y que las legislaturas de los estados hagan su papel, para
también ajustar los reglamentos que correspondan.
Sin duda para aplaudir. La Presidencia de la República y el Instituto
Federal de Acceso a la Información (IFAI) tienen previsto trabajar
conjuntamente con las 32 entidades federativas para lograr ese objetivo.
Por supuesto que el presidente del IFAI, Alonso Lujambio, secundaría a
Felipe Calderón con esos buenos deseos, era obligado. Y en voz de Lujambio
se dejó en claro para todos los gobernadores, del partido que sean y del
grupo político al que pertenezcan, que ello no infiere o no debe inferir:
“Todas las instituciones públicas, todas sin excepción, tendrán que
sujetarse a los nuevos principios y bases que la Constitución está a punto
de proteger y consagrar”.
Agregaría: “Nos aseguraremos de que en materia de acceso a la información no
exista diferencia en los derechos de los mexicanos sólo porque viven en
diferentes regiones, cuentan con ordenamientos distintos o están bajo la
influencia de partidos políticos diferentes”.
Pero una cosa es asegurarse que no exista diferencia en esos derechos de los
mexicanos y otra es que se cumpla, porque hasta el momento, ni Calderón y
nadie más ha dicho “esta boca es mía”, por aquello de privilegiar la
información o de permitir el acceso a expedientes que debe conocer todo el
que lo requiera, porque para principios de cuentas, el mismo presidente de
los mexicanos, debe poner al alcance de cualquiera que lo solicite, las
cuentas claras sobre la multimillonaria suma de dinero que según su
antecesor, Vicente Fox, se invirtió en Chiapas en materia de desarrollo
social y lo que es peor aún, para resarcir los daños provocados por el
huracán Stan.
Muchas son las voces que se han alzado para gritar a los cuatro vientos que
el anuncio pomposo, por demás increíble que hiciera el exgobernador Pablo
Salazar, con el respaldo total del mitómano expresidente Vicente Fox, de
destinar para Chiapas más de 10 mil millones de pesos para ayuda humanitaria
y la reconstrucción por los daños ocasionados por ese meteoro, no aparecen
en realidad, porque hay obras inconclusas y otras ni siquiera fueron
inventariadas, de comunidades dañadas que no aparecen en el atlas de riesgo
y daños que según la Secretaría de Gobernación en manos de Santiago Creel,
por órdenes de Fox se diera a conocer en su oportunidad.
QUE APAREZCAN LOS CULPABLES
En ese contexto, los diputados federales ya aprobaron un punto de acuerdo
para auditar al gobierno de Fox, precisamente por esa suma importante de
dinero que salió del erario público y que a la fecha no está justificado que
en realidad se haya invertido o gastado en las obras dadas a conocer por
Pablo Salazar.
No obstante, los diputados locales en Chiapas, no han insistido en el tema,
tras un pronunciamiento reciente, que solo quedó para los reflectores,
buscando la espectacularidad, mientras que las Cámaras, los Colegios,
Ayuntamientos, organizaciones civiles, partidos y uno que otro ansioso
candidato a las próximas elecciones locales del 7 de octubre, busca
afanosamente a los medios de comunicación, algunos para que se haga justicia
y se finque responsabilidad penal por las acciones que pudieran ser
constitutivas de delitos a Pablo Salazar y todos cuantos hayan intervenido
en esa que es seguramente la danza de millones más absurda, bailada en
contra del impuesto que contribuimos los mexicanos.
De las recientes voces, el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria
de la Construcción en Chiapas, Joaquín Ruiz Infante puso nuevamente el dedo
sobre la llaga, que mas pareciera se está curando en salud, sabedor que la
auditoria viene y viene en serio, toda vez que en el apartado de
reconstrucción de viviendas o construcción de nuevas viviendas, los
constructores chiapanecos tuvieron que ver con esa danza de miles de
millones de pesos que no aparecen.
Felipe Calderón no deja de ser un hombre de buenos deseos, pese a que
insiste en asuntos que atañen a todos, que tienen mayor relevancia entre los
mexicanos, como la seguridad y la transparencia en el manejo de los recursos
públicos y solo falta ver si llegará hasta las últimas consecuencias para
dar respuesta a ese grito airoso de los chiapanecos, por los recursos del
Stan y se ventile públicamente cómo los ejerció Fox y Pablo Salazar y se
aplique la ley. Eso sería creíble, lo demás es retórica de buen gusto.
UNA MÁS. PURA FRANTASIA
Lo que sí parece toda una fantasía es la espectacularidad con que Chacha
Pariente, alcaldesa de Tuxtla Gutiérrez, anuncia el Foro Contra el
Pandillerismo, a la par del programa de despistolización, denominado
“Donación Voluntaria de Armas de Fuego” que encabezaría el secretario de
Gobierno, Jorge Antonio Morales Messner. La presidenta municipal de la
capital chiapaneca centró su comentario en que “lo más importante es
concientizar a los jóvenes tuxtlecos sobre los efectos nocivos del consumo
de las drogas y las consecuencias que trae pertenecer a una pandilla”,
buscando justificar seguramente el incremento delictivo en Tuxtla Gutiérrez,
cuyo origen según Chacha Pariente se da en las pandillas.
