MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
OTRA MANITA
Resulta verdaderamente sorprendente que en cada legislatura del Congreso del Estado Libre y Soberano de Chiapas, se destine millonario presupuesto para “reparaciones y mantenimiento” del edificio del palacio legislativo, en pleno centro de la capital del estado, bajo el pretexto -en pasadas legislaturas- que el inmueble presenta alto riesgo para sus ocupantes, al grado que el gobierno estatal anterior ordenó la construcción de un nuevo edificio para el Poder Legislativo, a un costado de lo que fuera la Procuraduría de Justicia, a dos kilómetros del edificio del Poder Ejecutivo que alberga el despacho del gobernador.
No han pasado más de 40 horas desde que el presidente de la mesa directiva de la Legislatura actual, Angel Córdova Toledo, diera a conocer que en los dos años y meses restantes del período general que les toca cubrir a los diputados locales, no cambiará de sede el Palacio Legislativo, sin embargo, sí aclaró que se destinarán recursos, -sin precisar el monto- para mantenimiento.
De la información difundida ampliamente, Angel Córdova precisó que hizo un recorrido por todo el inmueble, acompañado del presidente de la Junta de Coordinación Política, Sami David -dirigente de la bancada tricolor- y personal de Protección Civil del gobierno chiapaneco, para verificar las condiciones del multicitado edificio y para sorpresa de todos “todavía está resistente; solo necesita mantenimiento”.
Angel Córdova fue oficial mayor en las tres pasadas legislaturas, es decir, desde hace nueve años ha deambulado por todo el palacio legislativo y por supuesto que conoce de cabo a rabo las condiciones que albergan a los diputados y medio millar de empleados. Seguramente fue una cortesía hacia Sami David y los funcionarios de Protección Civil que no conocen bien la Cámara de Diputados de Chiapas, haber hecho un recorrido más, algo así como un tours entre dichas paredes.
Dije al principio que resulta verdaderamente sorprendente, que se anuncie legislatura tras legislatura el gasto millonario para darle mantenimiento a ese edificio y más sorprendente sería que dieran a conocer cuanto se ha gastado en los últimos 9 años en ello y cuanto se gastará nuevamente, pues seguramente, si no se pretende cambiar de sede, con todo ese dineral ya se hubiera tirado el viejo inmueble y se hubiera construido otra en el mismo lugar, sin alejarlo del despacho del gobernador, cuya justificación es real en la declaración de Angel Córdova, que “la sede no cambiará”.
Córdova aclara que si en pasadas administraciones del poder legislativo, Protección Civil hizo un diagnóstico de que el inmueble no es seguro y presenta riesgo, “en esta legislatura no se nos ha dado ese informe y por el contrario, el diagnóstico es que sí es seguro, pese a que presente algún deterioro, pero es común, como en cualquier obra con el transcurso del tiempo”.
Es posible deducir que si el gobernador Juan Sabines habría propuesto el año pasado la construcción de un nuevo edificio, que según Angel Córdova, se llevará por lo menos 2 años para terminarlo, que sería lo que resta a la actual Legislatura y algunos meses más, la comunicación entre el presidente de la mesa directiva del Congreso del Estado y el gobernador prevaleció para echar marcha atrás por el momento a ese proyecto, de ahí que se de a conocer el destino de un presupuesto para el mantenimiento del inmueble, edificio que por cierto fue ordenado construir por el exgobernador Juan Sabines Gutiérrez, padre del actual mandatario. Tiene simbolismo histórico para los años actuales del ejercicio del poder y el reconocimiento popular que los chiapanecos le guardan a Don Juan, como afectuosamente se le recuerda al hermano del poeta Jaime Sabines.
LO DEL AGUA AL AGUA
Cuando en Chiapas se aplica el viejo refrán: “lo del agua, al agua”, se simboliza lo mismo que “del mismo cuero las correas”, aunque algunos políticos entienden ambos refranes con otro muy popular: “el que a la iglesia sirve, de la iglesia se sirve”. Para no parafrasear más, al grano, también resulta nada sorprendente que en el fronterizo municipio de Tapachula se haya denunciado en las últimas horas que el Comité de Agua Potable y Alcantarillado (COAPATAP) prácticamente quedó en quiebra, con un millonario desfalco de más de 19 millones de pesos durante la administración que presidió el prófugo alcalde Angel barrios Zea.
El director de la dependencia, José Alfredo Águila Berinstain, hizo público el escandaloso robo a las arcas municipales del COAPATAP, afirma que los empleados de esa dependencia, son gente que hace el trabajo en las calles, que no tiene ni botas, uniformes, mascarilla, equipo autónomo para meterse a los pozos de visita. El parque vehicular está destrozado.
Es menester recordar a los lectores que el responsable de ejecutar las órdenes de aprehensión, fue el titular de lo que fuera la Fiscalía General del Estado, Mariano Herrán Salvatti, quien resulta el primer sospechoso de haber prevenido a Angel Barrios Zea de darse a la fuga, pues también es público que ambos personajes estuvieron en completa complacencia de las pillerías que encabezó el exdictadorzuelo con apodo de gobernador, Pablo Salazar y familia.
La pregunta es obligada: ¿el actual Misterio de Justicia no tiene la capacidad para dar con el paradero de ese prófugo o es que acaso desde ahí se sigue dando protección a Angel Barrios Zea para no ser detenido y que responda al saqueo del dinero público en agravio de los tapachultecos?
En Contra parte, en la capital chiapaneca, donde gobernaría la ciudad Juan Sabines Guerrero y quien hiciera el compromiso de garantizar el suministro de agua a las más de 200 mil viviendas, hace apenas 48 horas, en plena audiencia pública, el alcalde de Tuxtla Gutiérrez, Jaime Valls Esponda, recibió de las múltiples demandas, con mayor insistencia, que se regularice el abasto de agua en todas las colonias, precisando muchos de los más de 300 colonos que pidieron audiencia, que hay colonias en donde ni siquiera llega el preciado líquido.
Por supuesto que tal irregularidad, el Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado ha venido escondiendo al gobernador Juan Sabines y al presidente municipal Jaime Valls, en que condiciones se encuentra el suministro de agua en la ciudad más grande de Chiapas.
De lo obvio, Jaime Valls se comprometió a continuar con la obra de Juan Sabines, que si bien es cierto que se retrazó demasiado tiempo, también lo es que significa una de las más grandes infraestructuras de ese tipo, cuya planta potabilizadora está al más alto nivel nacional y seguramente estará garantizado el abasto a toda la ciudad, por lo menos para los próximo 30 años, esperando ver el porcentaje de crecimiento poblacional de la capital del estado….ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com Cel. 961 10 140 59