Rosario Pariente Gavito seguramente debe salir un poco más a las calles de
la ciudad más importante de Chiapas, que gobierna, sin ir más allá de las
diez calles aledañas al palacio municipal, para que se pueda percatar que
los jóvenes no delinquen en pandillas; solitarios se dan a la tarea de robar
a jovencitas o parejas de escolapios, sin medir las consecuencias de asaltar
también a señoras que van a surtirse a los mercados del centro tuxtleco.
Pero lo que no sabe la alcaldesa, porque precisamente no sale de su
despacho, es que elementos de la policía municipal detienen (en algunas
ocasiones) a los delincuentes y tras recuperar el botín, les permiten que
sigan llevando a cabo sus operaciones ilícitas, porque es a los gendarmes a
los que les resulta más rentable el pandillerismo y la delincuencia desatada
en Tuxtla Gutiérrez.
Pruebas: La invito a recorrer entre las 9 de la mañana y doce del día las
calles 4ª. Sur, 5ª. Sur, 3ª. Sur, 2ª. Sur de 7ª Oriente a 4ª. Poniente y las
avenidas norte, de Avenida Central hasta la 5ª. Norte, igual en el tramo de
las mismas calles oriente y poniente. Y se quiere algo más preciso: en las
inmediaciones del Andador San Roque, atrás de lo que fuera la Terminal de la
Cooperativa Tuxtla, ahí llegan los patrulleros a desvalijar a los jóvenes
asaltantes y conste que ni siquiera van drogados (los asaltantes sin
uniforme, los otros no lo sé)
Solo que hay que comentar como se enredan la alcaldesa y el coordinador de
la Policía de Proximidad y de la Prevención del Delito, Juan José Suárez
Soto, quien aclaró que durante las supervisiones hechas a escuelas del nivel
secundaria y preparatoria no han encontrado que los jóvenes estén siendo
partícipes en estas actividades ilícitas. Tuxtla Gutiérrez, dijo, está
catalogada como una “ciudad tranquila, los jóvenes no se han visto inmersos
en la participación del narco menudeo, elementos de la PGR que también
participan, no han detectado ninguna situación al respecto”.
SIN MAYORES COMENTARIOS
Lo que no requiere de mayores comentarios, es el inicio de la campaña de
Jaime Valls Esponda, quien desea ocupar la silla de la ahora alcaldesa
Chacha Pariente, pues en su arranque, en el Parque Cinco de Mayo, lució de
un lenguaje diferente al economista que el sector empresarial estaba
acostumbrado. Hay un pero; si permite el acercamiento y activismo del
exdiputado local Luis Gabriel Sánchez, burdo adolescente de la política,
mentiroso y oportunista por excelencia, sin duda que permitirá que
cualquiera de sus adversario gane los votos que dicho sujeto le restará con
su sola presencia en sus cuadros de campaña..SI LA VERSION que el Secretario
de Hacienda, Ovidio Cortazar dejará el cargo para buscar ser diputado local,
nada tiene que sorprender y mucho menos que sea Carlos Colex quien lo
sustituya…Y LO QUE TAMPOCO REQUIERE mayores comentarios es lo absurdo que
está resultando Bayardo Robles Riqué, de quien se maneja ya la versión que
está volviéndose alcohólico, ante la desesperación de ser alcalde por la
capital chiapaneca, mientras que Julio César García Cáceres, quien ya lo
fue, está en primer lugar en la preferencia electoral entre los priistas.Y
MENOS LO REQUIERE las ambiciones desmedidas del alcalde con licencia de
Comitán, Jorge Constantino Kánter, quien haciendo gala del cinismo, pese a
que sus cuentas no cuadran y ni siquiera ha entregado al Congreso del Estado
las correspondientes a este año, y algunas del año pasado tienen
observaciones no corregidas, se pasa de bandido y cínico, al decir de sus
paisanos, para pretender ser gobernador en el 2012, por encima del impulso
que le dio el exgobernador Roberto Albores Guillén. Salio todo un cuervo. Y
MENOS AÚN LA DECLARACIÓN del Secretario del Campo, Ernesto Gutiérrez
Villanueva, quien afirmó: “para hacer frente a la devastación que dejó la
tormenta tropical “Bárbara” en las plantaciones de plátano y banano en cinco
municipios de la región del Soconusco, el gobierno dispuso de recursos por
108 millones de pesos para financiamiento y un apoyo directo vía subsidio
para mantener la planta laboral por 20 millones de pesos”..ahí está pues.
¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com
